Autor: Fuente Tarrero, Jesús Manuel de la. 
 Confeccionado por la Comisión Municipal de la Federación de AA.V.. 
 Organigrama democrático  :   
 Establece una nueva estrucuración de la Administración Local para el caso de Madrid y su región. La propuesta puede ser presentada al pleno hoy.. 
 Pueblo.    05/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Confeccionado por la Comisión Municipal de la Federación de AA. VV

ORGANIGRAMA DEMOCRÁTICO

• Establece una nueva estructuración de la Administración Local para el caso de Madrid y su región

• La propuesta puede ser presentada al pleno de hoy

LA Comisión. Municipal de la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos de Madrid, en ja que

tiene mayoría representativa el Partido del Trabajo de España, y cuyas disensiones con la actual Junta

directiva son notorias -copada ésta casi en su totalidad por miembros del Partido Comunista y de la

Organización Revolucionaria de los Trabajadores—, ha confeccionado una alternativa para un nuevo

organigrama administrativo de la región Centro, que muy probablemente sea incluido dentro del apretado

orden del día del pleno que la federación celebrará esta tarde y que, en el caso de ser aprobado, serviría de

caballo da batalla fundamental de la izquierda con vistas a presentar un programa político para las

próximas elecciones municipales.

La llamada «Carta Democrática de la Región de Madrid» persigue como cometido esencial una gestión

administrativa a un nivel mucho más amplio que el municipal o la incompleta Comisión de Planeamiento

del Área Metropolitana de Madrid (COPLACO) y, además, con una interdependencia entre organismos

mucho mayor que la que en estos momentos se da entre Ayuntamiento, Diputación y Gobierno Civil, por

ejemplo. La idea geográfica de «Región Madrid» no queda, sin embargo, completamente definida en la

propuesta que la Comisión Municipal presentará al Pleno de la federación. Según algunos de sus

miembros, este extremo se concretará en su momento.

El organigrama administrativo que podría hacer suyo la federación, es decir, el cuerpo más representativo

del poderoso movimiento ciudadano madrileño, se articula en su primer borrador en tres niveles: regional,

local y de base.

Dentro del nivel regional se propugna la creación de una Junta regional, elegida por sufragio universal

directo de todos los electores empadronados dentro del ámbito geográfico regional. Localmente, la

máxima representatividad la ostentaría la Junta municipal, símil a los actuales Ayuntamientos, y, por

último, a nivel de base, existirían unas comisiones, elegidas igualmente por sufragio directo en los barrios

o pueblos según los casos y la entidad de la localidad.

ESCALAFÓN DE COMPETENCIAS

Todo el organigrama implica en sí mismo un escalafón sucesivo de competencias, que trata de no excluir

ningún tipo de representatividad. La Junta regional, asesorada por comisiones técnicas, tendría su máximo

órgar no asambleario en el Pleno regional, donde estarían representadas todas las entidades locales,

además de toda otra serie de organizaciones colectivas, comprendidas desde las de carácter sindical y

político hasta las puramente ciudadanas.

Las Juntas municipales, que serían tantas como municipios, se asesorarían también mediante comisiones

o delegaciones to de cumplirse—, salietécnicas y tendrán su órgano asambleario en el Pleno Municipal,

donde, asimismo, estarían integrados los representantes designados con anterioridad por las diferentes

comisiones de barrio o de pueblo. Finalmente, a nivel de base, su ente máximo o comisiones deberán

estar siempre respaldadas por la Asamblea general, en la que, como su propio nombre indica, recogería la

totalidad de corrientes que se presenten en el barrio o pueblo y sin exclusión posible por considerarse

impropios sus cometidos. Por su parte, las comisiones asesoras o de trabajo y vigilancia tendrían —en

principio— carácter móvil, según dictaminara sobre la marcha, la Asamblea.

• DISCREPANCIAS

Probablemente este proyecto, que va a presentar a Pleno la Comisión Municipal, choque a la hora de su

estudio desapasionado con las enormes discrepancias actualmente existentes en el seno de la Federación

Provincial de Asociaciones de Vecinos. Los radicalismos, por una parte, del P. C, E. y O. R, T., y por

otra, del P. T. E. (los tres partidos que tienen mayoría dentro del movimiento ciudadano madrileño), han

colocado en muchas ocasiones, a lo largo de los últimos meses, a la Federación en un callejón sin salida.

Este fenómeno de inestabilidad, sin embargo, ha tenido un proceso de gestación un tanto curioso.

Cuando a comienzos del pasado verano la Federación estuvo a punto de desintegrarse, y sólo consiguió

levantar vuelos en las últimas reuniones preparatorias de la gran concentración de Preciados, la

hegemonía que a nivel de partidos hasta entonces mantenían P. T. E. y O. R. T. fue copada por el P. C. E.

No tardaron en endurecerse, no obstante, mucho más las posturas, hasta el punto de que el P. T. E.

abandonaría la directiva de la Federación. Sobre este tema, a raíz de la accidentada elección de la actual

Junta directiva, el pasado mes de noviembre —para un plazo de cinco meses que precisamente están a

punon al descubierto una serie de oposiciones radicales frente a la misma, y, sobre todo, por el sistema de

elección mayoritario. A raíz de esto, las desconfianzas se han sucedido hasta el punto de asumir a la

Federación en un letargo, sólo últimamente, roto con la actual campaña prolegalización de asociaciones

(de la que da cuenta en esta misma página mi compañero Soria), que pretende así justificar una gestión

anodina, que quizá ha tenido su contraposición en la alternativa presentada por la Comisión Municipal

sobre el posible nuevo organigrama administrativo local que los representantes del movimiento ciudadano

podrían poner en marcha caso de ganar las elecciones. Poco más ha dado de si la Federación en estos

cinco meses. Quizá también algún que otro proyecto, incluso de la Comisión de Vivienda. Poco más,

desde luego.

Jesús DE LA FUENTE

 

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