Autor: Campmany y Díez de Revenga, Jaime. 
   La autofagia del centro     
 
 ABC.    01/11/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Escenas políticas

La autofagia del centro

«Algo listillo sí que soy», dijo el duque de Suárez en uno de sus últimos mítines electorales Lo dijo sonriendo y como quien se gasta una broma a sí mismo y a sus oyentes Es muy posible que no se percatara de que, en realidad, estaba ensayando una definición de su figura política y humana, un autorretrato con mucho parecido y una autobiografía perfectamente sena y casi científica

La posición política de don Adolfo Suárez ha sido, exactamente, la de un «listillo» Intuyó el triunfo del PSOE, aunque no calculó los números, y se apresuró a desgajarse de su partido Se ha visto claramente que la intención del señor Suárez no era la de oponerse a la victoria socialista, sino la de acudir en socorro del vencedor Su objetivo se concretaba en la obtención de escaños necesarios para completar esa victoria, no en evitarla o reducirla Se desdijo de todos los ideales que le llevaron a fundar y capitanear el centro

Y además les madrugó a los que se quedaban en su propio partido La campaña de Suárez se basó en el acercamiento y la colaboración con el socialismo La campaña electoral de don Landelino no llegó a tanto

Negó repetidamente que hubiese un pacto previo, pero el contenido de la campaña, la obsesión de diferenciarse de Alianza Popular y los ataques personales a Fraga permiten deducir que ése era el propósito ultimo de la presencia del centro en las elecciones como opción diferenciada la colaboración con los socialistas En definitiva, todos se iban detrás de don Francisco Fernández Ordóñez, sólo que, en vez de pedir puesto en las listas del PSOE, se ofrecerían después los escaños La presencia del centro en las elecciones no era la del partido que pretendía ganar y gobernar o quedarse en la oposición, sino la del partido que quiere situarse en medio de los dos grandes partidos para seguir haciendo lo que venía haciendo desde siempre pastelear con unos o pastelear con otros Compro, vendo, cambio Negociar las mayorías, pactar las votaciones, participar en el reparto de la tarta del Poder

Total, que tanto don Adolfo Suárez como los líderes que quedaban en el centro no presentaron batalla electoral al socialismo Al contrano, pretendían rendirse al socialismo con condiciones Quizá con condiciones de programa, y desde luego con condiciones personalistas El carrusel napolitano yo te doy una cosa a ti, tu me das una cosa a"mi No de otra manera se justifica la actitud de los dos últimos presidentes de UCD El descalabro en tas elecciones regionales gallegas y andaluzas fueron dos avisos de suficiente entidad Los sondeos de la opinión publica, también Entonces, ¿por qué se decide rechazar una alianza de centro-derecha y acudir a las elecciones en competencia con los más afines en el programa y en las aspiraciones del electorado común´? ¿Por que se decide realizar una campaña más enérgica contra Alianza que contra el PSOE? ¿Por qué se entra en el juego desleal de atacar personalmente a Fraga hasta un punto que ni siquiera los socialistas alcanzaron?

Esas preguntas sólo tieneYi respuestas claras desde dos aspiraciones complementarias traicionar nuevamente al electorado de la derecha, vendiendo los escaños a la izquierda, y satisfacer ambiciones personales Si hubiese alguna duda sobre ello, bastaría con recordar las tragicómicas peleas por las cabeceras de las listas provinciales Los ministros se disputaban a codazos, empujones y zancadillas la cabecera de las provincias que parecían más fáciles para dar un escaño al centro Don Iñigo Cavero salía desde Baleares a Granada Don Santiago Rodríguez Miranda cambiaba Murcia por Baleares Don Juan García Diez y don José Pedro Pérez-Llorca le hacían ascos a Cádiz, provincia difícil Don Fernando Abril Martorell deshacía la UCD de Valencia para quedarse el primero, aunque solo Y así sucesivamente

En el mismo momento de confeccionar las listas electorales, UCD dejó de ser un partido Eso no era un partido Eso era una cucaña

Y aquí habrá que reseñar la responsabilidad histórica, tras la de Suárez, de otro personaje centrista: don Leopoldo Calvo-Sotelo El señor Calvo-Sotelo aceptó el Gobierno, dejando el partido en manos de un edecán del duque de Suárez El señor Calvo-Sotelo no formó una mayoría parlamentaria y gobernó en precario, a imitación de su antecesor El señor Calvo-Sotelo no tuvo la visión de futuro o los arrestos políticos para firmar la única alianza capaz de oponerse a la ascensión del PSOE o de formar una oposición unida y fuerte El señor Calvo-Sotelo convocó elecciones anticipadas a sabiendas de que el partido en el Gobierno las perdería irremisiblemente El señor Calvo-Sotelo cedió por segunda vez la dirección del partido en el momento en que sólo desde el Gobierno podía imponerse la disciplina necesaria El señor Calvo-Sotelo aceptó sin lucha el papel elegantemente suicida de entregar las llaves a los conquistadores antes de que los conquistadores entraran en la ciudadela

El correctivo ha sido severo Hoy, don Leopoldo Calvo-Sotelo no es diputado en el Congreso Si alguien conoce un precedente semejante en la Historia, que me lo indique. Tras él han caído casi todos sus ministros, aquellos que llegaron a la provincia a encaramarse sobre los restos del naufragio para salvarse sotos Don Femando el Caótico, vicepresidente del Gobierno, gran visir de don Adolfo Suárez, compinche de don Alfonso Guerra en todas las concesiones al PSOE y administrador universal de los votos del centro, se ha quedado a la luna de Valencia Don Jaime García Añoveros y doña Soledad Becerril desaparecen en Sevilla Don Iñigo Cavero llora a Granada como Boabdil Don Matías Rodríguez Inciarte queda dinamitado en Oviedo Don Federico Mayor cae en Barcelona Don José Pedro Pérez-Llorca pierde en Madrid Y don Juan José Rosón, la única eficacia en pie entre los escombros de la UCD, apenas logra empujar a don Landelmo Lavilla al ultimo de los escaños madrileños, con menos votos de los que obtuvo en el 79 don Blas Pinar

En cambio, don Rodolfo Martín Villa, qut intenta la coalición con Alianza sale en León Don Gabriel Cisneros, que aconseja idéntica solución, sale en Sona Y don Jesús Sancho, abandonado de su propio partido cuando la izquierda te arremete con fobia, calumnia e histena, vence en Pontevedra Don Pío Cabamillas, de quien ya se sabe que es incombustible por naturaleza se salva en Orense En los muchos fracasos y en los pocos triunfos, UCD tiene materia sobrada para una reflexión Para varias jornadas de reflexión.

Don Antonio de SenIlosa, divertido culto y diletante saltaembancos político, decía la otra noche por televisión que la democracia, como Saturno, devora a sus hijos No La democracia ha devorado a los que salieron de no sé donde para convencernos de que ellos eran los padres de la democracia Saturno se ha comido a sus padrastros —Jaime CAMP-MANY.

 

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