Autor: Martín, Ricardo. 
 Punto de vista. 
 Elecciones sindicales: Un "pulso" entre las izquierdas     
 
 Informaciones.    07/02/1978.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

PUNTO DE VISTA

Elecciones sindicale´s: Un «pulso» entre las izquierdas

Por Ricardo MARTIN

MADRID, 7.

LAS elecciones no han hecho más que empezar, pero se confirman las impresiones que desde INFORMACIONES habíamos vaticinado hace más de un mes: las centrales «mayoritarias» no tienen rival en ningún punto del país, salvo en Euskadi, donde la fuerza de E.L.A.-S.T.V. ha causado sorpresa incluso a los propios dirigentes de la central nacionalista vasca.

Con unos resultados finales que no van a variar sustan-cialmente la perspectiva actual, socialistas y comunistas se perfilan políticamente como ganadores. Les siguen a distancia —corta en unos casos y mayor en otros— los no organizados, los no afiliados, la clientela potencial —según medios cercanos al partido gubernamental— de un posible sindicato de U.C.D. La clarificación, pues, no se ha logrado en estas elecciones; únicamente ha sido una ratificación de las impresiones que se barajaban, sin grandes sorpresas. Por un lado, Comisiones Obreras reafirma su implantación lograda ya en las últimas elecciones sindicales del vertical, a las que concurrió, y U.G.T. prolonga el crecimiento del fenómeno socialista en nuestro país, que ya se vio con grandes posibilidades en las elecciones generales.

Por lo que respecta a los comunistas, han consolidado sus posiciones notablemente, significándose como un baluarte dentro de los trabajadores españoles. Los socialistas de U.G.T. han crecido de manera insospechada y han llegado a estar a la altura de las elecciones generales, cosa que en principio no parecía posible, después de muchos años sin organizarse en la clandestinidad, mientras los comunistas ya movían los hilos del «tinglado» laboral desde los años sesenta.

En cuanto al nivel político, aumentan las posibilidades de la izquierda en su camino hacia la toma del poder, legalizando una situación que se sabía de antemano aun sin realizarse las elecciones sindicales. A pesar de la voluntad gubernamental, las presentes elecciones son un plebiscito, un «paseo» para los sindicatos de izquierda, mientras las organizaciones más radicalizadas, C.N.T., C.S.U.T. o S.U., pierden peso específico, o mejor, toman su auténtico papel, vanguardista pero minoritario, que les corresponde.

Poco o nada puede hacer la derecha en este proceso electoral, salvo dilatarlo o disimularlo. Es precisamente el papel que ha jugado desde el Poder el ministro de Trabajo, enunciando unas elecciones que van a llevar a la clase trabajadora a un esfuerzo de tres meses, en el curso de los cuales sus energías estarán dedicadas al proceso electoral Con esta estrategia dilatoria, la derecha pretende restar importancia a la presencia de los sindicatos U.G.T. y CC. OO., al tiempo que apoya —aunque no se conoce muy bien con qué medios— a los independientes.

El análisis nos lleva a plantear estas elecciones como un «pulso entre las izquierdas», aunque el espectador de fondo es la derecha, que respira cuando en la lista de delegados aparecen los independientes ocupando la tercera plaza.

Son los trabajadores —el electorado» «socialista comunista»— quienes están votando, no se olvide. No entran en el proceso la mayoría de las mujeres españolas, una parte importante de los propietarios —medianos y pequeños campesinos—, y en cuanto a la distribución regional son aquellos territorios en que se han destacado las izquierdas en las elecciones generales donde se llevan a cabo las elecciones.

Para los comunistas ha habido una ratificación del voto por parte de los trabajadores, especialmente en la mediana empresa. En la pequeña industria está teniendo también la central comunista importantes núcleos de votantes, y en las empresas cabeceras de sector, aunque con una dura competencia respecto de los socialistas.

La central de Pablo Iglesias está teniendo especial incidencia en las «cabeceras» de sector, en las grandes fábricas, y buenos resultados entre los administrativos. Habrá que esperar, no obstante, a los sectores de Banca y Administración, que son piedra de toque para socialistas y comunistas. En todo caso, la derecha tendrá aquí alguna participación por vía del sindicalismo «de empresa». En el resto de los sectores, centro y derecha son actores de segunda fila ante el «pulso de las izquierdas».

 

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