Autor: González, Valentín. 
   Espaldarazo a la democracia sindical     
 
 Pueblo.    15/11/1976.  Páginas: 2. Párrafos: 35. 

ESPALDARAZO A LA DEMOCRACIA SINDICAL ANTE LA RATIFICACIÓN

DE LOS CONVENIOS 87 Y 98

PARECE ser que ya hay fecha definitiva para el viaje del ministro de Relaciones Sindicales, Enrique de la Mata Garostizaga, a Ginebra para firmar los convenios 87 y 98 de la O.I.T-. T. Tal fecha será uno de ios ABS después del Consejo de Ministros de la próxima semana.

Mientras tanto, la misma Organización Sindical ha distribuido un folleto sabré el proyecto de Ley de Libertad de Asociación Sindical. Lo más interesante del folleto es, sin duda alguna, el paralelismo que establece entre la libertad actualmente posible, contenida en la declaración 13-3 del Fuero de los Españoles, y las que serán posibles una vez aprobado el proyecto de ley.

En el Fuero de los Españoles se reconocía:

a) Las citadas asociaciones sólo pueden constituirse por especialidades profesionales (en el caso de lo» trabajadores) o por actividades económicas (supuesto de los empresarios).

b) El cauce asociativo tiene que ajustarse preceptivamente al catálogo previo de especialidades (esquema orgánico) aprobado por cada Sindicato.

c) Las asociaciones constituida, están vinculadas a su correspondiente unión, territorial, organismo en el que (por disposición de la ley) se integran la totalidad de los trabajadores (o de los empresarios) de la rama respectiva.

d) Las asociaciones carecen de facultades representativas en el orden de la negociación colectiva e instituciones análogas

f) Inscrita una asociación, no puede inscribirse otra dentro de la misma especialidad y ámbito territorial.

g) Se excluye toda estructura federativa.»

El proyecto de ley ofrece:

a) Los trabajadores y técnicos (separada o conjuntamente) y los

empresarios podrán constituir asociaciones profesionales para la defensa de sus intereses respectivos conforme a su libre determinación y sin estar condicionados por esquemas orgánicos imperativos.

b) Queda garantizada la plena autonomía e independencia de las asociaciones que se constituyan, las cuales no podrán-estar sujeto.» a la disciplina de las organizaciones política».

c) La adquisición de la personalidad jurídica se produce sin otro requisito que el depósito de los estatutos en el Registro de Entidades Sindicales, y la inscripción no podrá ser denegada, sino por causas de infracción de ley.

d) Se autoriza sin limitaciones en el marco del ordencemiento jurídico general la federación de las asociaciones o la afiliación a las asociaciones constituidas.»

Ante la trascendencia que supondría para el sindicalismo español la firma de los convenios 87 y 98 de la O. I. T, y a la vista del folleto de la Organización Sindical. hemos realizado una encuesta entre sindicalistas españoles de toda las tendencias. Algunos han preferido no responder, alegando que era preferible que antes de hablar sobre el tema se hubiese realizado ya el acto de la firma. Pero los que han respondido, en su totalidad, reconocen la importancia de este paso para el futuro sindical, al mismo tiempo que afianza el talante democrático del país.

UNA ENCUESTA DE VALENTÍN GONZÁLEZ

LA PREGUNTA: ¿Que opinion le merece y que repercusiones puede tener en un

futuro inmediato Ia suscripción por parte española, de los

Convenios 87 y 98 de la O. I. T. sobre la libertadad sindical?

Manuel Conde Bandrés Presidente del Consejo Nacional de Empresarios:

"ESTADOS UNIDOS NO LOS HA RATIFICADO"

«Tengo noticias del propósito de llegar a ratificar ios acuerdos 87 y 98 de la O. I. T., pero la noticia, tal como me la pregunta, me parece un error informativo de tramite. Porque los convenios de la O. I. T. no son firmados por ningún ministro, en el sentido usual de sentarse a una mesa para hacerlo con el director general del Organismo. Los convenios de la O. I. T. se ratifican por ios Estados miembros conforme a su legislación peculiar.

En el caso concreto de España, consiste, de acuerdo con el artículo 14. II. de la ley de Cortes, en que el Gobierno llegue a acordar la ratificación, después de oída la Comisión de Asuntos Exteriores.

