"Jornadas de reflexión", Fernando Abril y los empresarios satisfechos. 
 Las centrales sindicales salieron decepcionadas de la reunión     
 
 El País.    29/09/1978.  Página: 42. Páginas: 1. Párrafos: 21. 

ECONOMÍA

"Jornadas de reflexión

En jornada de mañana y tarde, se reunieron ayer en la sede de la Vicepresidencia de Economía, Castellana, 3, los representantes del Gobierno, CEOE, CCOO y UGT, para celebrar la tan anunciada jornada de reflexión sobre la evolución de las magnitudes económicas durante 1978 y el efecto de la aplicación del Plan de Saneamiento y Reforma Económica. Al término de la reunión, la impresión recogida entre buena parte de los invitados, es que no estaba clara la razón de su asistencia. En general, la reunión no satisfizo a ninguno de los presentes, que se dedicaron a lo largo del día a discutir un texto base que, en opinión de los asistentes, era muy simple y escasamente esclarecedor, yaque la mayoría de los datos que se barajaron eran de sobra conocidos.

Fernando Abril y los empresarios, satisfechos

Las centrales sindicales salieron decepcionadas de la reunión

Las representaciones que tuvieron entrada a la jornada de reflexión fueron numerosas, especialmente en lo que se refiere a Gobierno y CEOE, mientras que los dos sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT, mantuvieron un censo de asistentes más moderado.

Por parte gubernamental estuvieron presentes, bien por la mañana o por la tarde, el vicepresidente de Economía, Fernando Abril, y los ministros de Hacienda, Comercio e Industria, señores Fernández Ordóñez, García Diez y Rodríguez Sahagún, respectivamente. Estos estuvieron acompañados por altos directivos de sus departamentos y del secretario de Estado de Coordinación Económica, José Luis Leal.

La CEOE estuvo representada por Carlos Ferrer, a quien acompañaban sus cuatro vicepresidentes y un buen número de expertos y técnicos en materia económica. Dentro de la formación de la CEOE aparecía el presidente de la Cepyme, señor González Cascos, que aunque no está incluida en la CEOE como tal se eligió esta fórmula para que estuviera presente.

Por CCOO asistieron Marcelino Camacho, Nicolás Sartorius, López Bulla, Tomás Tueros y Antonio Gallifa. Por la UGT estuvieron presentes Nicolás Redondo, Manuel Chaves y Joaquín Almunia.

La postura de las dos centrales, según pudo saber EL PAÍS, fue casi de mera presencia, ya que en ningún momento, con excepción de las palabras finales, intervinieron en profundidad en los temas tratados. La UGT, en opinión de varios asistentes, mantuvo una postura que en ocasiones fue considerada de distante.

La reacción sindical, según declaraciones de los dirigentes de CCOO y UGT, puede calificarse de cierta decepción. Según Nicolás Sartorius, «el país esperaba algo más que lo que se ha obtenido en esta reunión o, al menos, se le ha hecho creer que el objetivo de la misma era otra cosa. Lo que nos han contado es lo que ya se conoce por los periódicos», agregó Sartorius, para quien el documento entregado a patronales y centrales por el Gobierno es parcial e insuficiente.

En expresión gráfica del dirigente de CCOO, «aquí cada uno trata de llevar a los demás al huerto, cuando lo que el país necesita es una concentración parcelaria». Según Nicolás Sartorius «nos encontramos en unos prolegómenos similares a los de tos pactos de la Moncloa, pero en esta ocasión de manera más sofisticada». «Esto no es sino un montaje electoral preparado por el Gobierno», concluyó Sartorius.

Para Nicolás Redondo, secretario general de UGT, el documento no ha satisfecho la curiosidad de las fuerzas afectadas por los resultados que en él se contienen. «El Gobierno se ha limitado a dar información de los aspectos positivos de los pactos, silenciando el incumplimiento de buena parte de ellos.»

No obstante, para Nicolás Redondo ha resultado positivo, al menos, el hecho de que Abril Martorell expresara la intención gubernamental —tal como de manera indirecta reiterara el vicepresidente en su reunión con los informadores al término de la jornada de reflexión— de «tomar la iniciativa en cuanto a la consecución de unos nuevos acuerdos en la línea de los que ahora concluyen». En este sentido, CCOO se muestra menos impresionada favorablemente, toda vez que, según explicó Nicolás Sartorius, esta central tiene serias reservas en cuanto a dejar la iniciativa en esta materia a un Gobierno de derechas. «La iniciativa debe ser compartida por todas las fuerzas sociales y políticas capaces de suscribir unos acuerdos que aseguren la salida de la crisis.

Asimismo, para CCOO resultó positiva la reunión en cuanto que Abril Martorell se comprometió a resolver en el próximo mes de octubre los aspectos del pacto de la Moncloa que hacen referencia a la empresa pública y a la Seguridad Social. Sobre este último tema, ambos sindicatos coincidieron en mostrar su extrañeza ante la ausencia de la reunión del ministro de Sanidad y Seguridad Social, cuya competencia está incluida en los pactos de los que se trataba de rendir balance.

Por su parte, los empresarios, representados en la reunión por la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) y CEPYME, aunque esta última no fue invitada como tal, salieron de la reunión más satisfechos, ya que al parecer tenían las ideas más claras sobre el objetivo de la reunión.

Así, Carlos Ferrer manifestó que el ambiente de la reunión había sido franco y positivo y que en estos momentos el Gobierno tenía los suficientes conocimientos sobre lo que empresarios y trabajadores

opinaban sobre los desequilibrios. En este sentido, afirmó que la postura de los empresarios era absolutamente clara y que ellos estaban dispuestos a invertir, ya que esa es la labor del empresario. A cambio demandan un nuevo marco de relaciones laborales que debe incorporar lo que en la actualidad se contempla en otros países europeos, como es la movilidad de plantillas. Sobre la reunión se mostró satisfecho,ya que consideró que era un primer paso que permitía al Gobierno actuar en pro de la consecución de nuevos acuerdos sin tardar demasiado.

 

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