Autor: Pérez, Encarnación. 
 En un intento de adecuar su organización a la actual situación laboral. 
 Revolución en la UGT     
 
 Diario 16.    25/01/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

En un intento de adecuar su organización a la actual situación labora!

REVOLUCIÓN INTERNA EN UGT

Una auténtica conmoción de orden organizativo está a punto de sufrir la Unión General de Trabajadores. Su reestructuración interna supondrá la desaparición de más de 2.600 uniones locales y de seis federaciones.

Encarnación PÉREZ

«Nos hemos dado cuenta -explica a DIARIO 16 Juan Mazarrasa, adjunto al secretario de organización del comité confederal de esta central— que nuestra política sindical, de una gran coherencia como se ha venido demostrando en estos años, no estaba lo suficientemente rentabilizada, porque no disponíamos de una organización adecuada.» Efectivamente, el viejo sindicato de clase socialista, extinguido a raíz de la guerra civil y resurgido con la ¡legada de la democracia, creció en estos últimos cinco años, atropelladamente, a golpes, y sin contar con el tiempo necesario para dedicarlo a cuestiones organizativas, ante las inmesurables tareas que ha tenido que ir abordando.

El primer paso, en orden a racionalizar ia organización, se dio en el XXXII Congreso de UGT, celebrado en abril de 1980 y, previamente, en un congreso extraordinario se decidió que las federaciones y ras timones estarían representadas en el congreso en la misma proporción. «En el congreso se apreció —continúa diciendo Mazarrasa— que las federaciones de industria (que agrupan a los trabajadores de un determinado sector de la producción a nivel estatal) adolecían de una gran debilidad organizativa, que estaba obstaculizando la acción sindical. Se decidió, por tanto, potenciar las federaciones que, en definitiva, son las que soportan toda la política sindical: convenios, expedientes de crisis, cierres empresariales, despidos, negociaciones do sectores en reconversión, etcétera.»

Fusiones eficaces

Potenciar las federaciones significaba, en primer lugar, la concentración y la fusión de las mismas, de modo que las 21 federaciones que en estos momentos funcionan sólo quedarán 15, después de ¡a reestructuración. «wel problema consiste —añade otro miembro del comité confederal de UGT— en que algunas federaciones están implantadas en pocas provincias y, en las que están, no hay los suficientes militantes como para liberar a algunos, que pueda dedicarse a tiempo completo a la organización. Mientras tanto, hay federaciones que tienen una gran afinidad entre sí y que, con su fusión, se podrían reforzar y aprovechar mejor sus recursos materiales y humanos, además de estar presentes en más provincias.» Esta es la filosofía general que inspira la reestructuración de UGT expuesta en su XXXII Congreso y relanzada, últimamente, por un mandato de su comité confederal, celebrado en el mes de junio.

Problemas

Dicha filosofía se concretaría en las siguientes propuestas: Se fusionaría !a federación de químicas con la de energía. La afinidad entre ambas salta a la vista, solo hay que pensar en la industria petroquímica, que el ara mente comparte ambas áreas. Por otro lado y ífMwrttmf» eft lo ée. te extensión geográfica, la federación de energía que ahora está implantada en 19 provincias pasará a estar presente por lo menos en 26, que os donde actúa la federación de químicas. La fusión de dichas federaciones es una do las que se eiicnenlra en proceso más avanzado, ya que ¡os comites confederales de ambas organizaciciones han aprobado la fusion y están a la espera dn un congreso de Fusión, que probablemente se celebraría este mismo muí y cu el que se elegiría una nueva y única dirección.

Este es uno de los problemas que so va a tener que abordar en la reestructuración, pues, con la reducción du las federaciones, tambien desaparecerán bastantes- cargos, al menos 54, según los cálculos elabora dos por este periódico. En este sentido, comentaba a DIARIO 16 un miembro del comité confedera! de energía, «la fusión de ambas federaciones iba a servir, además, para poner fuera de juego a algunos dirigen tes de la federación de energía, que mantienen una actitud critica con la política oficial del sindicato».

No obstante, la dirección confedera! de UGT subrayó vivamente que el proceso de fusion se estaba realizando desde las federaciones, a las ([lie compete toda decisión al respecto, tomada sin ningun clase de coacción.

Más fusiones

Otro de los procesos de lusion, va emprendido, es el de la federación de Banca con la de seguros y oficinas. I,a primera (le ellas ya se ha pronunciado en favor de su unión con seguros y oficinas, mientras que ésta aún esla considerando la decisión a tomar. No obstante, no parece que vaya a haber ningún problema especial.

Una nueva federación de información, cultura y actividades seria el resultado de la unión de la federación de formación y artes gráficas con la de espectáculos y actividades diversas. «También dice Mazarra sa parece aconsejable y coherente la fusión. La información y el ocio son actividades muy ligadas entre sí y en la práctica actores, cámaras, realizadores y periodistas se mueven en los mismos centros de trabajo, tienen problemas parecidos, con lo que la fusión facilitará y reforzará la práctica sindical.» A pesar de la afinidad que también podría tener Ja federación de la enseñanza con las mencionadas, no ha parecido conveniente encuadrarla en esta unión, teniendo en cuenta las peculiares características que conforman este sector.

Tampoco los enseñantes, como funcionarios que son en un alto porcentaje, se van a integrar en la nueva federación que va a agrupar a las de Administración Pública (FETAP), con sanidad y comunicaciones, «por entender —continúa el citado dirigente ugetista— que estos sectores tienen características comunes, como la dependencia de presupuestos estatales, o la consideración de funcionarios que tienen muchos de estos´trabajadores». Según nos explicaba este mismo militante, el problema de esta fusión puede venir por parte de los trabajadores de Telefónica, compañía que aunque de hecho es un monopolio del Estado, figura como una sociedad anónima.

Finalmente, una última fusión sería la de las federaciones de los trabajadores de la tierra (donde hay uñar sección que encuadra únicamente a pequeños propietarios autónomos, la UPA con la de alimentación.

«No obstante —precisa Mazarrasa-, este proceso se plantea a más largo plazo, en función de la evolución que sufra e) sector, que esperamos sea la de la integración del proceso productivo con el de la comercialización, y la adaptación que sufrirá de cara al ingreso de España en el Mercado Común.»

Organización

Según las fuentes ugetistas consultadas, la potenciación de las federaciones de industria no se hará en menoscabo de las uniones provinciales. Por el contrario, significará la demarcación de funciones entre ambos tipo de organización. De modo que las federaciones podrán, merced a la reestructuración, concentrar sus recursos humanos y materiales en la lucha sindical y las uniones provinciales (en ellas los militantes se organizan atendiendo al lugar donde habitan, independientemente del sector donde trabajen) podrán dedicarse plenamente a tareas de tipo organizativo, como la representación en los institutos oficiales (Inserso, Insalud, etcétera), o la defensa jurídica de sus afiliados, la formación, la propaganda, la afiliación, etcétera.

Con este motivo también las uniones territoriales sufrirán una drástica reducción pasando de 2.000 uniones locales, que hasta hace poco funcionaban, a 350 uniones comarcales.

 

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