Autor: Fuente Tarrero, Jesús Manuel de la. 
 Ayer, primeras cinco horas del Pleno legal de la Federación de Asociaciones. 
 Casi nada  :   
 Todos los acuerdos se pospusieron a un próximo encuentro a celebrar el 18 de diciembre. 
 Pueblo.    14/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Ayer, primeras cinco horas del Pleno legal de la Federación de Asociaciones

CASI NADA

Todos los acuerdos se pospusieron a un próximo encuentro a celebrar el 18 de diciembre

Cinco horas consumió ayer la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos de Madrid en

prácticamente nada. De diez de la mañana a tres de la tarde, representantes de setenta y una asociaciones

integradas, y a lo largo del primer pleno que se celebra después de la reciente legalización, jugaron a

representar una curiosa comedia en un solo acto, en la que en el argumento lo de menos eran los intereses

vecinales, y lo de más, las consabidas estrategias de partido. Como siempre como tristemente siempre.

Los escasísimos acuerdos a que se llegaría en los veinte minutos finales pueden resumirse

telegráficamente en lo siguiente: próxima celebración de un nuevo Pleno el 18 de diciembre, en el que se

tratará el tema de la elección de una nueva Junta directiva y del estudio de aspectos conflictivos de los

actuales estatutos. Para ello se ha formado una comisión provisional de trabajo, elegida voluntariamente y

que la integran representantes de las asociaciones de Salamanca, San Blas, La Elipa, Moratalaz, Alto

Arenal, Águilas. Concepción, Huertos, Aluche, Pozo, San Antonio, Cuatro Caminos-Tetuán, El Olivar y

San Agustín. Las cuatro horas y cuarenta minutos anteriores no habían servido más que para poner de

manifiesto la evidente crisis de identidad que vive la FPAV, con difíciles síntomas de solución.

JUNTA DIRECTIVA

Cronológicamente el Pleno se abrió con la presentación del orden del día, elección de la, mesa

provisión») para moderar la asamblea, y con la dimisión de la hasta ahora Junta directiva. Sin mayores

problemas Se inicia entonces la discusión de las posibles normas electorales que regulen la elección de

nuevos directivos Después de una serie de intervenciones se aprueba un sistema, mediante el cual los

votos se reparten de la siguiente manera: asociaciones de menos de 200 socios, un voto; de 200 a 1.000

socios, dos votos, y de más de 1.000 tres votos.

Y comienzan los problemas y las primeras desilusiones. La mesa propone que se estudie si es conveniente

o no que se elija una nueva Junta directiva. El patio de butacas comienza a bullir de opiniones

encontradas. Mientras unos creen que es imprescindible, otros son partidarios de que se abra un plazo

prudencia] de tiempo para que el tema sea lo suficientemente estudiado por cada asociación. El debate se

prolonga por espacio de hora y media. Finalmente, se vota y la postura de que no sea elegida todavía

nueva Junta directiva sal e triunfadora por 63 votos a favor, 61 en centra y una abstención. En un

momento la sala se queda vacía. El interés de la sesión se traslada entonces al vestíbulo, dónde los

corrillos tratan de interpretar los resultados, y que han llevado al Pleno a convertirse en algo sin sentido.

Mientras, el secretario dimisionado, Julián Rebollo, lee un resumen-balante de la actividad de la

Federación durante el último año.

OBJETIVOS

El casi obligado paréntesis va muriendo poco a poco. El siguiente punto del ya sentenciado «orden del

día», es la determinación de los objetivos de la Federación con vista al futuro. Rebollo dice que de ahora

en adelante no hay que conformarse ron ser un movimiento de protesta, sino, que habrá que presentar

también alternativas a cada problema concreto, «y conjuntando nuestras acciones con el resto del

movimiento ciudadano, que lo forman también otros muchos tipos de organizaciones.»

Para el representante de la Concepción es necesaria una presencia activa de la Federación en aquellos

organismos oficiales, cuyas decisiones afectan directamente a los ciudadanos, y cita la Comisión de

Precios y las empresas municipalizadas.

Tras otra larga serie de discusiones, dos posturas se dibujan claras, aunque al final no sería apoyada

taxativamente ninguna: primera, que la presencia de la Federación debe ser constante en todos los barrios,

y segunda, que este protagonismo tiene que ser mucho menor, limitándose sólo a capitalizar y canalizar

esfuerzos ante temas que por su amplitud afectan a la totalidad de los madrileños. Sólo un planteamiento

conoció a este respecto respaldo mayoritario: la necesidad de orear una serie de organismos consultivos e

informativos, que sirvan tanto a la Federación como a las propias asociaciones.

Y a partir de entonces, lo que ya estaba resultando lastimoso se convirtió en desalentador. Una pena, de

verdad.

Jesús DE LA FUENTE

 

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