Autor: Muro de Iscar, Francisco. 
   La huelga por decreto-ley     
 
 Arriba.    25/02/1977.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

LA HUELGA POR DECRETO LEY

Salvo error u omisión, que no lo creo, la nueva regulación de la huelga aparecerá por decreto-ley, y para la elaboración de éste, se tendrá en cuenta tanto la proposición de ley presentada por un grupo de Procuradores encabezados por Noel Zapico, como las opiniones de los trabajadores y empresarios encuadrados en las actuales patronales o centrales sindicales. Más o menos esto quedó claro tras la reunión mantenida ayer por el Ministro de Relaciones Sindicales con el Consejo de Trabajadores. ¿Por qué esta reunión? SI está permitido interpretar la noticia, digamos que para aclarar puntos de vista oscuros, declaraciones más o menos confusas y mejor o peor intencionadas y para poner sobre el tapete otras muchas cosas. Por ejemplo, que no ha habido pacto entre la Administración Sindical y ninguna central sindical concreta. Segundo, que el Gobierno se mantendrá neutral en el proceso sindica-lempresarial y no prestará ayuda a ninguna de ellas. Tercero, que el futuro de] patrimonio sindical se decidirá por trabajadores y empresarios, pero que no podrá ser fraccionado ni parcelado, es decir, repartido. Cuarto, que los funcionarlos sindicales son ya funcionarlos públicos al servicio de la Administración del Estado y que sus derechos están irreversiblemente garantizados. Quinto, que mientras no haya un nuevo «edificio sindical», se mantendrán las actuales estructuras y que la AISS facilitará el ejercicio de la libertad sindical y que no es un instrumento de continuismo político. Sexto, que, por ahora, sólo hay unos datos de representatividad que son los de las últimas elecciones sindicales, con participación del noventa y dos por ciento del de los trabajadores y con trescientos mil enlaces sindicales por elfos elegidos. Y séptimo, que, según el Ministro, la OIT ha dado el «placet» a la reforma sindical española, apuntando, eso sí, que «eso no es todavía la libertad sindical», camino de la que se pretende ir.

ZAPICO, EN LA PICOTA

Lo cierto es que tas centrales sindicales, en una encuesta de Europa Press, han puesto «a parir» a Noel Zapico y su proposición de ley para regular la huelga. Las centrales dicen que no se explican cómo «el malo» de tantos años. Noel Zapico —verticalista de pro—, de pronto se ha lanzado al terreno de «los buenos», las centrales sindicales hasta hace poco en la ctandestinidad y que la huelga es un derecho que no tiene que ser ni siquiera regulado. Creo que es demasiado simplista lo de «los buenos y lo de los malos» y que no se puede caer en esos defectos, porque, todavía, no sabemos si Noel Zapico o cualquier otro puede tener detrás el día de mañana cuando llegue la libertad sindical de verdad, más o menos afiliados que la UGT, Comisiones, USO o cualquier otra. Coincido, sin embargo, absolutamente,con [a UGT cuando dice que la regulación de la huelga —negociada o no— debe ser puramente temporal, es decir, hasta que las elecciones generales traigan un nuevo Parlamento y que éste —después de negociar patronales y centrales sindicales— debe aprobar la regulación definitiva de la huelga. La actual regulación cíe la huelga no es válida y debe cambiarse. Pero ese cambio, hecho ahora, debe ser elevado a la categoría de definitivo con el nuevo Parlamento.

Discrepo, eso sí, de la UGT cuando dice que una vez reconocido el derecho a la huelga constitucionalmente, su ejercicio deberá quedar «reservado» a las centrales democráticas. ¿Y quién reparte las patentes o los carnés?

Y atención, también a ese nuevo sindicato —Confederación de Trabajadores y Técnicos Cristiíjnos— que puede ser importante numéricamente, aunque a mí sigan sin gustarme ios calificativos de cristiano, en la política o en el mundo laboral. Sería una alternativa frente a las centrales de signo marxtsta.

Francisco MURO DE ISCAR

 

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