Autor: Blasco, A.. 
 Para el líder de CC OO, su dimisión es "un símbolo de independencia". 
 Camacho "Nunca he sido un hombre de paja"     
 
 Diario 16.    17/06/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

Para el líder de CC OO, su dimisión es´«un símbolo de independencia»

CAMACHO

Nunca he sido un hombre de paja

«Aunque nadie me puede acusar de agresividad, tampoco he sido el hombre de paja de nadie. Mi dimisión en el PCE es la continuación de mi abandono de los cargos políticos y con Nicolás Sartorius he coincidido en el tiempo», señaló Marcelino Camacho a Diario 16 a una semana de la última marejada en el PCE, que él atribuye al «examen de conciencia después de la derrota en Andalucía». La obsesión del líder de CC OO es la independencia.

Arturo BLASCO

Madrid - «Mí dimisión en el PCE es todo un símbolo, de independencia sindical. El futuro de los sindicatos está en su desvinculación de los debates políticos y, por ello, el futuro de CC OO no puede basarse ni en una resistencia, ni en la reforma a ultranza.» Marcelino Camacho, ex diputado, ex miembro de la ejecutiva del Partido Comunista y secretario general de CC OO, negó a Diario 16, a menos de una semana de la marejada en el PCE, que esta situación pueda darse en el sindicato.

«Somos pluralistas y admitimos las discrepancias y puntos de vista distintos. Lo que no debe nunca pasar es que discrepar sea un delito de lesa patria, y por eso esa independencia que CC OO siempre ha tenido a nivel real tenemos que hacerla también a nivel formal. Es decir, no sólo tenemos que serlo, sino demostrarlo.»

El líder de CC OO evitó en todo momento colisionar con los dirigentes del PCE y reafirmó que su dimisión sólo ha coincidido en el tiempo con la de. Nicolás Sartorius. Ue hecho, insistió en que su alejamiento del partido a nivel de dirección ya lo había anunciado antes de las elecciones al Parlamento de Andalucía, y explicó el retraso «por no hechar más leña al fuego después de los últimos abandonos»

Debate

El secretario general de CC 00 tampoco evitó dar vaselina a estos últimos abandonos en el partido y la prolongada crisis que arrastra durante los últimos meses, y por ello los explicó como el «resultado normal del debate autocrítico que se ha tenido que abrir tras la derrota en las elecciones andaluzas «A nadie le ha parecido anormal que Rojas Marcos dimita en el PSA o que UCD esté ahora en ese mismo proceso.

En el PCE pasa lo mismo, se están analizando los resultados y sus causas, aunque algunos pensemos que ese debate debe ser más profundo.»

«Se trata simplemente de un examen de conciencia después de cometer el pecado. Veremos cómo se lleva la penitencia», subrayó Camacho,

que pasa por ser un defensor del debate interno, aunque, «como no he sido ni un hombre de paja ni de hierro, no me he podido callar mi opinión cuando se han hecho cosas que me han parecido mal y le he cantado las cuarenta a más de uno cuando he creído que llevaba razón».

No habrá crisis

Subyace, sin embargo, la duda de que el sindicato no reciba presiones sobre su línea de actuación, precisamente ahora que en el partido han salido triunfantes, de nuevo, los hombres de la «vieja guardia». Para Camacho, el tema está claro: independencia del poder político a todos los niveles.

«En esta organización, en la que se admite a todos los trabajadores, al margen de su origen, no podemos estar discutiendo continuamente ¡os problemas de cada grupo, porque estaríamos trayendo a Comisiones Obreras sus problemas. No tenemos por qué discutir los problemas del PCE si somos independientes.»

A este respecto señaló que apenas un cinco por ciento de los militantes de CC OO lo son también del PCE y, en cuanto a dirigentes, solamente cinco del sindicato están en la ejecutiva del partido.

A pesar de que «nadie me puede acusar de agresividad y en mi trayectoria está claro que todos mis esfuerzos han estado dirigidos al sindicato», los hombres de CC OO plantarán cara al poder, «sea quien sea el partido que esté en él, aunque naturalmente apoyemos una política de izquierda, que es la que realmente se acerca a los problemas de los trabajadores».

Por eflo, ta hipótesis de un Gobierno formado por el PSOE no supone para Camacho nada especial. «Desde el poder pueden olvidarse algunas cosas o verlas de una forma muy global y, por tanto, pueden producirse discrepancias.

La obligación de tos sindicatos está en controlar de cerca a la Administración, sea la que sea.»

Insistiendo en esa posibilidad, agregó que «los trabajadores necesitan un sindicato ajeno al PSOE para que no se ate a su carro y sufra su independencia. Con el PSOE en el Gobierno, lo más probable es que el ministro de Trabajo fuera de UGT y, aun adoptando medidas positivas para los trabajadores, haría una política de Gobierno y en un país donde hay poco que repartir, lo primero que haría sería pedir sacrificios».

«Apoyariamos sin duda una Administración así, pero desde nuestra independencia le juzgaríamos y en muchas ocasiones le diríamos que no. Por eso, si gobiernan los socialistas, la necesidad de unas CC OO fuertes es mayor que nunca para los trabajadores.»

Y para Camacho, el sindicato goza de buena salud. Las elecciones sindicales no se están dando tan mal como se ha informado y se refirió a las «peculiaridades» que se han dado en Seat y el mantenimiento de su representatividad en «La Camocha», cuna de este sindicato hace veinte años,, aun reconociendo que UGT se está fortaleciendo en algunos sectores y empresas.

En cualquier caso «no hay que hacer de las elecciones sindicales un drama ni una carrera que nos enfrente con UGT. Hay que hacerlas en su tiempo, con deportividad y transparencia y es capital que de ellas salgamos unidos», subrayó. DIJO Camacho también que se está reproduciendo el nivel de afiliaciones como una «corriente sena», si bien en algunos sectores «hay ciertos altibajos».

 

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