España y la OIT     
 
 Pueblo.    15/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

ESPAÑA Y LA 0. I. T.

LAS relaciones españolas con la O. I. T, (Organización Internacional del Trabajo) han ido sufriendo importantes transformaciones en los últimos años. Nuestro país participó, en abril de 1919, en la creación de] organismo, junto con otras 44 naciones. Desde entonces, y hasta 1936, ratificó 34 convenciones.

Tras un paréntesis de diecinueve años de tensas relaciones, desde 1956 hasta nuestras fechas, España ha firmado otras 60 convenciones con la O. I. T., elevando a 94 el número total de convenios internacionales en que participa. Junto con Francia, España es la nación que mayor numero de convenios ha ratificado.

Sin embargo, nuestro país ha debido sostener un continuo enfrentamiento y unas tensas relaciones en el seno del organismo internacional a causa de las profundas críticas dirigidas contra la Organzación

Sindical Española. En 1889, una comisión de la O. 1. T. visitó nuestro país a fin de elaborar un informe acerca del sindicalismo español, que resulto relativamente favorable con respecto a anteriores apreciaciones. A pesar de ello, año tras año, la representación oficial española en las asambleas de la O. I. T. tuvo que lidiar con las críticas que le acusaban de carecer de representatividad en el inundo del trabajo y con los intentos de representaciones paralelas presentadas por las, todavía ilegales, centrales sindicales de oposición. Los puntos de fricción que enfrentaban a determinados sectores de I la O. I. T, y a la C. I. O. S L. (Confederación Internacional de Orga nizaciones Sindicales Libres) con el sindicalismo español se centraban en la inexistencia de sindicatos libres e independientes, es decir, en tos aspectos reflejados en los convenios 87 y 98 de la O. I. T., que la reforma sindical proyectada tiene en cuenta de cara al nuevo sindicalismo en gestación. Según informó el ex ministro sindical Martín Villa, tras su visita a la sede de la O. I. I. de Ginebra, el pasado mes de mayo. "la intención del Gobierno era la de ratificar dichos convenios, y para que su firma se lleve a cabo hay que lograr que se apruebe la ley Sindical.

El ya famoso convenio 87 de la O. L T. señala: «La afirmación del C principio de libertad de asociación sindical es un medio de mejorar las condiciones de trábalo y de garantizar la paz.» Dicho convenio 87 tiene cuatro garantías, en las que se contempla el derecho de constitución de organizaciones por parte de empleadores y trabajadores y, por supuesto, afiliación a las mismas: elección libre de los representantes y organización de actividades; condición de no ser disueltas administrativamente y que se confederen o afilien a otras organizaciones internacionales.

Por su parte, el convenio 98 examina las condiciones de sindicación y está intimamente ligado al 87.

 

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