Autor: Serrano, Rodolfo. 
 Cara a cara de las dos centrales sindicales. 
 UGT y Comisiones analizan las consecuencias del acuerdo marco  :   
 Zufiaur: El 90 por 100 de los convenios se van a negociar dentro del acuerdo. Casas (CC OO): E l acuerdo no va a pacificar la negociación colectiva. 
 Diario 16.    25/01/1980.  Páginas: 2. Párrafos: 74. 

Cara a cara de las dos centrales sindicales

UGT y Comisiones analizan las consecuencias del acuerdo marco

Rodolfo Serrano

UGT firmó el acuerdo marco porque había sectores de la clase obrera que estaban aumentando su indefensión

Un mismo tema: Acuerdo marco. Dos versiones diametralmente opuestas. UGT firmó el acuerdo marco con la CEOE. Comisiones Obreras, que en un principio había participado en las negociaciones, se retiraba de las mismas. Hubo interpretaciones para todos los gustos. José María Zufiaur (UGT) y José Ignacio Casas (CC 00), que estuvieron presentes en las negociaciones, hablan hoy para DIARIO 16 del acuerdo marco. Son prácticamente las mismas preguntas. La diferencia está en las respuestas.

Zufiaur: El 90 por 100 de los convenios se van a negociar dentro del acuerdo

DIARIO 16 - ¿Cuáles fueron las razones que llevaron a UGT a sentarse "a negociar el acuerdo marco?

José María Zufiaur — Lo que llevó a UGT a sentarse a negociar el acuerdo marco fueron, fundamentalmente, dos cosas: por un lado, llenar el vacío sindical con unas relaciones la borales de tipo democrático, y la onciencia de que eso no se podía hacer-desde el punto de vista estrictamente parlamentario, sino que también había que hacerlo desde el ángulo de las fuerzas sociales, adaptando sus comportamientos, sus formas de relacionarse a través de la negociación colectiva.

Había que acabar con la atomización existente de los convenios y buscar una reducción de ámbitos de negociación que la racionalizase.

Por otra parte, existía la propia experiencia del pasado año, con una situación de crisis económica en la que la acción de 1 sindicatos, la propuesta conjunta de UGT y CC OO de una elevación salarial del dieciséis por ciento, después de ciento setenta millones de horas de huelga, acabó en unas elevaciones entre el trece y medio y el catorce por ciento. Había sectores de la clase obrera que estaban aumentando su indefensión.

En esta situación, podríamos optar por dos soluciones: o bien ir a una lucha diseminada, convenio por convenio, de la que iba a salir medianamente bien algún sector a costa de la mayoría de los sectores, o buscar un camino del tipo del acuerdo marco.

Esto es, a grandes rasgos, lo que nos llevó a sentarnos en la mesa de negociaciones.

A esto había que añadir que había que evitar que el Gobierno interviniese directamente en la política laboral, imponiendo unos topes salariales; mucho más sabiendo que para la Administración el Gobierno había decretado subidas en torno al 12 por 100.

DIARIO 16 - ¿Por qué el sí de UGT?

J. M. Z. - El hecho de firmar venía dado por el propio contenido del acuerdo marco, que nos parecía satisfactorio. Siempre la UGT había señalado que firmaría si el acuerdo era aceptable.

DIARIO 16 - Comisiones Obreras que, en principió, se une a las negociaciones, decide abandonarlas y deja a UGT en solitario. ¿Cuáles son, a juicio de UGT, las razones que llevan a CC OO a tomar esa decisión?

J. M. Z. — Creo que ha habido varias razones. La razón de fondo, por la cual CC OO fue con la idea de no firmar, era de tipo político, en el sentido en que no quería estampar su firma con lo que eso suponía de pacificar la negociación colectiva. Comisiones quería quedar con las manos libres para crear focos de tensión que permitieran, de alguna manera, poner sobre la mesa continuamente •´ la necesidad de una negociación política entre el Gobierno y los partidos. Esa es la razón de fondo.

Por otra parte, entiendo que había una cierta duda en CC 00 en el sentido de utilizar su presencia en el acuerdo marco para forzar dentro del Estatuto de los Trabajadores una negociación con el Gobierno. El PCE capitalizaría la reforma del Estatuto, y entonces, quizá habría entrado en una negociación a fondo del acuerdo marco.

