Consejo de ministros. Rueda de prensa con el Ministro de trabajo. 
 La huelga sólo procede cuando no hay convenio colectivo (o se ha denunciado)     
 
 Informaciones.    10/05/1975.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 29. 

CONSEJO DE MINISTROS

RUEDA DE PRENSA CON EL MINISTRO DE TRABAJO

LA HUELGA SOLO PROCEDE CUANDO NO HAY CONVENIO COLECTIVO (O SE HA DENUNCIADO)

* NO AFECTARA A LAS EMPRESAS DE SERVICIÓ PUBLICO O RELACIONADAS CON LA DEFENSA NACIONAL

* PARA DECLARARLA SE EXIGE VOTACIÓN DEL 60 POR 100 DE LOS TRABAJADORES

* ES PRECEPTIVO UN PREAVISO DE CINCO DÍAS

* EL GOBIERNO SE RESERVA EL DERECHO DE PONER FIN A LAS HUELGAS ILIMITADAS

* LA ORGANIZACIÓN SINDICAL DECIDIRÁ SI HABRÁ FONDOS DE SOSTENIMIENTO

* NO SE ADMITE LA SOLIDARIDAD DE CLASE

* HASTA QUINCE MILLONES DE MULTA PARA LOS EMPRESARIOS QUE HAGAN «LOCK OUT» CON INFRACCIÓN DE NORMAS LABORALES

MADRID, 10. (INFORMACIONES.)

POR primera vez en nuestro Derecho, desde hace muchos años, se considera la procedencia del recurso a la huelga. Excuso decir que el recurso a la huelga lo concebimos como un recurso último, de acuerdo, naturalmente, con la doctrina de la Iglesia que nuestras leyes constitucionales re» cogen, y que, por consiguiente, nadie desea que la huelga se instaure en el país como procedimiento normal para resolver conflictos.»

Estas palabras corresponden a la intervención de don Fernando Suárez, vicepresidente tercero del Gobierno y titular de Trabajo, durante la rueda de Prensa celebrada, como es habitual, para dar cuenta informativa de lo tratado en el Consejo de ministros celebrado ayer en El Pardo bajo la presidencia del Jefe del Estado.

En líneas generales —continuó el señor Suárez— concebimos los conflictos colectivos como cualquier contraste, cualquier discrepancia surgida en el seno de las relaciones laborales, y por consiguiente los conflictos colectivos se deben formalizar en el seno de la Organización Sindical, en trámite de mediación, conciliación o arbitraje voluntario. En defecto de solución. ante la autoridad laboral, "por supuesto, ante la jurisdicción laboral, si se trata de definir derechos o interpretar normas preexistentes.

EL CONFLICTO PROCEDE CUANDO NO HAY CONVENIO

Se trata de reconocer a los trabajadores, como última posibilidad, y agotadas todas la» otras vías ¡a de recurrir a la huelga, pero se trata también de que, civilizadamente, los conflictos se resuelvan antes por otros cauces, por otros caminos. El conflicto colectivo de trabajo solo procederá •Bando no hay convenio colectivo sindical, porque naturalmente, es un principio elemental de la contratación colectiva el respeto a lo pactado, y sólo cuando se trate de revisar un convenio, previa denuncia del misino, cabré, plantear situación de confítelo, salvo, repito, que se trate paramente cíe la discrepancia respecto del contenido del propio convenio, en cuyo caso la autoridad laboral o la Jurisdicción del trabajo decidirán sobre los derechos de las partes.

HUELGA Y ORDEN PUBLICO

Incluso estando en vigor un convenio colectivo se podrá permitir el planteamiento de conflicto si sobrevienen hechos nuevos, de influencia notoria en dichas normas, que racionalmente no se hubieran podido prever en el tiempo de su formalización y en lo que fe refiere a las cuestiones derivadas de tales hechos.

