La información sobre las elecciones sindicales     
 
 Informaciones.    20/01/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

INFORMACIONES

La infamación sobre las elecciones sindicales

APENAS han comenzado a celebrarse las elecciones A sindicales, ya tenemos tantos resultados como centrales sindicales contendientes. Al Igual que ocurrió con los datos sobre las elecciones provisionales, desarrolladas durante el último trimestre del pasado año, nadie sabe con certeza quién va ganando de un modo global. Es decir, seguimos sin tener información fehaciente sobre este proceso electoral clave para la vida del país, porque quienes pueden suministrárnosla no hacen más que entregarse a una torpe propaganda, que perjudica tentó a las centrales que realizan esta pueril labor desinformativa como a todo el movimiento sindical.

Hay que señalar, en primer lugar, que buena parte de la responsabilidad de esta confusión reside en el mismo Ministerio de Trabajo, que no ha procurado organizar ningún centro informativo que pudiera proporcionar, día a día, la auténtica marcha de las elecciones sindicales. En perfecta coincidencia y armonía con la ambigüedad y oscuridad del decreto regulando la normativa electoral, el citado Ministerio se vuelve de espaldas a una importante realidad electoral que interesa sobremanera, aparte a los propios interesados, a los empresarios y partidos políticos. Aunque de hecho no hace más que secundar el general desconocimiento en ciertos medios informativos oficiales, como, por ejemplo, RTVE., que apenas recoge la campaña electoral.

Pero, sin ninguna duda, son las propias centrales sindicales las que tiran piedras contra su propio tejado al servir una "información" parcial, sectorial, interesada, mezclando datos de ahora con los de diciembre; porque el descrédito puede recaer sobre todas ellas, con deterioro del mismo proceso electoral y todo el movimiento obrero. Todas las centrales, por lo menos las más grandes, como U.G.T. y CC. OO., deben de organizar cuanto antes una oficina de Prensa común que ofrezca datos contrastados y verificados sobre el número de delegados de cada central, así como del centro de trabajo, sector laboral y dimensión empresarial de cada colegio electoral. No hace falta decir que no es lo mismo vencer en el metal, artes gráficas o construcción que en comercio, oficinas o en empresas grandes o pequeñas.

Puesto que oficialmente no se facilitan estos datos, vítales par» toda la estuctura productiva y para la situación política, son las propias centrales quienes deben de facilitar esta tarea. Lo peor que podría ocurrir es que siguiéramos sin conocer el "guien es quién" del mundo obrero. Demasiados años hemos estado pagando las consecuencia de no tener interlocutores sindicales válidos, para que se prolongue inútilmente esta absurda confusión. Las centrales sindicales deben limitar su guerra electora] hasta el día de apertura de las urnas. Después son las primeras interesadas en coordinar los datos.

 

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