Y en tercer lugar, CC 00 fue a la negociación pensando que no se iba a llegar a cotas aceptables, y que eso iba a impedir la firma. Y se encontraron con que se alcanzaron esas cotas, con lo cual ya no era posible una renegociación.

DIARIO 16 - Un acuerdo firmado por UGT y CEOE, aunque luego se haya adherido la USO, ¿qué grado de efectividad tendrá? .

J. M. Z. — En cuanto a la efectividad jurídica hay que decir que es relativa. Sólohcompromete a las partes. No se puede extender a todo el mundo. Eso se podría haber logrado en la medida en que las organizaciones firmantes, UGT y CC OO en su caso, hubieran tenido el 51 por 100.

Teniendo en Cuenta que sólo lo ha firmado una central, desde el punto de vista jurídico, tiene una eficacia relativa. Desde un punto de vista práctico, creo que va a tener de hecho una eficacia real. Yo creo que el 90 por 100 de los convenios se van a negociar dentro de las coordenadas del acuerdo marco porque en estos momentos es lo máximo posible.

Y en ese sentido la preocupación que debemos tener consiste, no tanto en pensar que se va a romper el acuerdo, que es la dialéctica de CC OO, sino el sacar todo el contenido que tiene el acuerdo. Yo creo que hay un enorme espacio de negociación a partir de su firma. La patronal va a intentar hacer una interpretación restrictiva, y las centrales y los trabajadores debemos intentar llegar a todos los techos.

DIARIO 16 - Se llegó a decir en algún momento que el acuerdo marco lo que en realidad significaba era el deseo de la CEOE de potenciar a la UGT.

J. M. Z. — En esto se han dicho muchas inconveniencias. Yo creo que el acuerdo

marco es una inversión para que haya unas relaciones laborales de tipo democrático. Por parte de los empresarios han tenido que ceder una serie de cosas, como jornada, salario, etcétera. Y pog parte de los sindicatos supone, en definitiva, el afrontar una situación nueva, como lo es aceptar un convenio global, entrar a discutir temas que hasta ahora no se habían negociado: productividad, absentismo, etcétera.

Pero detrás del acuerdo marco no hay nada más. Las declaraciones del tipo de las que hizo Ferrer creo que denotan una inadaptación tanto de los empresarios como de algunas fuerzas sindicales, como CC OO.

El empresariado español tiene que comprender que el que los sindicatos negocien no significa que renuncien a sus perspectivas, a sus reivindicaciones. Y a su vez, también desde el ángulo de CC 00, la acusación viene por no seguir al pie de la letra la estrategia de Comisiones, por afirmar una linea direrente, por no dejarnos chantajear por CC 00. Automáticamente la propaganda empieza a decir que la UGT se ha vendido. En el fondo todo eso es una medida hegemónica, totalitaria y absolutamente producto de lo que ha sido la lucha en la clandestinidad. Creo que no tiene nada que ver con una realidad legal, democrática, pluralista, que existe ahora en la sociedad española.

- DIARIO 16 - ¿Cuál ha sido la actitud de las otras centrales en relación con el acuerdo?

J. M. Z. - La USO ya ha firmado, la CSUT, SU, LSTV se han pronunciado en contra. Desde el punto de vista sindical no parece que haya una adhesión global al acuerdo marco. Otra cosa es que en la práctica, en las negociaciones de cada convenio no se apoye el negociar dentro de esas coordenadas.

Desde el punto de vista empresarial, parece que las cosas están avanzadas para que se adhiera la CEPYME.

DIARIO 16 - En estos días se han producido dos hechos que han sido calificados de test del acuerdo marco: la huelga de construcción y Seat.

J. M. Z. — Estamos asistiendo, dentro de lo que va a ser la negociación colectiva, a lo que es, en definitiva, el intento de CC OO de distorsionar y romper el acuerdo. De una manera peligrosa. Lo que ha pasado en Seat no es beneficioso para nadie. No lo es para la UGT y perjudica al movimiento obrero. Es regresivo. Se están creando unas expectativas que no se responderán después en el convenio, se está volviendo al asamblearismo. En la construcción se partía de que la patronal no aceptaba en principio el acuerdo. Por las presiones y las negociaciones de UGT se ha conseguido que entre en las líneas del acuerdo marco.

