Autor: Palma, Luisa. 
 Marcelino Camacho acusa. 
 "El PSOE se ha equivocado de alianzas"     
 
 ABC.    21/02/1983.  Página: 40-41. Páginas: 2. Párrafos: 40. 

LUNES 21-2-83 ABC/41

Marcelino Camacho acusa

«El PSOE se ha equiivocado de alianzas»

entrevista

«El Gobierno con su política no sólo no crea puestos de trabajo, sino que acentúa el paro.»

«Es víctima del incumplimiento de su programa.» «Ha entregado el mando del sector público al Círculo de Empresarios.» «La ley del aborto es positiva, aunque sea un aborto descafeinado.»

Los pensamientos de Marcelino Camacho se desgranan tan lentamente como sus palabras. Si no se observara detrás de los cristales, un tanto empañados, de sus gafas, su mirada vivaz e inquieta, se diría que sus Ideas están perfectamente programas. Cree en la extraña magia de que? por la repetición, continuamente reiterada, de algunos conceptos, éstos pueden llegar a adquirir la categoría de verdad.

Necesita hacerlo asi. Su experiencia como líder sindical le exige una perfecta combinación de tácticas entre ios objetivos políticos, laborales y económicos. Pero él prefiere englobarlos como «la estrategia de Comisiones Obreras». Arropado hasta las orejas por una bufanda de llamativos cuadros, se arrellana en ef sillón para que su voz adquiera tonos categóricos: «Estamos en presencia de una crisis múltiple y solo podemos salir de ella con un esfuerzo de solidaridad de clase y de solidaridad nacional.

Nuestra estrategia como sindicato va en la dirección de salir de esta crisis sobre la base de la industrialización. Asegurar el pleno empleo y, mientras, la plena protección a los parados.» Pero S» incorpora pronto sobre la mesa para hablar del Gobierno, con gesto irónico y frases duras, casi reproches: «Ei Gobierno se ha equivocado en la política de alianzas», «UGT se funde y se confunde con el Gobierno».

Traza su critica a las medidas económicas del Ejecutivo partiendo de una extensa exposición de los puntos de vista de CC OO, de los suyos propios. Y a veces da la impresión de que esta hablando para un auditorio imaginario situado en la penumbra del fondo del despacho «Nuestra estrategia global como respuesta a la crisis de la sociedad 93 un plan de solidaridad por vanos años. Esto tenemos que hacerlo iodos en un esfuerzo solidario y también, claro, con cambios que permitan a los trabajadores participar en el control de la gestión Esto se lo dijimos ya al Gobierno de Calvo-Sotelo, creemos que sigue estando a la luz del día y se lo planteamos al Gobierno actual »

—¿Cuál ha sido entonces la respuesta?

—Bueno., no nos han dicho que no. Nos han hablado de su programa, han proporcionado entrevistas con ministros . El caso es que hay una crisis y se puede salir de ella. Luego, "como sindicato, creemos que debe ser plenamente independiente de todos los partidos, de todas las organizaciones empresa-fieles, de todos los Gobiernos

Los trabajadores, actores del cambio

—Pero ¿Comisiones Obreras lo &->

—Plenamente Nosotros somos una fuerza plenamente independiente de todos los partidos, incluido el PCE, por supuesto Somos conscientes de que los dos rasgos esenciales de esta sociedad son la crisis global y las profundas mutaciones que una revolución científico-técnica introduce. El viejo sindicalismo esta en crisis, tanto el que considera la reforma como un fin, como los que consideran la lucha como un fin.

Marcelino Camacho enlaza ahora las frases con más rapidez. Es un análisis que él tienen ya muy sedimentado, que lo ha repetido en cientos de ocasiones. Y es su voLuntad de llevarlo a la práctica, to que le confiere esa especial ilusión que pone en su voz.

—Para nosotros lo que se necesita es comprender que la necesidad de negociar y de reformar hay que ligarla también, en algunos casos, a luchar y resistir, pero sin que uno y otro sean un fin en si Los grandes objetivos cuando van ligados tienen que ir todos ellos unidos en una alternativa El movimiento sindical tiene que dar una alternativa a la crisis. Hay que dar una salida que permita que el conjunto de los trabajadores sean actores del cambio Si no, el cambio no llega.

Para Camacho la clase obrera «esta en transición hacia una clase en la que en treinta años la mayor parte serán técnicos En una mina no todo es pureza Hay capas y estratos diferenciados a los que hay que dar tratamientos diferenciados»

La benevolencia de UGT

—¿Cuál es ese sindicalismo nuevo?

