Mientras Camacho (CCOO) promociona la manifestación del día 14. 
 Para UGT, la huelga de Renfe es desproporcionada y partidista     
 
 Diario 16.    08/10/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Mientras Camocho (CC OO) promociona la manifestación del día 14

Para UGT, la huelga de Renfe es desproporcionada y partidista

MADRID.- Marcelino Camacho, líder de Comisiones Obreras, manifestó el sábado que «estaría dispuesto a negociar con la patronal», en el curso de un mitin celebrado en Mataró, (Barcelona). A lo largo del fin de semana la central comunista ha desplegado una intensa actividad celebrando mítines en diversas localidades del país en apoyo a la manifestación del próximo 14 de octubre en la Casa de Campo de Madrid. Según la central unas 100.000 personas habrían participado en estas reuniones.

Moderación de UGT

Entre tanto, la central socialista UGT, que ha decidido no secundar los cuatro días de huelga en Renfe, parece distanciarse cada vez más de Comisiones Obreras y de su estrategia de movilizaciones.

Según manifestaron ayer portavoces de la central socialista, el motivo por el que no secundan la huelga de la compañía estatal de ferrocarriles radica en que la consideran «desproporcionada y con fines meramente políticos de partido».

«Es absurdo convocar cuatro días de paro por el incumplimiento de algunos punios del convenio, cuando por la aprobación del convenio sólo se convocaron veinticuatro horas y a sólo un mes y medio de la negociación de! próximo convenio. Mientras exista una vía abierta de negociación, la UGT no convocará nuevos paros.»

Camacho llama «carterista» al Gobierno

El domingo —según crónica que envía nuestro corresponsal Germán Losada desde Valladolid— el secretario general de Comisiones celebró un mitin en la ciudad castellana, siempre en apoyo de la manifestación del próximo día 14 en Madrid. Camacho llamó «carterista» al Gobierno.

«El Gobierno actúa como un experto carterista: Para meter la mano en el bolsillo de alguien no hay más posibilidades que pillarle desprevenido, maniatarle o darle un garrotazo. Desprevenidos no nos Coge ya y, por eso, intenta maniatarnos con un Estatuto de los Trabajadores que vacía de contenido a los comités de empresa.»

Marcelino Camacho denunció la existencia de una operación tendente a dividir a las centrales sindicales: «¿Que USO tiene dificultades por divisiones internas. pues le apunta un poco de dinero; ¿Que UGT necesita dinero e imagen ante las elecciones sindicales?, pues da dinero y facilita la creación de imagen a través de la televisión. Con esto el Gobierno trata de empujar a UGT por la vía de 1a conciliación de clases. Pero los compañeros de UGT no se dan cuenta de que la imagen no se logra saliendo mucho en televisión. En las elecciones generales Felipe González tuvo imagen y dinero, y no la ganó. Hacer una extrapolación mecánica de los planteamientos políticos a los sindicales es un error».

Censura a UGT.

Marcelino Camacho censuró la postura de UGT de no apoyar la huelga en Renfe. «Es una ruptura de la unidad cuyas consecuencias son imprevisibles», afirmó. El secretario general de Comisiones Obreras aseguró que esta central sindical no está libre tampoco de las maniobras del Gobierno: «Pretenden radicalizarnos, dejarnos solos.»

Rechazó Camacho la expresión «pacto social» para definir la negociación de un convenio-marco entre Gobierno, asociaciones patronales y centrales sindicales. «En la jerga del sistema se habla de política de rentas y el pacto social forma parte de la misma. La propuesta surge siempre en tiempo de crisis y con un sólo beneficiado: el capital.»

Aludió luego a que la superación de la crisis económica sólo es posible mediante una acción coordinada de trabajadores, empresarios, partidos políticos y del Gobierno. «Pero antes -advirtió— hay que lograr un cierto equilibrio. Tenemos que presionar para conseguir ese equlibrio.

Sentarnos a la mesa como buenos chicos es tanto como renunciar a conseguir cosas. Aquí hay clases, aquí hay burgueses; no vivimos en un país de altruistas.»

Contra el desencanto de muchos trabajadores no hay, a su juicio, más que una fórmula: Un plan de solidaridad nacional contra la crisis económica. »La concentración del día 14 en Madrid tiene, precisamente, ese apellido: solidaridad nacional para luchar contra los problemas sociales y económicos, que son los más graves con que se enfrenta el país.»

 

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