Autor: Soria, Jesús. 
 Las entidades ciudadanas, según los partidos políticos. 
 Deben ser autónomas     
 
 Pueblo.    14/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Las entidades ciudadanas, según los partidos políticos

DEBEN SER AUTONOMAS

Existe peligro de instrumentalización de los partidos políticos respecto a las asociaciones de vecinos y, en

general, sobre las demás entidades populares que constituyen el movimiento de barrios. Frente a esto,

los partidos propugnan y ven como necesaria y fundamental la autonomía de estas entidades, así como la

unidad entre todos para conseguir los fines que son comunes, aunque no los medios para conseguirlo.

Estos puntos salieron ayer a relucir en. la presentación del libro «Movimiento de barrios y partidos

políticos», que ha. sido editado por Maña Editorial, bajo la coordinación del CIDUR. en el que siete

diferentes partidos —P. T. E., M. C. P. C. E., O. R. T., O. C. E. (B. R.), P. S. A. y F. P. S.— hablan en

contestación a algunas preguntas a esta interrelación entre los barrios y la política.

Para presentar el libro, diversos militantes de partidos que han colaborado a la hora de confeccionar el

ejemplar, expusieron los puntos de vista —ya conocidos— de sus partidos respecto a este movimiento de

barrios, que para unos está en auge y para otros decrece estrepitosamente. Sobre esto se habló de una

posible crisis, que para unos se explicaba por la falta de un órgano canalizador de estas corrientes y para

otros porque aún falta el respaldo general de los vecinos.

Se habló de una «amenaza de los partidos políticos sobre las asociaciones», debido a la integración que

éstos habían conseguido en ellas, a lo que alguien contestó alegando que «esto es un hecho normal y que

lo debemos consideran como positivo».

Los partidos que expusieron su opinión fueron concretos en algún caso y en otros no. Así, para la

Federación de Partidos Socialistas, según Eugenio Royo, este movimiento «ha sido uno de los bastiones

contra el franquismo, junto al de las fábricas, aunque aún no ha terminado con el fascismo. Este

movimiento tiene que descansar sobre una plataforma de organizaciones de barrio». Continuó apuntando

que la autonomía es esencial y que debe ser un bastión para la lucha por las libertades, control crítico de

Ayuntamientos, etcétera.

Por su parte, Tomás Villasante,del Partido del Trabajo Español, dijo que «el movimiento ciudadano está

en crisis y habrá que estudiar qué va a pasar. No obstante, soy optimista y creo que se pueden dar batallas

importantes. Eso sí, deberíamos llevar un programa único para ser consecuentes con el Ayuntamiento

democrático. Todas las fuerzas políticas deberán fomentar esa unión». Por otra parte, señaló que

últimamente están apareciendo muchas entidades, y que cada una está encontrando su propia autonomía.

«Lo malo es cuando se empieza a pensar en los partidos propios, en candidaturas...»

Por su parte. Martín Galindo, del Movimiento Comunista, apuntó que «cara a la consecución de la de-

mocracia, las entidades ciudadanas son muy importantes. Se corre el peligro de que se produzca una crisis

y la democracia se forme como le interesa al gran capital. Eso sí, estas entidades deben ser autónomas de

partidos y de la Administración y, por tanto, que no sean instrumentalizadas». Carlos de la Cruz, del

Partido Socialista Obrero Español, dice que uno de los principales problemas de estas entidades es

actualmente su legalización. «Deben conseguir el derecho de información, representación y supervisión.

Deben intervenir y controlar el urbanismo y la planificación territorial desde su creación. Hemos de crear

un modelo de desarrollo y cambiar el actual. Hay que dotar a los Municipios de competencias propias con

participación de los ciudadanos.»

Por su parte, la Organización Revolucionaria del Trabajo, en boca de José Molina, se expresó en el

sentido de «restablecer la soberanía popular y poder controlar la vida municipal. Para el futuro, los

vecinos están urgiendo respuestas y alternativas para lo que viene». Habló de nacionalización del suelo y

de la necesidad de recuperar los bienes del pueblo a través de las entidades, «que ahora están en manos

del capital monopolista».

Alguien apuntó que se había hablado de la autonomía de las asociaciones de una forma muy ligera

«y muy ingenua». Y una cosa está clara, los partidos, por una parte, no quieren —dicen- que exista

correa de transmisión entre ellos y las entidades ciudadanas, y por otra, sus militantes arrastran teorías y

posturas, de acuerdo a la política del partido, lo que no deja de ser un contrasentido. Mientras tanto,

empiezan a surgir problemas entre los propios partidos en las propias entidades. Pero de

instrumentalización, nada....

Jesús SORIA

 

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