Poblado Dirigido de Orcasitas. 
 La fuerza pública intentó desalojar de la parroquia a los vecinos     
 
 Arriba.    21/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Poblado Dirigido de Orcasitas

La fuerza pública intentó desalojar de la parroquia a los vecinos

Los vecinos del poblado dirigido de Orcasitas continúan recluidos en la parroquia de San Bartolomé, en

asamblea permanente.

Anteanoche, a últimas horas, la fuerza publica trató de desalojarles. Los representantes de los vecinos

dialogaron con los agentes del orden, negándose a abandonar el recinto sacro, en el cual se mantenían en

actitud pacífica. Tras largos minutos de diálogo y tensión, la fuerza pública decidió disolver a los que se

encontraban concentrados fuera de la parroquia, permitiendo la asamblea permanente en el interior del

recinto.

En esta ocasión no ha habido diálogo con los organismos oficiales. "No nos hemos dirigido al Ministerio,

¿para qué? Ellos fueron los que dieran promesas, incluso publicaron decretos de urgencia que, hasta

ahora, no se han cumplido. El Ministerio de la Vivienda tampoco se ha dirigido a nosotros..., prefieren

ignorarnos. Hasta que no obstengamos respuestas concretas mantendremos nuestra actitud", nos dicen los

vecinos.

NUEVA ASAMBLEA A lo largo de toda la noche, un grupo de veinte vecinos se han ido turnando para

mantener la asamblea permanente en el interior de la iglesia. Por el día, los vecinos continúan llegando

hasta el lugar y manifestándose en actitud pacífica. En la puerta del templo se ha colocado una pancarta

dirigida al Ministerio, en la que se pide se cumplan las promesas, y queda bien clara, la decisión de no

deponer su actitud en tanto el ministerio no conteste.

Anoche, a última hora, se celebró otra nueva asamblea multitudinaria. Hay repulsa unánime contra el

Ministerio, contra las promesas oficiales. Los bloques continúan deteriorándose, los vecinos son

desalojados y crecen los "Sankis" (casas prefabricadas), que configuran un barrio nuevo. Los vecinos

piensan que su destino está en esas casas prefabricadas, porque de la remodelación no hay nada en

concreto, salvo las consabidas promesas. Se quejan también de que un barrio, construido por el INV, con

el problema grave, sin precedentes, del deterioro, del estado ruinoso de todas sus viviendas, no haya

recibido, a lo largo de muchos años, la visita del ministro del Departamento. Piensan que los organismos

oficiales les han abandonado, aun cuando el problema parte de ellos. Piden que el Ministro les visite, que

vea "in situ" la situación de sus viviendas, el peligro que sobre 2.900 familias acecha constantemente. Por

nuestra parte, creemos que para el señor Lozano Vicente sería muy positiva una visita al barrio. Se

calmarían los ánimos y podría comprobar, en vivo, la situación de estas familias.

 

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