Hay que decir que no se ha agotado la negociación, sino que se ha llegado a un nuevo nivel. Y también me parece importante señalar que la postura de CC 00 es muy fácil. Cuando la UGT ha hecho avanzar hasta un 14 por 100 es muy fácil reivindicar un 0,003, por ejemplo, para tratar de superar lo conseguido.

Hay que ver qué es lo que representa lo que se consigue respecto al año anterior, en el que se dieron huelgas, se logró aumento del 12 por 100, y Comisiones firmó 300 unidades de productividad.

DIARIO 16 - ¿Qué aspectos destacaría la UGT en el acuerdo marco?

J. M. Z. — Son casi todos. Depende de cómo se discutan y negocien. Yo creo que el tema salarial, aunque no sea ideal, es positivo respecto a la fórmula que aplicó el año pasado el Gobierno, donde se descontaban todos los productos derivados del petróleo, no sólo la gasolina, y además se excluía a la mayoría de las empresas.

Y este año sólo se descuenta la gasolina y se extiende a todas las empresas. Y también es positivo respecto a lo que planteaba VC 00, de dejar a la libre negociación de los convenios la cláusula de revisión salarial.

El tema de reducción de jornada creo que es una gran conquista. En este país no se ha reducido jornada en los últimos años a ese nivel. Aquí había dos caminos: dejar que las empresas y sectores punta fueran rebajando jornada, o bien buscar una fórmula general y global para favorecer al conjunto, pensando en los sectores menos avanzados.

En las horas extraordinarias, entiendo que nos que da por hacer una gran labor. No sólo porque las empresas cumplan el acuerdo y negocien las horas no necesarias, sino porque los trabajadores se habían acostumbrado a tratar el problema de las horas encareciéndolas más, pero no pensando que estaban quitando puestos de trabajo.

El tema de la negociación, en la medida en que 1 Gobierno ha aceptado la propuesta, en cuanto se ponga en práctica, será una medida social que va a tener una aceptación positiva.

En cuanto a la productividad, hay que pensar que, de hecho, hasta ahora, el único que tenía posibilidad de imppner la productividad era el empresario y lo hacía en base a explotar más a la gente.

Casas (CC 00): el acuerdo no va a pacificar la negociación colectiva

Comisiones pretendía no suplantar los convenios colectivos, sino ordenar simplemente la negociación

DIARIO - ¿Cuáles fueron las razones que llevaron a Comisiones Obreras a sentarse a negociar el acuerdo marco?

José Ignacio Casas — Nosotros fuimos a la negociación con una idea relativamente distinta de lo que después se plasmó en el propio acuerdo. Pretendíamos no suplantar los convenios colectivos este y futuros años, sino simplemente ordenar la negociación colectiva.

Ordenar la negociación significaba, por un lado, atar el máximo número de puntos sin que eso supusiera renunciar a los convenios colectivos, es decir, atar temas de contenido en la medida que fuera posible y llegar al acuerdo respecto a temas como el salarial, pero sin que eso supusiera cerrarlos por completo. Por otro lado, quizá lo más importante, se trataba de ordenar la negociación colectiva en un doble sentido. En primer lugar, llegar a un acuerdo en cuanto a un procedimiento de negociación entre interlocutores, composición de la base negociadora, ritmo de la negociación, etcétera. Y, en segundo lugar, ordenarla en el sentido de sus ámbitos funcionales, territoriales, etcétera. Esa era nuestra idea con el fin de no suplantar los convenios colectivos, Sino de facilitar su negociación.

Nosotros creemos que el acuerdo marco ya estaba en sí bastante mediatizado por el acuerdo CÉOE-UGT de julio del 79 y que, de alguna manera, probablemente UGT y la propia CEOE, lo que pretendían con el acuerdo era una segunda parte de este acuerdo de julio del 79. Nuestra idea era distinta y creemos que eso no se ha plasmado.

DIARIO 16 - ¿Qué otras razones provocaron el no de Comisiones Obreras?

J. I. C. — El no se produce fundamentalmente por el contenido. No solamente por el tratamiento de los temas, sino también porque alguno de ellos los cierra.

