Autor: Sanz, Pascual. 
   La lucha sindical y la política     
 
 Arriba.    07/11/1976.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 19. 

LA LUCHA SINDICAL Y LA POLÍTICA

MUCHO se ha hablado y escrito últimamente sobre el papel que en un contexto social democrático han de jugar dos estructuras clave por su permanente presencia en el desarrollo progresivo de las relaciones sociales: Sindicatos y partidos políticos.

Las posiciones adoptadas por los modernos sindicatos les fuerzan, sin duda, cada día más a dar una dimensión política a su acción.

Una reflexión acerca de cómo deben relacionarse hoy las organizaciones políticas y sindicales nos lleva a preguntarnos qué formas de acción política son propios de los sindicatos.

En definitivo, se trata de esclarecer las conexiones que deben existir entre «lo sindical y lo político».

Lo que parece claro es que a estas alturas ninguna organización sindical pretende practicar un aséptico apoliticismo.

La moderna concepción del sindicalismo pasa por el reconocimiento de su esencial misión de elemento transformador de la sociedad. Ha quedado ya superada la vieja etapa en que los Sindicatos cubrían casi exclusivamente la reivindicación. Hoy la lucha sindical es más trascendente, y apunta como ob|etivo prioritario él cambio del sistema de producción establecido por la sociedad burguesa: el capitalismo.

Este genérico socialismo, inherente a todos los movimientos sindicales de vanguardia, podría definirse como socialismo sindical en contraposición al socialismo político.

El socialismo sindical se elabora en la base, a partir de situaciones de lucha que ponen a prueba cada día el equilibrio de las estructuras de producción. Los planteamientos anticapitalistas nacidos en el ámbito sindical, surgidos al calor de la acción sindical de la empresa, tienen más fuerza y consistencia que las lucubraciones teóricas esgrimidas en los congresos de cualquier partido socialista.

En el fondo, hoy se piensa con bastante extensión que el sindicalismo constituye la oposición más eficaz y estructurada frente a los poderes políticos. Este recordar la revitalización incuestionable de la cocción directa», practicada no sólo a nivel de fábrica, sino en

la calle, con movilizaciones masivas de trabajadores.

Desde esta perspectiva parece evidente que el papel a jugar en la sociedad futura por los partidos y los sindicatos está en clara evolución. Se camina hacia una concepción del sindicalismo entendido como una organización total, capaz de hacer todo aquello que demande la base social que represente, con capacidad de respuesta y de gestión para todos los problemas y aspiraciones del mundo del trabajo.

La acción política desarrollada por los partidos consiste tradicionalmente en presentar un programa político durante la etapa electoral y pedir a los ciudadanos un cheque en blanco, en forma de confianza para ejercer el poder durante algunos años.

Pero los programas políticos tienen cada día menos credibilidad y el ejercicio del poder en nombre del pueblo resulta cada día menos controlable. Por ello parece comprensible la regresiva participación de las masas sociales en la acción política.

Por el contrario, la acción sindical progresa constantemente en su dimensión de acción de masas, y ello porque se proponen como objetivo problemas concretos y específicos que afectan de manera directa a la clase trabajadora.

La voluntad política que preside toda acción sindical está implicando ya la reducción del protagonismo político de los partidos.

Partidos y sindicatos son piezas básicos en la dinámica social de estos momentos.

El papel de !os primeros está siempre en torno al Gobierno, dentro o en la expectativa de alcanzarlo par ofrecer alternativas nuevas. El papel político de los sindicatos viene a ser la, transformación del sistema socio-económico capitalista, para lo que utiliza todos sus medios, incluso la acción de masas.

Las vinculaciones sindicato-partido, a pesar de los esfuerzos de aislamiento puestos en práctica por los sindicatos, adoptan diversas expresiones:

a) Sindicato, correa de transmisión de un partido político, situación rechazada por todo

por Pascual SANZ sindicato que se autocalifique de democrático e independiente.

b) Sindicato completamente independiente de partidos políticos, situación más utópica que real, utilizada como dogma propagandístico en momentos de ruptura con un sistema anterior.

c) Sindicato que crea su propio partido político para transformar la sociedad desde el Gobierno, experiencia «Trade Union-Labodi Party».

d) Sindicatos influenciados o dirigidos por partidos políticos, situación muy frecuente en estructuras pluralistas, que dificultan el camino hacia !a unidad a que tiende la clase obrera.

Concretándonos a la última forma de relación expuesta, que supone un amplio abanico de posibilidades y que con bastante probabilidad podría estar vigente en nuestro país próximamente, la función del sindicato será intervenir cada vez más intensamente en la vida política.

La acción sindical no debe ser confundida con la acción de los partidos políticos, pero los sindicatos, desde su independencia, Intervendrán cada vez que los Intereses de los trabajadores esté en juego. En todo sistema democrático, los sindicatos están llamados a intervenir activamente en la vida política.

En el ejercicio de su acción política, el sindicato habrá de coordinar su esfuerzo con los partidos políticos obreros en su calidad de representantes y portavoz de las necesidades y aspiraciones obreras. Cuestión sin duda marginal en la amplia problemática de fas relaciones

sindicato-partido es la Incompatibilidad de simultanear una misma persona cargos políticos y sindicales. Evidentemente, la mayor o menor disciplina que siempre impone lo militando en un partido político limita la libre expresión que debe presidir la actuación del líder sindical.

La amplitud de opciones que en el tema de relaciones sindicato-partido son posibles requiere

n un posterior tratamiento, referido al momento de evolución que atraviesa el movimiento obrero y sindical de nuestro país, que habrá de coordinar su esfuerzo con los partidos obreros.

 

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