Autor: Romero, José María. 
   Hostelería de Málaga: un peligroso precedente patronal     
 
 El País.    25/04/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

TRIBUNA LIBRE

Hostelería de Málagas pelígroso precedente patronal

JOSÉ MARÍA ROMERO Secretaria de Acción Reivindicativa. UGT

Pata cierto tipo de empresarios, intentar destrozar a las centrales indícales mayoritarias parece hacerse convertido en su objetivo prioritario, en su obsesión permanente. Piensan que descabezando a UGT y CCOO en sus respectivos sectores se acabarán todos los problemas de negociación colectiva que la democracia les está ocasionando y que los trabajadores, encuadrados en asociaciones profesionales independientes de esas centrales marxistas que tanto dolor ´le cabeza les dan acabarán domesticados y las negociaciones de ius convenios volverán a se/ el camino de rosas que la mayoría de * líos vivieron en el pasado. Su acreible miopía política les impide aconocer la realidad intangible de ñas centrales obreras a las que hoy por hoy resulta bastante tópico pretender hacerlas ..esaparecer, pero ellos, cegados en i neurótica obsesión antísindical, plantean determinadas operaciones de castigo a la hora de negociar convenios.

Esta parece ser, a juzgar por los ¿chos, la estrategia que la patronal de hospedaje, afiliada a la

EOE, ha venido desarrollando en conflicto de hostelería, de Málaga, hoy con problemática salida a

usa de la intransigencia patronal dialogar y de su propósito de es armentar á UGT y CC OO en el actor.

Las consecuencias van a ser oviamente graves. Los trabajadores no son ovejas a las que se les

•nduce caprichosamente, y la raticalización de la lucha va a ser esponsabilidad exclusiva de unos empresarios que hacen oídos sordos a las llamadas de responsabilidad de la Dirección General de Trabajo, ese ente al que ellos acudieron tan velozmente a solicitar latido el mes pasado, pero al que hoy ya no necesitan para nada.

Ahora es el momento de aguantar, de demostrar nuestra fuerza —5e dicen— y barrer de una vez a los sindicatos marxistas para que los trabajadores se convenzan de que son organizaciones inservibles para la negociación e incapaces de dar salida al conflicto. Quieren incluso provocar con su actitud una huelga general, guiados por oscuros intereses, pero no vamos a caer en la torpe trampa. La organización obrera a «aves de las centrales sindicales de clase es irreversible, y tarde o temprano van a tener que pagar a alto precio las consecuencias de su actitud de hoy, porque la lucha sigue, y UGT y CCOO al frente de la misma.

Evidentemente, son muchas las dificultades que en la actualidad se plantean a la hora de la negociación colectiva, y desde el punto de vista sindical dos son los escollos principales: las actitudes empresariales al estilo malagueño y el excesivo protagonismo de la Administración. El lógico conflicto de intereses que confluyen en la negociación se agrava aún más por la ausencia de leyes adecuadas que contemplen cuál es la realidad de las relaciones laborales, basadas todavía en una normativa del año 1973, inspirada en función de la existencia del sindicalismo vertical.

Los laudos -punto medular en el conflicto de hostelería de Málaga— están impidiendo de hecho la negociación, al limitar la autonomía de las partes forzando la intervención de un elemento extraño a la misma que puede determinar el tipo de solución a dar en el conflicto y posibilitando con ello que una de las partes, en este caso la patronal, no tenga excesivo interés en negociar con los trabajadores a sabiendas de tener las espaldas cubiertas por el recurso al laudo de obligado cumplimiento.

En el caso concreto de Málaga, se habían negociado solamente cuatro puntos de la plataforma reivindicativa, sin que hubiera habido tiempo material de llegar a ningún tipo de acuerdo básico. La patronal rompe caprichosamente las negociaciones el día 21 de marzo, presentando al día siguiente solicitud de conflicto colectivo, al tiempo que los trabajadores comenzaban a solicitar huelga legal. El laudo es dictado precipitadamente por el delegado provincial de Trabajo, sin tener en cuenta las solicitudes de huelga ni haber agotado, ni mucho menos, las posibilidades de acuerdo entre las partes; es más, ese mismo laudo niega el derecho de los trabajadores a percibir pluses de nocturnidad, en

alevosa contradicción con una norma de la .Dirección General de Trabajo, que lo reconocía para este mismo sector.

Haciendo abstracción del laudo, pese "a considerarlo arbitrario, se intentan negociar míos acuerdos suplementarios almismo,_ealos que se con templasen la racionalización de las relaciones de ¿abajo —contratación, finiquitos, vacaciones, etcétera-, paralo cual se acude a la mediación del director general de Trabajo. La patronal de hospedaje se niega en redondo a entrar siquiera a analizar su contenido, guiados por una actitud de principio de no llegar a ningún tipo de acuerdo con las centrales sindicales. Las consecuencias son de todos harto conocidas: huelga, duros enfrentamientos con las fuerzas de orden público, muerte de un trabajador en extrañas circunstancias y todo un cúmulo de actitudes a"ias que nunca se quiso llegar por parte de los trabajadores.

«Hoytestá la patronal —nos dicen— orgullos a de su triunfo. No queríamos victorias de ninguna de las partes, en todo caso, solamente de la justicia y del sentido común. pero ello no ha sido posible por obra y gracia de la CEOE. Evidentemente, la clase trabajadora no va a callar, y por mucho que les pese, UGT y CC OO van a seguir al frente de la lucha en la hostelería de Malaga. La patronal dirá qué tipo de relaciones laborales quiere para el sector: si el diálogo y la aq^« sión entre las partes o las discusiones acara de perro. El tiempo ti? la palabra.»

 

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