Aunque la idea que nosotros teníamos al ir a la mesa de negociaciones no era la que se estaba plasmando en las propias negociaciones.

Creemos que el IPC era el punto de referencia para la revisión de los salarios, pero el problema no estaba tanto ,en ésto, como, sobre todo, por el tema de los «descuelgues» de las empresas que tengan pérdidas contables. Eso es un concepto que para nosotros en absoluto refleja la situación de la empresa. Las empresas multinacionales o las empresas que funcionan como grupo, las que dependen de una serie de bancos, tienen una gran facilidad para que su cuenta refleje pérdidas aunque los beneficios se canalicen vía amortizaciones, vía gastos financieros, vía pagos de royalties a la casa matriz extranjera, etcétera. Y no es que digamos que la pérdida contable no es un índice de la situación de la empresa. Por otro lado, la revisión salarial debe contemplarse más por la situación económica del trabajador que por la de la empresa. Es decir, el trabajador también tiene sus pérdidas contables que son bastante más reales que las de la empresa.

Otro aspecto es el de la jornada que se marca para el año ochenta. Es una jornada que no afecta, según nuestros cálculos, a más de veinte o treinta mil trabajadores de toda España, porque a fin de cuentas mil novecientos ochenta horas al año lo serán para aquel que tenga veintiocho días de vacaciones.

Es decir, que no suponía disminución de Jornada para la inmensa mayoría de los trabajadores. La media de vacaciones al año ahora está en veintinueve y pico. Para los años ochenta y uno y ochenta y dos la reducción tampoco era demasiado importante, afectaría, hasta el año ochenta y dos probablemente, a un millón o un millón y medio de trabajadores.

Desde luego no se llegaba a las cuarenta horas en el año ochenta y dos , y además con un agravante. Esta reducción de jornada a quien iba a afectar es a los responsables de la pequeña y mediana empresa que normalmente tienen una jornada superior y a los trabajadores de la gran empresa. En el fondo es un tratamiento que no favorece a la pequeña empresa que absorbe mucho peor las reducciones de la jornada, por su situación económica y su producción.

Otro tema importante era el de los derechos sindicales, aunque hay aspectos importantes, que nosotros reconocemos como positivos. En cuanto a los comités de empresa recoge textualmente lo que aparece en el Estatuto del Trabajador, es decir, no hay ninguna mejora, y además, ese tema de los derechos sindicales está también bloqueado, excepto que haya una ley de acción sindical, en donde textualmente se reconocieran.

Hay una interpretación que podría caber —caben otras— y es que la revisión sería conforme a lo que apareciera en el texto de la ley, es decir, que no es que se abriera digamos la veda ,para conseguir nuevos derechos sindicales, sino que se adaptaría simplemente de acuerdo con lo que apareciera en el texto de la ley futura. Ese tema de derechos sindicales también quedaba bloqueado y a nosotros nos parecía negativo.

Y, después, hay dos temas francamente negativos en su tratamiento concreto —subrayado lo de concreto—: El tema de la productividad y el absentismo. Ambos temas creemos que tienen un tratamiento en el acuerdo marco francamente descompensado.

Los dos apartados de productividad y absentismo comienzan con un par de párrafos considerando una serie de mejoras para los trabajadores, en el sentido de posibilitar, más o menos, la participación en el tema de productividad y en el tema de absentismo.

En el tema del absentismo, por ejemplo, se habla de que hay que mejorar las condiciones de trabajo para reducir el absentismo. Pero es una primera parte que en realidad es una declaración de principios generales. La segunda parte, que es donde viene lo concreto, resulta favorable sin duda para el empresario.

Nosotros propusimos en la mesa de negociación que en el tema de la productividad se garantizaran dos cuestiones a los trabajadores: que los aumentos de productividad no iban a suponer pérdidas de puestos de trabajo y que no iban a suponer empeoramiento de las condiciones laborales. A ésto la CEOE se negó en redondo.

Y con el absentismo ocurre algo parecido. Lo único que se ha recogido es la elaboración de unos índices en los cuales quedan fuera partidas importantes.

A grandes rasgos, estos son los puntos más destacados por los cuales no quisimos participar en el acuerdo. Porque aunque reconocíamos que tenía aspectos positivos de principio, al concretar resultaban perjudiciales para los trabajadores.

