Autor: Muñoz Campos, Juan. 
 Libertad y obligatoriedad sindicales (II). 
 Las resoluciones internacionales subrayan la libertad sindical  :   
 Es un derecho de trabajadores y empresarios. 
 Ya.    04/01/1977.  Páginas: 2. Párrafos: 23. 

Libertad y obligatoriedad sindicales (II)

LAS RESOLUCIONES INTERNACIONALES SUBRAYAN LA LIBERTAD SINDICAL

ES UN DERECHO DE TRABAJADORES Y EMPRESARIOS

Puede ser útil tener presentes las principales resoluciones adoptadas por la OIT sobre el tema.

Del convenio que, con el número 87, fue adoptado en la trigésimo primera reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo, celebrada en junio de 1948, cabe resaltar:

Su artículo 2, que proclama la libertad sindical:

"Los trabajadores y los empleadores, sin ninguna distinción y sin autorización previa, tienen el derecho de constituir las organizaciones que estimen convenientes, asi como el de afiliarse a estas organizaciones, con la sola condición de observar los estatutos de las mismas."

El 3, que precisa así la independencia de las organizaciones:

"1. Las organizaciones de trabajadores y de empleadores tienen el derecho a redactar sus estatutos y reglamentos administrativos, el de elegir libremente sus representantes, el de organizar su administración y sus actividades y el de formular su programa de acción. Las autoridades deberán abstenerse de toda intervención que tienda a limitar este derecho o a entorpecer su ejercicio legal."

La garantía de que estas organizaciones sindicales quedan sometidas a la legalidad y que su control compete a la autoridad judicial es proclamada en los artículos 4 y 8:

"Las organizaciones de trabajadores y de empleadores no están sujetas a disolución o suspensión por vía administrativa.

1. Al ejercer los derechos que se les reconocen en el presente convenio, los trabajadores, los empleadores y sus organizaciones respectivas están obligados, lo mismo que las demás personas o colectividades organizadas, a respetar la legalidad.

2. La legislación nacional no menoscabará ni será aplicada de suerte que menoscabe las garantías previstas en el presente convenio."

El derecho a formar uniones territoriales o sectoriales, que se concreta en los artículos 5 y 6:

"Las organizaciones de trabajadores y de empleadores tienen el derecho a constituir federaciones y confederaciones, así como el de afiliarse a las mismas, y toda organización, federación y confederación tiene el derecho a afiliarse a organizaciones internacionales de trabajadores y de empleadores."

"Las disposiciones de los artículos 2, 3 y 4 de este convenio se aplican a las federaciones de organizaciones de trabajadores y de empleadores."

Del convenio adoptado en. la trigésimo segunda reunión (junio de 1949) conviene destacar los siguientes aspectos: En su artículo 1.° proclama el principio general de que los trabajadores han de gozar de la protección necesaria contra todo acto de discriminación tendente a menoscabar la libertad sindical en relación con su empleo, y asimismo enumera algunos actos contra los que especialmente ha de garantizarse tal protección.

En su articuló 1 proclama protección de las organizaciones de trabajadores y de empleadores contra actos mutuos de injerencia, y tipifica ciertos actos cuya comisión se entenderá como de injerencia.

LA resolución adoptada en 1952, proclamadora de ciertos principios esenciales del movimiento sindical, se pronuncia en los siguientes términos:

"1. La misión fundamental y permanente del movimiento sindical es el progreso económico y social de los trabajadores.

2. Corresponde también a los sindicatos desempeñar un papel importante en los esfuerzos hechos en cada país para favorecer el desarrollo económico y social y el progreso del conjunto de la colectividad.

3. Para estos fines es indispensable preservar en cada país la libertad y la Indeipendencia del movimiento sindical, a fin de que este último pueda cumplir su misión económica y social, independientemente da los cambios políticos que puedan sobrevenir.

Juan MUÑOZ CAMPOS

Las resoluciones internacionales

4. Una de las condiciones de esta libertad y de esta independencia es que los sindicatos estén constituidos por el conjunto de miembros, sin consideración de raza, origen nacional o filiación política, y que se esfuercen en alcanzar sus objetivos sindicales fundándose en la solidaridad y en los intereses económicos y sociales de todos los trabajadores.

5- Cuando los sindicatos, ateniéndose a las leyes y costumbres de sus países respectivos y a la voluntad de sus miembros, decidan establecer relaciones con un partido político o llevar a cabo una acción política conforme a la Constitución para favorecer la realización de sus objetivos económicos y sociales, estas relaciones o esta acción política no deben ser de tal naturaleza que comprometan la continuidad del movimiento sindical o de sus funciones sociales y económicas, cualesquiera que sean los cambios políticos que puedan sobrevenir en el país.

6. Cuando los Gobiernos se esfuercen en obtener la colaboración de los sindicatos para aplicar su política económica y social, deberían tener conciencia de que el valor de esta colaboración depende en gran parte de la libertad e independencia del movimiento sindical, factor esencial para favorecer el progreso social, y no deberían tratar de transformar el movimiento sindical en un instrumento para alcanzar sus objetivos políticos, ni Inmiscuirse en las funciones normales del sindicato pretextando las relaciones libremente establecidas de éste con un partido político."

Me parece evidente que no hay ni una sola idea en base de la cual pueda mantenerse una oposición fundada contra la exigencia de que todo trabajador y empleador haya de estar sindicado, tanto para que él pueda realmente ejercer su derecho a sindicarse, como para poner a las organizaciones

sindicales en situación de ser verdaderamente representativas. Sólo así el movimiento sindical puede desarrollar el papel que ha de asumir en la transformación de la vida económico-social que hoy soportamos.

En un contexto democrático el ejercicio del voto es un derecho inalienable del ciudadano, pero también un deber. Por ende, írrenunciable. En ese mismo contexto la libertad sindical es un derecho del trabajador y del empresario; pero, asimismo, su efectivo ejercicio comporta un deber. Eso sí, para su cumplimiento ni los trabajadores ni los empresarios pueden ser conminados a estar en una asociación determinada, ni impedidos de crearla si las que se les ofrecen no les gustan.

Juan MUÑOZ CAMPOS

 

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