El instrumento de ratificación, firmado por S. M. el Rey y refrendado por el ministro de Asuntos Exteriores, se publica en el «Boletín Oficial» y se deposita en Ginebra, ante el director general de la O. I. T., quien Lo comunica al secretario general de las Naciones Unidas para su registro.

Por cierto, que aprovecho su pregunta para resaltar Que, con datos oficiales a primeros de enero de 1978, de 134 países que integran la O. I. T., los convenios 87 y 98 los han ratificado 82 países, no habiéndolo hecho alguno tan significativo como Estados Unidos, que aplica sin tal ratificación ios principios de libertad sindical y negociación colectiva, en tanto que otros países, que han ratificado los convenios, como Rusia y países del Este. luego, en la práctica, ios desconocen. Y en cuanto a ratificaciones de convenios también es interesante destacar que de unos 150 convenios, incluidos los aprobados en el presente año por la O. I, T., España ha ratificado 95, en cifra superada sólo por Francia, con el 97, siempre con datos a primeros de enero de este año, que son ios últimos oficiales.»

>Estoy absolutamente de acuerdo, y estimo sumamente acertada la firma y ratificación de los convenios 87 y 98 de la O. I. T. Quisiera puntualizar que la libertad sindical está más en qué las organizaciones profesionales sean verdaderamente representativas y estén dirigidas exclusivamente por trabajadores que en la proliferación de dichas asociaciones, máxime si las mismas se encuentran (imitadas en su independencia por la injerencia, en mayor o menor medida, de partidos políticos que las conviertan en meros apéndices electorales de agitación. El sindicalismo no debe servir de instrumento a ningún partido político, porque el sindicalismo no puede ser una fuerza menor, un ser empobrecido de un partido.

No puede ser una forma derivada sino una realidad viva y original, llamada a ocupar un puesto de vanguardia en el mundo de la política y de la economía. El sindicalismo debe tener su propia ideología, su estrategia y su táctica propias, y suficiente capacidad para plantearse y resolver con acierto los problemas esenciales de nuestra época.

En esto reside para mi la auténtica libertad sindical, y no sólo en la aceptación teórica y práctica de dichos convenios., puestos éstos, quiérase o no tienen que contemplar situaciones y contemporizar con intereses de países a los que no seria grato ni cómodo un sindicalismo poderoso.»

Francisco Ortiz Peralta

Director nacional de Asistencia Jurídico-Laboral de la Organización Sindical:

"SUMAMENTE ACERTADO"

15 de noviembre de 1976 PUEBLO

«Es un paso de singular importancia, ya que nuestro pais, que tiene suscritos gran mayoría de los convenios de la Ó. I T.. no había podido suscribir tos 78 y 98 relativos a la libertad sindical y a la protección del derecho cíe sindicación, y a la «aplicación de los principios de sindicación y de negociación colectiva respectivamente— debido a las restricciones existentes a la libertad de asociación sindical y aquellas otras que por circunstancias más o menos ex cepcionales han interferido la negociación sindical colectiva de las relaciones de trabajo.

Tal suscripción representa un avance más dentro de una política que se ha encamisado al restablecimiento de las libertades y derechos cívicos solemnemente proclamados en el Fuera de los Es pañoles pero que, por circunstancias que no son del caso, no se habían hecha efectivos hasta «hora Desde la restauración de la Monarquía, la Corona ha sido en gran medida el centro promotor de la reforma y de los cambios que se están operando en todos los planos. Con ellos, España está pasando de una situación —en que muchos derechos y libertades estuvieron suspendidos— a una normalidad institucional sin que haya producido una solución de continuidad, lo que retiste la mayor Importancia.

La adopción por España de la filosofía de la O. I, T., tanto en lo que respecta a la libertad sindical —ley por la que se regula el ejercicio del derecho de asociación sindical y decreto-ley por el que se crea la administración Institucional en lo relativo a la existencia de organismos de colaboración (recomendación 113 de la propia Organización) —proyecto de ley por la que la crea el Consejo Superior Económico y Social— son logros importantes conseguidos por el ministro Enrrique de la Mata Gorostizaga con los que se ha servido realmente al país.

