Temas del Consejo de Ministros. 
 Exámenes y regulación de la huelga     
 
 ABC.    10/05/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

TEMAS DEL CONSEJO DE MINISTROS

EXAMENES Y REGULACIÓN DE LA HUELGA

Ciertos rumores alarmados habían creado una atmósfera de particular expectación ante los acuerdos del Consejo de Ministros. No tenían estos rumores razonable fundamento y los acuerdos del Consejo evidencian que el Gobierno se mueve con ejemplar serenidad en una línea de forme y prudente realismo.

Dos acuerdos en particular van a tener, sin duda, gran eco popular. Y proporcionada adhesión: el que se refiere a los exámenes de septiembre en la Universidad de Valladolid y el que sirve de base al decreto-ley en el que se incluye el reconocimiento de la huelga.

La celebración de exámenes en septiembre en la Universidad de Valladolid, con posibilidad de clases prácticas en su recinto durante los meses estivales, salvando el principio de autoridad —mantenido pese a grandes presiones y no pocas impopularidades—, abre o restaura un camino de nuevo entendimiento. En este camino le corresponde un intenso ejercicio de responsabilidad, como cuerpo estudiantil y como grupo social al alumnado. No sólo porque deberá cubrir o suplir enseñanzas no recibidas durante el tiempo normal de un curso, sino también por su especial obligación de asumir ahora una actitud correcta, sin rebrotes de disturbios y sin acentos de impropias respuestas.

Las demandas públicas de menor sanción, de reapertura de las Facultades, de exámenes en septiembre para que no se pierda irremediablemente un curso, han sido múltiples y continuadas. En manos de los universitarios queda ahora confirmar la razón que asistía a tales peticiones o desautorizarlas de plano y sin remedio.

De momento el Gobierno ha dado un paso muy estimable hacia la única solución —ya no hay tiempo para otra— del enojoso problema. Es una resolución hacia la concordia y en este plano debe ser recjbida y aceptada.

La regulación de los conflictos colectivos de trabajo era tema urgente hace tiempo. Luego de no pocas polémicas y retrasos se ha llegado al fin en este Consejo a la aprobación del correspondiente decreto-ley regulador de los mismos. Su máxima novedad —la esperada con más encendida atención— es la legalización o reconocimiento legal del recurso a la huelga laboral.

Las huelgas, bien que disimuladas con confusas expresiones tecnocráticas o con discretas elusiones administrativas, están hace años en los talleres, en las fábricas, en la calle. Soportarlas y asimilarlas, sin una adecuada regulación, no ha servido ni para aminorar su número ni para disminuir sus consecuencias.

La decisión del Gobierno afrontando la regulación de la huelga en el decreto-ley, revela una lógica política incontestable; la lógica que proporciona el fundamento más sólido a las medidas gubernamentales que sin volver la espalda a la realidad la inscriben en un marco legal y en él la ordenan y disciplinan.

Cuales sean o no, en definitiva, los términos, condiciones y requisitos que l_a norma establezca para el ejercicio legitimo de la huelga, es asunto diferente que reclama comentario próximo más pormenorizado.

Ahora, y anticipando que el reconocimiento de la huelga parece aceptar límites suficientes para estimarlo eficaz, únicamente cumple a nuestro propósito alabar la actitud realista del Gobierno, incluyendo el recurso laboral de la huelga en el esquema meditado de la ley.

 

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