Hay que tener en cuenta, además, que en los temas principales, el salarial y el de productividad y absentismo, llegamos a elaborar conjuntamente con UGT unos acuerdos que la propia UGT fue poco a poco olvidando para acercarse, cada vez mas, a la línea de la CEOE.

DIARIO 16 - Sin embargo, UGT lo acepta, a pesar de estos aspectos que Comisiones califica gomo negativos. ¿Por qué se produce el sí de UGT?

J. I. C. — Exactamente no lo sé. Es un tema, además, en el que no quisiera entrar. Entre otras cosas porque supone utilizar unos medios que se han empleado con Comisiones Obreras y que no nos parecen adecuados.

Lo único que se podría decir es que, como ya he apuntado, este acuerdo marco es una segunda edición del acuerdo de julio. Y más de lo que podamos decir nosotros, ahí está lo que en su día dijo Ferrer Salat sobre la necesidad de firmar con UGT.

DIARIO 16 - Es decir, que la CEOE le interesa potenciar a UGT por encima de Comisiones.

J.l.C. — Nosotros creemos que sí. Se dijo con toda claridad. A la CEOE, por las razones que sean, le interesa potenciar a la UGT y hacer una política anticomisiones muy acentuada.

DIARIO 16 - El acuerdo ya está firmado. Queda por ver ahora si un acuerdo respaldado por una sola central, aunque se haya adherido la USO, va a tener efectividad.

J.l.C. — Puede ser efectivo en el sentido en que responda a los objetivos de la UGT y la CEOE. Y, sobre todo, hay un intento de que sea electivo a medio plazo. Ya Cuevas, el secretario general de la CEOE, planteó hace unos días en la APD que lo que el acuerdo marco significaba, sobre todo, era un rumbo diferente del sindicalismo en España.

Y la posible efectividad que pueda tener respecto a la pacificación de la negociación colectiva, nosotros creemos que no va a tener ninguna eficacia. No resuelve los problemas a fondo, y mientras no se resuelva la crisis económica en España, habrá conflictividad laboral. Ni tampoco resuelve la ordenación misma de la negociación, que era lo que nosotros pretendíamos.

DIARIO 16 - ¿Cuál ha sido la actitud de las otras centrales?

J. I. C. - Salvo USO, las demás lo han rechazado. Quiero dejar claro que no existe por parte de Comisiones un deseo de establecer un frente común frente al acuerdo marco. Ni vamos a negociar los convenios dentro de ese ámbito ni tampoco a rechazar negociaciones que puedan estar dentro del mismo, siempre que satisfaga a los trabajadores.

Nuestra intención, desde luego, y ha pesar de algunas informaciones que hayan podido aparecer en ese sentido, no es declarar la guerra al acuerdo marco.

DIARIO 16 - ¿Quiere esto decir que, por ejemplo, los temas de Seat y construcción de Madrid no tienen nada que ver con el acuerdo marco?

J. I. C. — El de construcción sí. En cierto modo se trata de una repetición en pequeño del compromiso CEOE-UGT. También en este caso se ha llegado a un acuerdo de principio patronal-UGT que nosotros consideramos inaceptable.

En el tema de Seat el convenio marco no está influyendo para nada. La empresa hace una oferta ridicula y lo que nosotros pretendemos es conseguir un buen convenio.

DIARIO 16 - ¿Cuál sería la valoración final de CC 00 respecto al acuerdo marco?

J. 1. C. — Aparte de las razones del no que ya hemos dicho, creemos que también tiene aspectos positivos, como el tema de los derechos sindicales. Lo referente a las horas extraordinarias también lo es, aunque nosotros matizábamos en el sentido de que las horas extraordinarias habituales debían convertirse en puestos de trabajo.

Entendemos igualmente que, a pesar de que no ha sido suficientemente concretado, tiene aspectos positivos lo relativo a ir hacia convenios de ámbitos más amplios. El tratamiento de la comisión de arbitraje creemos que ha sido bien planteado.

Es decir, no negamos que hay cosas positivas, pero pensamos que el conjunto de aspectos negativos es lo suficientemente importante como para invalidar el acuerdo.

 

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