Consideramos de todo punto necesario que estos esfuerzos realizados por el Gobierno encuentren la adecuada comprensión en todos los medios nacionales. Lo que España necesita, en este como en otros aspectos, es un clima favorable al entendimiento. Las posturas maximalistas que siempre tendrán excusas que alegar, no conducen a nada positivo. Son muchas las cosas, algunas importantes, que se están sacrificando o postergando como una contribución a la convivencia.

En todo caso, tanto en el ámbito sindical como en el político, lo verdaderamente Importante es lo que realmente desea el pueblo español, a quien se va poner en condiciones de que directamente exprese su parecer.» «Me parece muy bien.

Creo que desde el punto de visto nacional es muy importante que España pueda firmar su adhesión a tos convenios 87 y 98 de la O. I. T., que afectan al sindicalismo español en general, por lo que supone de quitarse complejos inútiles. Al sector que represento, cuya máxima organización es la Hermandad Nacional de Labradores y Ganaderos, le es Indiferente, ya que, como miembros de la Confederación

Europea de la Agricultura, tenemos representación directa y permanente en la O. I. T., independiente le los Estados; están adheridos a todos os acuerdos agrícolas de esta organización desde hace muchos años.»

«tos mencionados convenios internacionales 87 y 99 de la O. I. T. se refieren a la libertad sindical y a la protección del derecho de sindicación, el primero, y el segundo, sobre la aplicación de los principios del derecho de sindicación y negociación colectiva.

La anunciada suscripción por parte del Gobierno de dichos convenios, fruto de las luchas de los trabajadores por la libertad sindical en contra de las estructuras sindicales verticalistas, suponen, en el marco internacional donde han de ser firmados, el reconocimiento expreso de que sólo loa principios democráticos contenidos en los convenios 87 y 98 de la O. I. T. son los únicos que pueden regir en materia sindical en un país democrático; lo que supone, de contrario, la condena implícita de los principios sindicales verticalistas que el Régimen ha venido imponiendo durante tantos años a las masas trabajadoras de nuestro país, y que son la antítesis de los que ahora se pretenden rubricar como legítimos y justos.

Supone también la firma de estos convenios por parte del Gobierno su compromiso internacional de respetar y garantizar los derechos sindicales democráticos en el marco del Estado español.

La firma de los citados convenios —que son un arma en manos de los trabajadores, para exigir el inmediato cumplimiento de los mismos, pone de relieve el carácter antiobrero y antidemocrático del actual Gobierno ante los ojos de la opinión pública nacional e internacional, pues al mismo tiempo que se apresta, a firmar declaraciones públical internacíonales compromiso y respeto con los principios democráticos que deben regir en materia sindical —y por cuya práctica miles de trabajadores han sufrido persecución, despidos, sanciones, multas, procesos, cárcel y han llegado a papar con la propia vida la defensa de estos principios sindicales—, continúa reprimiendo tenazmente el ejercicio de estos derecho», impidiendo la celebración de asambleas, reprimiendo huelgas, deteniendo a los dirigentes sindicales de los trabajadores, abriéndoles proceso, dictando leyes que restringen aún más la capacidad de negociación de los trabajadores, imponiendo en la práctica congelación de los salarios, liberanlizando la normativa sobre los despidos en casos de huelgas, negando la amnistía laboral, etc., y culminando por ahora esta práctica antisocial con el proyecto de ley de Asociación Sindical, por el que se pretende otorgar la futura legalidad a las asociaciones sindicales que acepten y acaten la legalidad antiobrera impuesta por el Régimen, dejando en la ilegalidad a todas aquellas que no las acepten y sigan defendiendo el reconocimiento de los derechos sindicales y su libre ejercicio por parte de los trabajadores.

La firma de los convenios, por último, evidencia el verdadero carácter de la Reforma: declaraciones «democráticas» y libertad para los que siempre la han tenido, por un lado, e ilegalidad para las amplias masas trabajadoras y sus organizaciones, por otro.»

"ES UN PASO DE SINGULAR IMPORTANCIA"

Luis Mombiedro de la Torre

Presidente de la Hermandad Sindical Nacional de Labradores y Ganaderos:

"NOS QUITAMOS COMPLEJOS INÚTILES"

PUEBLO 15 de noviembre de 1976

Carlos Iglesias Selgas

Presidente del Instituto de Estudios Sindicales y del Sindicato de Vidrio y Cerámica:

 

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