Enseñanza. Acto académico en la Universodad Autónoma. Señor Nieto Gallo (nuevo rector). 
 Continuaremos defendiendo el principio de autoridad universitaria     
 
 Informaciones.    26/06/1973.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

ENSEÑANZA

ACTO ACADÉMICO EN LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA

SEÑOR NIETO GALLO (NUEVO RECTOR):

"Continuaremos defendiendo el principio de autoridad universitaria"

MADRID, 26. (INFORMACIONES.)

«Continuaremos manteniendo el principio de autoridad universitaria que ha caracterizado a la etapa anterior.» «El universitario, más que nadie, debe y tiene la obligación de ser político, entendiendo por política la limpia vocación de servir a España y a la comunidad.» «No abogo por una Universidad cerrada, pero la Universidad es un organismo vivo, y como tal tiene una capacidad de asimilación limitada.» «Cada cual tiene su función en la Universidad: el universitario, a estudiar, aprender y divertirse; el profesor, a enseñar, investigar y ejemplarizar», dijo, entre otras cosas, el nuevo rector de la Universidad Autónoma de Madrid, don Gratiniano Nieto Gallo (que sucede en el cargo al nuevo ministro de Educación y Ciencia) en el transcurso de un acto académico celebrado en la tarde de ayer en dicha Universidad.

Treinta y siete nuevos doctores han obtenido el grado académico en el presente curso en la Universidad Autónoma de Madrid y han sido investidos en el solemne acto académico celebrado ayer tarde en el salón de la Facultad de Ciencias, bajo la presidencia del ministro de Educación y Ciencia, don Julio Rodríguez Martínez.

Asimismo han sido investidos doctores «honoris causas» los profesores H. P. Mark. G. C. Amstutz y Santiago Grisolia, y ha jurado su cargo el nuevo rector de la Universidad Autónoma, profesor don Gratiniano Nieto Gallo.

Con el ceremonial tradicional se desarrolló el solemne acto. Terminado éste el presidente concedió la palabra al rector de la Universidad, que pronunció un discurso en el que entre otras cosas dijo que ha aceptado el cargo con ilusión esperanzada, consciente de las dificultades que tiene y de las responsabilidades que asume. Agregó que una de sus preocupaciones es que en la Universidad exista el ambiente de paz necesario para el trabajo callado y fecundo que exige la tarea de aprender y enseñar. Para ello —continuó— es necesario limpiar el camino de los baches y obstáculos que se oponen a un avanzar despreocupado y seguro. Entre las dificultades existentes aludió a las de índole material, situación del personal, dotaciones de plazas de profesores a todos los niveles, inquietudes del profesorado contratado y de los alumnos.

Pero este panorama de preocupaciones —a nadie— exige sus correspondientes contrapartidas, fundamentalmente y ante todo, un afán de superación constante en el cumplimiento del deber por parte de docentes y discantes. A esta autoexigencia os convoco —dijo— para esta nueva singladura que la Universidad Autónoma acomete.

AUTORIDAD

Después declaró que su condición de universitario integral no le ha impedido nunca ser al mismo tiempo político, en lo que dicha actividad tiene de noble y de servicio a la sociedad. Señaló luego que «el universitario, más que nadie, debe y tiene obligación de ser político, entendiendo por política la limpia vocación de servir a España y a la comunidad a la que pertenece.

El universitario —agregó— por su naturaleza y por propia razón de su existencia, tiene que pensar y tiene que crear, pero el universitario no tiene derecho a que su pensamiento ni su capacidad creadora se utilice, consciente o inconscientemente, para minar desde la Universidad las esencias más auténticas de la Patria».

Aludió después el nuevo rector a la idea proclamada por el nuevo presidente del Gobierno de que «la libertad sólo se salvaguarda en el sereno ejercicio de la legítima autoridad», para indicar que consecuente con ella «continuaremos manteniendo et principio de autoridad universitaria que ha caracterizado la etapa anterior, por entender que sólo dentro de un principio de comprensiva pero firme autoridad se puede desarrollar la verdadera y auténtica libertad que en la Universidad propugnamos, en la que toda sana iniciativa encontrará adecuados cauces, en la que toda preocupación e inquietud será, estudiada con decidido interés a través de los cauces institucionales que aspiramos a ver restablecidos de modo total; en la que todas las necesidades, en la medida de nuestros medios, se procurarán atender y si ello no fuera posible se tratarán de encauzar por A camino que puedan ser satisfechas».

MASIFICACION

Se refirió luego el profesor Nieto al acuciante problema de la masificación, para indicar que «la Universidad es un organismo vivo y como tal su capacidad de asimilación tiene unos límites que hay que tener en cuenta. No se pueden aceptar a veinte mil estudiantes en centros cuya capacidad llega a la saturación con diez mil, porque dicha política hace estéril toda labor universitaria, al no poder actuar con eficacia ni sobre los veinte mil no sobre los diez mil. Pero para que esta exigencia pueda ser realidad, tenemos que lograr que la actual política de becas y ayudas sea mas efectiva, a fin de que sea un hecho el deseo de que nadie que merezca ser universitario se quede sin alcanzar esta meta por falta de medios, y soltando en cambio el lastre de loe que, sin condiciones, ilusión, ni capacidad de trabajo inundan nuestras aulas y esterilizan la labor que en ella! se debe realizar».

«No abogo por una Universidad cerrada, defiendo la necesidad de hacer realidad e¡ deseo de "Universidad para todos", pero sustituyéndole por otro más realista que diga: "Universidad para todos los que reúnan condiciones intelectuales y humanas para ser universitario".»

MISIONES

Finalmente expuso lo que debe ser la misión de cada uno en la institución universitaria, propugnando que todos cumplan de la manera más eficaz y perfecta posible; así, «el ordenanza a vigilar y atender; el funcionario a cumplir su función; el alumno a estudiar, aprender y divertirse; el profesor a enseñar, investigar y ejemplarizar, y quienes ocupamos puestos de mando, a sentir como propias las preocupaciones y necesidades de todos por tratar de encauzarlas».

Terminado el discurso el presidente declaró clausurado el curso académico 1972-73. La escolanía de la Sagrada Familia entonó el «Gaudea-rnusuagitur» y los asistentes abandonaron el salón.

 

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