Autor: Pérez Escolar, Rafael. 
 La huelga reconocida. 
 La huelga, inseparable del despido     
 
 Informaciones.    10/05/1975.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

La huelga, inseparable del despido

Por Rafael PÉREZ ESCOLAR

UN jurista no puede formular precipitadamente un comentario crítico sobre cualquier disposición cuando no se conoce suficientemente. La reseña de la ordenación normativa del derecho de huelga que se hace hoy en la Prensa no es Bastante para anticipar una opinión responsable. Entiendo, de todas suertes, que IB regulación de la huelga, si se articulara de manera adecuada, llenaría uno de los grandes vacíos de nuestro ordenamiento positivo. Mas si nos atenemos al resumen periodístico de la disposición legal proyectada me temo que se trate de un parche más de los muchos a que nos tiene acostumbrados la practica legislativa de los ultimos años.

Un tema de tanta trascendencia como te regulación de la huelga requiere, a mi entender, la cuidadosa consideración de un sinfín de aspectos, entre ellos éstos que seguidamente me atrevo a apuntar:

1.° Me parece recusable acudir al expediente técnico del decretc-ley una vez más. La actual Administración, consciente de los defectos estructurales de su legitimación para dictar verdaderas normas jurídicas, se ve obligada a emplear este sistema excepcional al no existir cauces verdaderamente representativos de los intereses e inquietudes motivadores de la regulación.

2. El derecho de huelga ha de concebirse, no de manera aislada, sino como parte integrante de un todo. Un sindicalismo libre y plural, unas uniones empresariales responsables y, en suma, la expresión democrática de la voluntad general, de manera semejante a lo que acontece en los demás países occidentales, son presupuestos previos a la regulación que ahora se intenta descabaladamente.

3.a Lo que antecede anticipa un aspecto para mí decisivo: las legislaciones europeas contemplan, si, el derecho de huelga, mas no como un derecho absoluto y sin limitaciones, sino a través de un sistema previsor de garantías efectivas para los trabajadores y para las empresas. De manera paralela, la posibilidad de despido, también con las naturales limitaciones que exige el recto ejercicio de esta facultad, se adscribe al ámbito de actuación del empresario.

4. Por último, y fijándonos también en los modelos occidentales, se aspira a la armonización del derecho de huelga con el interés general del país, estimulando los procedimientos arbitrales como recurso indefectiblemente previo a la solución última que es la huelga.

 

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