Como en todos los ordenamientos de los países civilizados, naturalmente se pretende acotar el conflicto, y por consiguiente no se consiente el recurso a la huelga en aquellas empresas que están encargadas de cualquier servido público o de reconocida • Inaplazable necesidad o relacionadas ron la defensa na: otoñal. Por supuesto, se trata de evitar todas las anomalías distintas de la pura cesación del trabajo, y por consiguiente cualquier coacción o vio-fanda, cualquier acto de otra naturaleza distinta de la abstención de trabajar se considera Improcedente y se somete, naturalmente, a determinadas prescripciones la decisión de acudir a la huelga.

Señalo algunas de las prescripciones mas importantes, porque no quiero cansarles a ustedes excesivamente. La necesidad de que los trabajadores, la representación sindical apta, adecuada al número de trabajadores de que . se trate, debe tomar este acuerdo, someter a los trabajadores esta decisión y se exige una votación del 65 por 100 de los afectados por ella. Es una mayoría cualificada, dada la importancia de la decisión que se va a adoptar.

Tratamos, como es lógico, de que el cauce sea claro, de agotar antes todos los recursos y, en definitiva, de recoger en nuestro ordenamiento una realidad, pero no puedo ocultarles a ustedes que eso va acompañado, y quiero que quede muy claro, de que por encima o al margen de esos límites y esas fronteras, que se trazan, el recurso a este tipo de medios no procedentes lleva aparejada, como es

natural, la consecuencia de la antijuridicidad, de la ilegalidad y, por consiguiente, las adecuadas sanciones para quienes violen las normas que hoy establecemos.

EL CONFLICTO SUSPENDE EL DERECHO AL SALARIO

En este sentido, el artículo 4.° me parece muy importante. Este artículo 4." del decreto dice que la huelga procedente no extingue por sí misma el contrato de trabajo ni supone la "suspensión de contrato del trabajo mientras dure la huelga procedente, ni da lugar a la imposición de sanciones, pero el trabajador, mientras se mantenga en huelga, no tendrá derecho al salario ni a las prestaciones por desempleo. Durante la huelga procedente, el trabajador no causará baja en la Seguridad Social, y añade que la mera participación en una huelga que no reúna los requisitos o no se ajuste a los procedimientos establecidos en este decreto-ley, así como la ejecución de -Otras alteraciones colectivas del régimen normal de trabajo, serán causa de despido procedente, pudiendo la empresa ejercer su facultad resolutoria respecto de cualesquiera de los trabajadores participantes.

Como ustedes saben, la vigente ley de Orden Público considera que son actos contrarios al orden público los paros colectivos. Por consiguiente, para evitar contrastes entre esta norma y la vigente ley de Orden Público, hemos establecido en una disposición adicional que los paros colectivos y los cierres o suspensiones de empresas que no reúnan los requisitos o no se ajusten a los procedimientos establecidos en el presente decreto-ley se reputaran ilegales y quedarán comprendidos en el artículo 2.° de la ley de Orden Público como actos contrarios al mismo. Pero, naturalmente, a «sensu contrarío» las huelgas procedentes, que se ajusten a lo establecido en este decreto, quedan fuera de la aplicación de la ley de Orden Público. Esa es la razón por la cual el rango de la norma es el decretoley para evitar una innovación por decreto que pudiera chocar con la ley de Orden Público.

RUEDA DE PRENSA CON EL SEÑOR SUÁREZ

A continuación, los periodistas dirigieron al señor Suárez una serie de preguntas sobre otros aspectos del decreto-ley, requiriendo además detalles complementarios sobre lo expuesto. Las respuestas del ministro fueron, en síntesis, las siguientes:

* No se puede declarar una huelga en veinticuatro horas. Una vez transcurridos los

hechos conflctivos, una vez presentados los hechos conflictivos ante las comisiones de mediación sindical o conciliación y arbitraje sin éxito, el plazo preciso para poder declarar una huelga procedente es de diez días. Antes es preciso acudir a la autoridad laboral. La autoridad laboral puede intervenir y dictar una solución, pero los trabajadores pueden optar por recurrir a la huelga, en cuyo caso tienen que avisar a la empresa con un plazo de cinco días.

