Alto grado de participación     
 
 Informaciones.    17/05/1975.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Alto grado de participación

Una reciente encuesta realizada en un ámbito local de Cataluña mostraba que si los mas de mil jóvenes

interrogados pensaban, en BU inmensa mayoría, que la O. & no es eficaz!, era, en cambio, muy probable

el porcentaje de los que creían que los enlaces y jurados de empresa son representativos. Disminuía, no

obstante, el número de encuestados que juzgaban eficaces a estos jurados y enlaces.

Algunas opiniones señalan que se ha ido creando entre los trabajadores una «conciencia diferencial», que

distingue la Organización Sindical de los jurados y enlaces. De ahí podríamos concluir el enorme interés

que existe en torno a las elecciones para cubrir estos cargos. Porque lo cierto es que las cosas han

cambiado bastante, en cuanto a representatividad dentro de la empresa y en cuanto a concepción sindical

en general, desde aquella vieja normativa que ordenaba que todos los mandos de los sindicatos «recaerán

necesariamente en militantes de F. E. T. y de las J. O. N. S» Desde 1945 se celebran elecciones

sindicales, el bien casi siempre con limitaciones. Hasta la aparición del Reglamento de 1966, no se había

especificado claramente que «todos los cargos representativos de las entidades que integran la O. S. se

proveerán por elección de los trabajadores y de los empresarios mediante sufragio liore, igual y directo».

Por eso, hasta 1966 ¡a votación no era tomada en serio, y Ku-bala era un- cié los «enlaces» más votados.

En 1966 la duración dal mandato electoral se amplió a seis años, aunque luego se prolongó por decreto a

ocho años, a renovar por mitades cada cuatro años. Pero en ¡as elecciones de 1971 volvió a alterarse la

duración, fijándolo en cuatro años, que es el actual periodo de vigencia del mandato sindical. Al margen

de las aportaciones que la discutida ley Sindical de 1971 pudo traer consigo, en las elecciones de ese año

se dan dos modificaciones progresivas importantes: e: que los presidentes de los sindicatos nacionales

fuesen elegidos y la creación del jurado de empresa en aquellos centros de trabajo con más de cincuenta

trabajadores. Ahora, al jurado de empresa se le acaban de atribuir nuevas funciones, fiscalizadoras_ de

determinadas actividades económicas de la empresa

Por otra parte, y a lo largo de los años, el límite de edad para ser candidato ha ido bajando de veintitrés

años a veintiuno, y de veintiuno a tos dieciocho que actualmente se exigen. El número de cargos a cubrir

por elección ha ido ampliándose, en lo que algunos observadores han llamado un «riesgo

democráticamente calculado» para la Administración. De ese modo, y a nivel de empresa, las elecciones

pueden -considerares actualmente representativas.

Tal vea por ello, a partir de 1966 las elecciones han contado con el interés de los trabajadores, que ven en

ellas la posibilidad de defender sus particulares intereses económicos y desarrollar su organización.

De acuerdo con cifras de la Organización Internacional del Trabajo (O. I T.), la participación en las

elecciones de 1966, sobre un censo de más de seis millones de trabajadores industriales y más de un

millón de agrarios, fue del 83 por 100, registrándose el mayor porcentaje de abstenciones en Asturias y

Vascongadas. Entonces, ningún grupo político clandestino propugnó la, abstención. No sucedió lo mismo

en 1971, fecha en que algunas organizaciones consideraron que las elecciones estaban limitadas desde el

principio al afectar solamente al 50 por 100 de los cargos sindicales.

En la presente convocatoria, se espera también una ida masiva a las urnas. Por lo pronto, todas las

organizaciones de los trabajadores legales e ilegales preconizan la votación. Sólo el llamado Partido

Socialista Obrero Español pregona tradicionalmente la no participación. En estos moldes parece posible

que la asistencia a las urnas va a ser tan nutrida, al menos, corno en 1966.

 

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