Autor: Soria, Jesús. 
 Elección de directiva en la Federación de Asociaciones. 
 Barrió el PCE  :   
 Se eligieron 25 asociaciones, que ahora designarán a su vez sus representantes. Los estatutos legalizados por el Gobierno Civil, modificados en algunos artículos en el Pleno de ayer. 
 Pueblo.    19/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Elección de directiva en la Federación de Asociaciones

BARRIO EL PCE

Se eligieron 25 asociaciones, que ahora designarán a su vez sus representantes

Los estatutos legalizados por el Gobierno Civil modificados en algunos artículos en el Pleno de ayer

DESPUÉS de casi ocho horas de discusiones, por fin se eligió la Junta directiva de la Federación

Provincial de Asociaciones de Vecinos. La OBT quería que se hiciera eligiendo cada asociación

a siete representantes, por aquello de su inferioridad. El PCE quería que se eligiera a asociaciones.

Esta postura fue la que gano, siendo elegidas las siguientes: San Blas, con 86 votos; Palomeras

Altas, con 85; Orcasitas. con 82; Hortaieza, con 79, y Alu-che, con 78 votos. Posteriormente, fueron

Pozo del Tío Raimundo, Concepción, Mo-ratalaz. Progreso, Las Águilas, Salamanca, Aranjuez,

Launa, Villaverde Alto, Caraban-chel Alto, Leganes, Alcalá de Henares, Valdeacederas. Villarrosa, San

Isidro (Getafe), Palomeras Centro, La Elipa, Móstoles, Mejorada y Portugalete y VicáJvaro, que hacían,

con 18 votos cada una, el número veinticinco. En todas ellas, la gran mayoría cié sus dirigentes

pertenecen al PCE, en una proporción del 60 por 100, mientras de la ORT —la oposición en

este caso— es tan sólo el 20 por 100. Ahora las asociaciones elegirán sus representantes, y éstos

designarán a los siete cargos nomínales de la Junta, de la que saldrá el presidente. Está claro que el PCE

barrió. Parece, pues, que si hasta ahora ha sido el PCE la cabeza más visible de la FPAV, ahora lo va. a

ser en mayor medida y más claramente. En la elección, a algunos de los asistentes al Pleno le indignó lo

que denominaban «posturas de partido», que, sin duda, existían.

En la mesa moderaban y dirigían el Pleno dos miembros del PCE, uno de la ORT y un cuarto de la LCR.

Es decir, los tres grupos que ya en el Pleno del pasado mes habían mantenido su lucha cerrada. El orden

del día era tan corto como tenso. Sólo cuatro puntos: fines y objetivos de los estatutos tareas inmediatas

de la Federación, elección de la nueva Junta directiva y ruegos y preguntas Alguien planteó, para

empezar, que cada asociación debería tener un voto, y no como se había aprobado en la anterior, en que

las que contaran con menos de cien socios tendrían uno; las que estuvieran entré los doscientos y mil, dos,

y más de mil, tres: «Debe ser así, porque en la Federación, aunque no nos guste, hay que reconocer que

hay muchos intereses.» No se equivocaba este vecino, pero su propuesta no fue tomada en cuenta. Era de

esperar.

Antes de pasar a analizar los estatutos se habló del preámbulo o introducción que los precede, que «deben

reflejar que la FPAV es apartidista, libre, autónoma, independiente de los partidos y que lo que debemos

es defender y solucionar los problemas de Madrid y su provincia». Después de algunas discusiones, se

llegó a la votación para ver si se dejaba o no este preámbulo Cincuenta y seis miembros votaron a favor,

setenta y cuatro dijeron que no era necesaria esta introducción, que con el articulado de los estatutos

bastaba, y hubo treinta y seis abstenciones. Posteriormente se pasó a estudiar las enmiendas que había a

dieciocho artículos, algunos de los cuales se sustituyeron o simplemente se cambiaron en su redacción.

Aquí podrían surgir problemas, pues, como es sabido, el Gobierno Civil de Madrid y la Dirección General

de Política Interior legalizaron recientemente a la Federación de acuerdo a unos estatutos, que ayer se

cambiaron de alguna forma. Es más, el retraso con que llegó esta legalización se debió en gran parte a

pequeños detalles de algunos artículos, en los que no llegaban a un acuerdo Administración y vecinos.

Para Rebollo, esto no significaba aparentemente un problema «porque estas variaciones son mínimas».

Después de marcar los fines y objetivos, así como las tareas inmediatas que deberá llevar a cabo la

Federación, se habló de las coordinadoras de zona, que fue tema muy discutido. Tras exponer algunos

miembros de la FPAV su postura, se votó a favor de que tan sólo pueden formar coordinadoras aquellas

asociaciones que estuvieran debidamente federadas.

Dentro de unos días tendremos ya elegidos a los miembros de la Junta Directiva que serán, en gran

medida, los que hasta ahora han significado la cabeza del movimiento ciudadano en cada barrio. Habrá

que esperar resultados.

Jesús SORIA

 

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