Autor: Solana Madariaga, Luis. 
   Otra vez la ITT     
 
 El País.    22/01/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 18. 

EL PAÍS, jueves 22 de enero de 1981

TRIBUNA LIBRE

Otra vez la ITT

Algunas veces se puede dudar de si los trabajadores y sus representantes sindicales y políticos no somos demasiado candidos, excesivamente comprensivos o linealmente bien pensados. A estas alturas sospechamos que sabemos bien el origen de la crisis, la lección de la crisis e incluso cómo colaborar para salir de la crisis. Y, que yo sepa, al menos la UGT ha ido con esa idea a los tajos, visitado moquetas, estudiado números y aportado constantemente soluciones. Se podrá decir lo que se quiera y matizar lo matiza ble, pero hasta hoy los pasos más importantes para sacar con hechos a España de su postración económica los ha dado la UGT. A tanto que se apunte quien quiera; a más, ni uno.

Pues bien, ante esta actitud hay muchas formas de responder y muchas conductas de empresarios y gobernantes. Las hay generosas, oirás comprensivas, las bay guerreras, las hay pillas y las hay tristemente serias. Sorprendentemente, la más triste ha tenido que ser la de uno de los grupos de empresas más serios del país: la ITT.

Me niego a decir ni una línea ntás de las que hay escritas sobre ITT en todo el mundo y en todos los idiomas. Digo ITT y no pongo un adjetivo más. Digo Manuel Márquez Balín y silencio la pluma. Está dicho todo en ambos casos.

Tres empresas base forman el grupo ITT en España: Standard Eléctrica, Marconi Española y Citesa. Unos productos fundamentales: telefonía y comunicaciones en general. Tecnología de origen: Estados Unidos. Comprador habitual: el Estado español.

En 1979 se enciende con insistencia la luz roja de las pérdidas en Marconi. En 1980 se colocan en

números rojos por primera vez (según parece) los balances de Standard y Citesa. Y llegan los convenios colectivos del grupo ITT.

El AMI, sólo para españoles

Primera sorpresa: del AMI -se firme o no—, ni palabra. De manera que la empresa que da lecciones de gestión a media España, de la que salen cuadros para aqui y para el extranjero, que desde los años veinte tiene el monopolio de la telefonía nacional, en una palabra, que enseña y domina, esa empresa decide que eso de la CEOE y la UGT está bien para españoles que balbucean las palabras democracia industrial, pero que para los que viajan a Bruselas y Nueva York eso no vale.

La oferta de ITT, más o menos, es la siguiente: para Marconi, aumento salarial nulo; para Standard, un 5%, y para Citesa, veremos si un 1% o un 8%. Todo esto en un escenario en el que una UGT sensata y seria anda buscando cómo ayudar y apoyar que el grupo ITT tenga el máximo compatible con el interés nacional y el del conjunto de las empresas del sector de contratos con la CTNE, o con la Defensa, o con la Renfe, o con los ayuntamientos, o con un largo etcétera.

La bofetada es rotunda, directa y no puede ser caprichosa. ¿Por qué este desplante del monstruo internacional? La verdad —naturalmente— no la sabremos nunca, y allá, en Bruselas o en Nueva York, tendrán posiblemente la clave. Pero voy a intentar buscar razones.

Primera posibilidad: España ya no interesa a ITT. Si se quieren tener productos sencillos y a bajo coste, el Tercer Mundo es la solución (Argelia podría ser un experimento). Si se quieren tener tecnologías de punta y productos sofisticados, las fábricas de Alemania y Bélgica cubren ta gama, ¿España´´ Hombre, un gran mercado cautivo con la dócil CTNE, siempre que se combine el tema con una adaptación rápida de los costes de mano de obra a esta nueva estructura de repuestos y mantenimiento. Exportaciones a zonas tradicionales hispanas seguirán y de productos sofisticados, pero totalmente .. montados en España.

Irritar a los trabajadores para que presionen.

Segunda posibilidad: irritar a las centrales sindicales. ¿Para qué? Para que la ira de los trabajadores presione sobre la CTNE, dando lugar a más pedidos y mejores precios. No ha dado malos resultados esta estrategia en 1980, llevada por las buenas, y ahora —a lo mejor— la intentan llevar por las malas.

Tercera posibilidad: que se busque que el Gobierno ayude decisivamente a la reducción de la plantilla de ITT. La secuencia sería: choque laboral, laudo, expediente de crisis y pase lógico a quien arbitró la responsabilidad de salir del atasco contable pechando con los costes de unos cuantos miles de trabajadores. Hay una moción parlamentaria de diciembre de 1979 que podría dar pie a muchas cosas para todos.

Con gesto educado y firme, ITT argumenta que ya tiene pérdidas y debe suprimirlas mediante la reducción de los costes de mano de obra. Veamos.

Marconi. Un proceso de reconversión de productos está ya en marcha, y si no va más rápido es por dos razones: por la danza desmoralizadora de directivos y por la falta de unos capitales propios que suplan un endeudamiento disparatado. Un endeudamiento que no viene por la lógica de la empresa, sino por los condicionamientos históricos del grupo ITT en España.

Standard. Hay doa parámetros a buscar el punto de intersección: mano de obra y tecnología. Alguien tendrá que negociar con la CTNE, el Gobierno y las centrales dónde y cuándo se produce el cruce de esas dos líneas. La empresa parece acordarse sólo del primero, la CTNE de lo que le digan y el Gobierno ni se sabe. Quedan las centrales para un dificilísimo cara a cara con ¡a ITT con el agobio del hoy y el sudor frió del mañana.

La realidad es que el grupo ITT-España parece tener prisas por corregir graves errores de inversión cometidos en los últimos años, lo que ha dado lugar a defectos de estructura financiera que hoy pagamos todos. Y se llega a los disloques de decir que se han perdido en Standard 1.600 millones cuando 1.100 millones son indemnizaciones para reducir costes salariales y se amortizan todos en un solo ejercicio. La próxima vez la amortización de una nueva máquina la aplicamos en un soló ejercicio y damos pérdidas.

El método es digno de considerar porque podemos modernizar una empresa en corto plazo con pérdidas contables y además con reducción de los salarios de los obreros que queden en las factorías, dado el enorme nivel de pérdidas que por este método podemos registrar.

Más despacio, señores de ITT. Estas son las coordenadas que nos gustarían. 1: plan de consolidación de las estructuras "de capital. 2: plan de incorporación de las tecnologías de punta del grupo, con el reparto de trabajo por áreas geográficas. 3: plan de incorporación de nuevos productos y desarrollo de investigaciones, medido todo en disminución de royalties. 4: negociación salarial dentro de una banda general (firmado el AMI, dentro de él). 5: plan para repartir y compartir el impacto económico y laboral de la tecnología de forma que lo nuevo vaya permitiendo cancelar lo viejo y mantener al máximo posible el empleo.

Señores de ITT, ustedes, que son una de las puntas de lanza del poder económico y de la tecnología del futuro, parece, por los hechos, que no creen ni en la CEOE, ni en la UGT y —ustedes me perdonarán— ni en España. ¿Qué hacemos los que miramos asombrados los movimientos de esos maestros de la economía de empresa que con ustedes?

Nosotros no hemos cerrado la puerta a la esperanza ni a la negociación. Pero que no se nos saque de un balance una dictadura.

Luis Solana es diputado del PSOE por Segovia.

 

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