—Nosotros creemos que en este momento hay que ir a reunificar la clase, sindical y corporativamente, y crear un tipo de sindicalismo nuevo que ni se funda ni se confunda con los Gobiernos Cuando eso sucede

los intereses de los trabajadores pierden ..

—Cuando usted se refiere a un sindicalismo que no se funda ni se confunda con los Gobiernos está hablando de un sindicato que tiene nombre y apellidos, la UGT.

Asiente Para llegar a ello ha sido necesario dar vanos rodeos. Calentar un poco los motores, porque «si algo me caractenza a mí es no entrar en tromba contra el PSOE» Pero para Marcelino Camacho éste es un tema preocupante" «¡No hay mas que ver las declaraciones de Nicolás Redondo tras la firma del Acuerdo Interconfederal...! ¿Tú qué opinas?»

—No soy yo la que tiene que opinar

UGT ha actuado con tal benevolencia hacia una postura del Gobierno, que es negociar...! Por ejemplo, es decir, ¿cómo es posible que el Gobierno, que dice que hay que mantener la capacidad adquisitiva de los salarios en su programa, haya ido primeramente en la siderurgia, un sector del INI nacionalizado, y haya dicho que, de entrada, nada, lo mismo que dice la CEOE? Después ha ido subiendo... el cuatro, el cinco por ciento. Entonces, ¿qué pasa con la petroquímica, en que ha dicho cero de entrada? ¿Qué está pasando con Renfe? Lo mismo. Es decir, que., no entro en las razones del Gobierno —que dará las suyas, por supuesto—, pero en lo que si entro es en las razones de UGT, que no tiene razones para apoyar al Gobierno ahí.

Boyer y el sector público

—Entonces, ¿piensa usted que esto responde a una derechizacion del Gobierno. ?

—Yo creo que los dos riesgos que hay que combatir es que el PSOE se derechice y que la UGT se gubernamentalice Ambas cosas. Aunque el Gobierno lleva sesenta días y es pronto Pero hay algunas cosas fácilmente comprobables que nos preocupan. ¿Que podemos pensar ahora, cuando el Gobierno a! nacer entrega la supercartera de Economía a Boyer? Yo no digo nada respecto a él. Es un militante del PSOE y ellos pueden creer que es el más preparado. Pero cuando después de ello el sector público es utilizado de una manera orientada como un Ministerio, dirigida a todos los recursos, utilizando la propiedad nacional de una manera racional.

El Gobierno al entregar eso, por un lado, al señor Moya, secretario general del Circulo de Empresarios, y, por otro, al señor Boada, que continúa, como antes, en el Instituto Nacional de Hidrocarburos, o, por otro lado, al señor Amusategui.. to de la Campsa, y todo un grupo de empresas de este tipo en manos de eso... Es decir, las palancas de este sector, el mando, se lo entrega el Gobierno al Círculo de Empresanos.

¿Y el Círculo de Empresarios va ha hacer que ese sector pase a ser un elemento motriz de cambio o va a tratar de que siga siendo un sector auxiliar del sector privado? Yo creo que va ha hacer lo segundo ¿Qué pasa´ ¿Que puede pensarse"7 Que el PSOE trata de utilizar de alguna manera esta contradicción que puede existir entre estos sectores del gran capital, vía cúpula de la CEOE o vía cúpula de la gran

Banca. Pero éstos le han exigido ya una sene de concesiones senas No cabe la menor duda.

Y esto pueden intentarlo también neutralizando de alguna manera las presiones que pueden tener vía trabajadores

—Desde su punto de vista, entonces, el Gobierno se ha equivocado

—Todo nos induce a creer que hj equivocado las alianzas el PSOE. Lo lógico es que el PSOE se apoyara en los sindicatos, incluidos nosotros.

—Ya lo hace- se apoya en UGT

—No es que se apoye —dice con ironía—. El tema es que cuando hay trece diputados de la UGT, que son la cúpula de la mtsma, eso se funde y se confunde, y no se sabe si... Del Gobierno, lógicamente, habría que decir que tiene un poco de Gobierno y de UGT.

—Por una parte, acusa a UGT de gubermamentalizacion, y, por otra, al Gobierno de equivocarse en las alianzas. ¿Cree usted entonces que el Gobierno está haciendo una política con criterios de derecha?

—Yo lo que creo es que el Gobierno se debe plantear el problema de las alianzas posibles y las alianzas necesarias. Y pactando con los que se oponen al cambio 1o que se hace es ceder y retroceder No se

puede decir lo que ha dicho Nicolás Redondo de que no es necesario un plan de solidaridad.

