Autor: Cremades, Bernardo María. 
 La huelga reconocida. 
 Un reto al sindicalismo     
 
 Informaciones.    10/05/1975.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Un reto al sindicalismo

Por Bernardo María CREMADES

SE plantea boy el tema directamente de los conflictos colectivos de trabajo, remodelando la legislación existente, pero se cae en el defecto habitual: ge regulan los conflictos sin tener en cuenta las estructuras sindicales dentro de las cuales se va a producir su solución y con una cierta desconexión de su principal solución, que no es otra sino la negociada a través de los convenios colectivos sindicales.

Las consecuencias de la nueva legislación sobre conflictos colectivos de trabajo son imprevisibles.

Piénsese, por ejemplo, que la mayor garantía establecida en otros países para el cumplimiento de los compromisos pactados consiste en la eventual indemnización de daños y perjuicios por parte de la asociación profesional que los incumple. En España, la estructura sindical actual no permite un recurso jurisdiccional solicitando la mencionada indemnización porque el sindicalismo español no se basa sobre un fenómeno de asociación, sino en un complicado encuadramiento. Las consecuencias pueden ser graves: lo que en otros países habitualmente es un mero conflicto entre asociaciones que se reclaman por vía civil meras indemnizaciones de daños y perjuicios, aquí puede generar una situación de, por ejemplo, incumplimiento de un convenio colectivo sindical garantizado por el Estado.

INTERPRETACIÓN DE LA NORMA

La legalidad de la huelga va a depender, según parece, de que —entre otras circunstancias— no esté motivada por la interpretación o aplicación de una norma en vigor; si no existe personificación de derecho privado de las asociaciones profesionales que acuerden la huelga, la garantía frente a la huelga que tendría carácter ilegal no radica sino en la intervención directa del Estado, que a través de su fuerza imperativa impone el cumplimiento de la norma en vigor. Con lo cual, el conflicto tendrá desde su mismo origen carácter subversivo.

LA OPCIÓN POLÍTICA

La admisión de la huelga constituye un nuevo reto al sindicalismo español, cuya evolución próxima resulta imprevisible. En concreto, la Comisión de Mediación Sindical puede ser puesta en entredicho, dado el carácter de para-administración pública de la propia Organización Sindical. Su coexistencia, en tanto que Ministerio, con el Ministerio de Trabajo o la Magistratura de Trabajo dará lugar a difíciles fricciones.

Admitir la huelga y regularla dentro de na sistema jurídico supone una opción política. De la misma forma que 1958, con la admisión de los convenios colectivos sin. dicales, supuso un cierto resquebrajamiento de la Organización Sindical y Laboral del Fuero del Trabajo, la regulación de la huelga en 1975 y, sobre todo, su aplicación por las autoridades sindicaies, administrativas y judiciales exigirá sin duda un fuerte cambio dentro de la estructura constitucional del mirado español del trabaja actual

 

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