Las centrales sindicales, contra el proyecto de ley de asociación sindical     
 
 Ya.    06/11/1976.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

LAS CENTRALES SINDICALES, CONTRA EL PROYECTO DE LEY DE ASOCIACIÓN SINDICAL

´Necesitamos que se respete el convenio 87 de los acuerdos de Ginebra" (Marcelino Camacho)

"La libertad sindical no puede desarrollarse fuera de un contexto democrático" (Manuel Zaguirre)

"Que las organizaciones sindicales puedan o no mantener relaciones con partidos políticos, no lo puede dictaminar una ley" (Manuel Simón)

La publicación en el "Boletín Oficial de las Corte» Españolas" del proyecto de ley de regulación del derecho de asociación sindical, que examinará en trámite ordinario, la Comisión de Leyes Fundamentales, y la importancia que tal proyecto de ley puede revestir para las distintas centrales sindicales, nos ha, movido a conocer las primeras impresiones de éstas.

Dirigentes de las mismas nos han manifestado:

Don Marcelino Camocho, responsable del Secretariado de Comisiones Obreras

"Creemos que una vez mas se vualvs a los viejos expedientes. En vez de libertad sindical se nos trata da otorgar una reforma en la que ni siquiera cabemos. Como se sabe, es un proyecto de ley que tiene que pasar por unas Cortes contrarias a la libertad sindical, en la qur el tercio sindical en pleno arremeterá contra 61 por poco que quiera reformar.

La reforma se encuadra en el marco de la ley Sindical, pero la ley Sindical no tiene reforma. Nosotros lo que queremos y necesitamos es que se respete el convenio 87 de los acuerdos de Ginebra que nos otorga el derecho de crear nuestras propias organizaciones, tanto a los obreros como a los patronos.

Necesitamos, sobre todo la verdadera libertad sindical

El proyecto de ley en sí es un cajón de sastre en el que basta que coloquen, la etiqueta para que determinadas asociaciones sindicales sean prohibidas. En el apartado primero del articulo tercero se habla de un Registro de Entidades Sindicales, más o menos semejante al de las asociaciones políticas.

En el artículo quinto sale «. relucir la suspensión cautelar fundada en la realización de actividades determinantes de la Ilicitud de la asociación, cuando todos sabemos que será el Ministerio de la Policía el que decidirá cuando le de la gana.

La situación actual y las últimas huelgas recomiendan la urgente necesidad de mentarse a discutir y a negociar en el marco de la libertad sindical. Nadie, por otra parte, puede aceptar ese Registro de que habla la ley. No es la libertad sindical ni mucho menos."

Don Manuel Zaguirre, de la Comisión Ejecutiva de USO

Dentro del artículo de procedimiento nuestro organización tiene que tratar el asunto y profundisar en él desde ahora mismo o a partir de que salga de las Cortes. Vamos a llevar el tema a la Coordinadora de Organizaciones Sindicales, ya que se trata de una instancia unitaria, con la que nos hemos comprometido, y la implicación y la incidencia del proyecto, quede como quede, es común idéntica para cada una de las tres organizaciones sindicales de la COS y para otras organizaciones sindicales ilegales que no están en ella.

En cuanto al proyecto en sí, y en un nivel estrictamente personal, en primer lugar su aspecto después de una primera lectura del mismo, es algo más abierto y flexible que su homónimo en el campo político.

Evidentemente habra, que ver cómo queda finalmente para emitir opiniones con fundamento, pero en un principio parece eso. En segundo lugar, y entrando en el capítulo de los inconveniente, la posición de nuestra, organización y la de la oposición democrática es que la libertad sindical no puede desarrollarse fuera de un contexto democrático. Es biológicamente imposible. Este país tiene que amanecer a la democracia con todo lo amplio y extenso que es el concepto, desglosado en el campo sindical, político y en tantos otros. Esto por etapas es inviable. Este es primer defecto de fondo del proyecto de ley, que esta deslavazado de un proyecto global hacia la democracia que partiera del Gobierno, que tuviera el suficiente consenso articulado en negociaciones con la oposición responsable sindical y política. Es ésta, la que echamos en falta, y precisamente en ella pueda navegar el proyecto que ahora entra en las Cortes.

Todos pensamos obviamente que en un contexto democrático habrá una nueva legislación, esto nova a ser una jungla, nosotros no lo queremos. Pero esa nueva legislación incluye como primer punto, evidentemente, la, libertad de contratación colectiva junto a los derechos sindicales de los trabajadores, junto & la organización sindical patronal. Pero lo que parece es que se quiera hacer prevalecer o sobrevivir el conjunto, que fue el verticalismo estos años, lo cual carece de sentido.

Hay una serie de obstáculos que no pueden superarse sólo con el envió a las Cortes de un proyecto que en apariencia tiene el aspecto de ser algo más liberal que su equivalente en el plano político, y, por supuesto, la democracia es lo que no vamos a someter a negociación."

Don Manuel Simón, de la Comisión Ejecutiva de UGT

"Aunque se considere un paso, no cabe ninguna duda que este proyecto tiene unos inicios de forma que violan en el espíritu y en la letra los convenios 87 y 88 de loa acuerdos de la OIT en Ginebra.

El hecho de que todos los trabajadores sigan afiliados a una organización sindical que no está ni se desmantela por este texto es antidemocrático, corno lo es que exista un ministro de Relaciones Sindicales y la inexistencia d» la Independencia absoluta entre organismos, así llamados, sindicales y el Gobierno.

Es antidemocrático y antilibertad, sindical.

En cuanto a la Inscripción obligatoria en registros, hay graves matices que pueden ser motivo de consideración negativa por parte de UGT. En lo que respecta a que UGT u otras organizaciones, puedan o no mantener relaciones con partidos políticos, no lo puede dictaminar en ningún momento una ley; quien lo tiene que determinar libremente y democráticamente, en todo caso, son los afiliados a la Organización Sindical. No olvidemos que en Europa occidental concretamente varias centrales sindicales importantísimas tienen unas relaciones privilegiadas con partidos, sin que esto venga a hipotecar su autonomía en ningún momento como organización sindical.

El proyecto es un paso evidentemente, pero nadie ha de llamarse a engaño. Hay puntos fundamentales que siguen en total contradicción con los convenios 87 y 88. Inmediatamente que esto quede ratificado eventualmente por el Gobierno, es evidente que la UGT, a través de la Confederación Internacional de Sindicatos Libres, pedirá con el procedimiento de urgencia a la OIT la comisión impuesta que venga a comprobar en el terreno las violaciones, la falta de posibilidades de negociación, por ejemplo, que se está verificando día tras día."

 

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