* No se puede dejar de prever la hipótesis de que un conflicto colectivo, a base de su prolongación, llegue un momento en que está causando graves males, no diré a la economía nacional, porque se trata de una empresa pequeña, pero sí a los propios trabajadores, que pueden llevar un mes o mes y medio sin cobrar, y a la propia empresa. Como recurso último, el Gobierno, no ya el ministro de Trabajo, puede requerir a las partes para que den por terminado el conflicto y someter el mismo al procedimiento de la autoridad laboral.

* Los trabajadores, mientras incumplen su obligación de trabajar, no tienen derecho en ningún ordenamiento del mundo a recibir el salario.

SI la huelga es procedente no puede haber despidos, pero si no hay trabajo, no hay salario. El problema que se puede plantear, y me preocupaba extra ordinariamente, era el de la baja en la Seguridad Social, porque, naturalmente, un trabajador en huelga procedente, sin percibir prestaciones de la Seguridad Social, podría ser un auténtico drama, y me parece ya una limitación tan grave del ejercicio de ese recurso que hemos considerado oportuno que no se dé causa de baja en la Seguridad Social. Sí en la prestación del desempleo, pues reconocer la prestación de desempleo a los trabajadores que utilizan una huelga procedente, en el fondo está potenciando y magnificando la posibilidad de que haya muchas huelgas procedentes.

El tema de qué viven es un problema de los trabajadores y deben valorar muy adecuadamente si les importa realmente tanto el obtener unas determinadas reivindicaciones, que estén dispuestos a pasar unos días o unas semanas sin percibir sus salarios.

Si va a haber socorros sindicales para mantener huelgas, la autonomía de la organización sindical será la que determine eso.

* La empresa que procediere al cierre del centro de trabajo con infracción de normas laborales será sancionada en la forma y por los órganos siguientes:

a) Con multas de hasta 100.000 pesetas, por los delegados provinciales del Ministerio de Trabajo.

b) Por el director general de Trabajo, hasta 500.000 pesetas.

c) Por el ministro de Trabajo, hasta dos millones.

d) A propuesta de éste, por el Consejo de ministros, hasta 15 millones.

e) Por el Consejo de ministros, a propuesta del titular de Trabajo, con suspensión e inhabilitación de todos o algunos de los componentes de su dirección o del Consejo de Administración responsables en su caso. Asimismo, el Consejo de ministros podrá acordar la imposición de multas hasta el límite de un millón de pesetas a esos señores.

* Las huelgas de solidaridad se entiende que son huelgas de trabajadores que no tienen problema, que lo hacen por solidaridad con otros trabajadores que sí lo tienen. Lo que no quiere decir, naturalmente, que si todas las empresas de un determinado sector tienen el mismo problema, no puedan, cada una de ellas, decidir que acuden a la huelga, pero cada una de ellas. Dentro del seno de los trabajadores afectados y que van a sufrir las consecuencias.

* El decreto-ley no autoriza que la respuesta de los empresarios sea el cierre de la empresa. Pero, naturalmente, no puede dejar de prever la posibilidad de que se produzcan tales anormalidades que sea preciso autorizar el cierre de la empresa. Entonces, la autoridad laboral sólo autorizará el cierre de la empresa o centro de trabajo cuando, con ocasión de anormalidades en el régimen de trabajo, procedentes de los trabajadores, se diera alguna de las siguientes circunstancias:

a) Existencia de notorio peligro o violencia para las personas o de daño grave para las cosas.

b) Peligro cierto de ocupación del lugar del centro de trabajo. Porque ya he dicho que la huelga se produce con la abstención al trabajo, no por la ocupación, por el trabajo lentro o por cualquier otro procedimiento.

c) Que el volumen de inasistencia o irregularidades en el trabajo impidan gravemente el proceso normal de producción.

Sólo en casos de reconocida urgencia podrá el empresario cerrar provisionalmente el centro de trabajo sin previa autorización de la autoridad laboral, pero en este caso debe dar cuenta a la misma en el término de doce horas, y la autoridad laboral, en las veinticuatro horas siguientes, confirmará o revocará tal medida.

 

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