En eso algunos ministros tienen una postura diferente. Nosotros, desde nuestra autonomía, no apoyaríamos ni a este Gobierno, ni aunque estuviera el partido más avanzado en el. Le seguiremos de cerca, le apoyaremos en lo que haga falta y le «criticaremos severamente. No renunciaremos a movilizar cada vez que veamos que algo no va.

La coincidencia con el PCE

Aunque Marcelino Camacho remarca continuamente la autonomía del sindicato que lidera, sus frases, sus propuestas y sus ideas son las mismas —punto por punto— que la política defendida por el PCE. Y, concretamente, las mismas del «informe sobre la situación socioeconómica y sindical» que estos días debate el Comité Central comunista con la asistencia de la cúpula de Comisiones Obreras.

Claro que «esto es sólo una coincidencia Nosotros somos otra cosa. Es lógico que una política nacional y solidaria tenga que coincidir con nosotros».

—¿Cree que las medidas del Ejecutivo indican que vamos mas hacia una política de estabilización que hacia la solución del paro

—Yo creo que el Gobierno con su política no sólo no crea puestos de trabajo, sino que acentúa el paro. Esto esta claro. El Gobierno hasta aquí no ha hecho más que una política recautona Medidas que no son más que parches Debería de crearse un fondo de solidaridad y controlar el sistema financiero.

Este Gobierno no hace esa política de control democrático, sus medidas son fundamentalmente recautorias No solamente no se utiliza el sector público, donde teníamos coincidencia, sino que deja que lo haga el sector privado, con la idea, incluso, de que el sector publico vaya a la baja en relación con el privado

—Pero la colaboración efectiva que ustedes prestan es escasa..

—Creemos que en UGT se ha creado una especie de psicosis de que estamos acosando al Gobierno.

No, no le estamos acosando. Le estamos diciendo que no está cumpliendo su programa Y nosotros no somos el sindicato del partido en el Gobierno.

—No, ustedes realmente son el sindicato de un partido que ha conseguido cuatro diputados ¿No cree que la política del PCE influye excesivamente en ustedes? ¿O es al contrario?

—No. Yo creo que el hablar de que esto es una cosa del PCE, como han dicho siempre las viejas posturas de la reacción, no es cierto. Nadie tiene necesidad de in-

fluir en nosotros Somos mayorcitos de edad. El programa de solidaridad lo elaboramos nosotros en el setenta y dos, y luego el PCE lo ha asimilado, ¿Quien es el que empujó a quien? No es ese el problema Nosotros actuamos independientemente.

Síndrome de acoso

Pero volvemos a las medidas económicas del Gobierno Gobierno que, para Camacho, es «victima del incumplimiento de su propio programa Yo creo que les ha entrado una psicosts de acoso».

—Según UGT, y en palabras de su líder, Nicolás Redondo, Comisiones Obreras esta excesivamente politizada y peca de partidismo. ¿Responden más vuestras movilizaciones a razones políticas que sindicales?

Hombre´ Si Nicolás Redondo dice a tos trabajadores de Sagunto, o a los de Gijón, que aquello es politización... UGT está confundida con el Gobierno, no se sabe donde empieza uno y termina otro.

No tienen necesidad nt de reuniones, to mismo podrian hacerle por telefono. Al margen de estp, nuestro objetivo no es que fracase la experiencia del PSOE, no queremos ser notarios de la derrota. No queremos reunimos dentro de cuatro años en la plaza Mayor diciendo aquí yace una esperanza, aquí ha florecido la segunda gran desilusión nacional. Que los cambios sean una realidad es nuestro planteamiento. Parece mentira que cuando ellos, el Gobierno, hablan de que tienen diez millones de votos, detrás, que suelen decirlo con relativa frecuencia,

sientan un poco el síndrome del acoso.

—Pero algunos cambios, como el aborto por ejemplo, si han sido una realidad..

—Yo creo que las incompatibilidades o el aborto son medidas positivas, aunque éste es un aborto descafemado Pero yo no puedo dejar de reconocer que en el tema económico es donde están los fallos mayores, y ya de entrada con la entrega de la industria nacionalizada al sector del Círculo de Empresarios.

—¿Pero es posible que llegue el Gobierno a ese «plan de solidaridad» que Marcelino Camacho, el Partido Comunista y Comisiones Obreras proponen en un plazo de tres o cuatro años?

—Al contrario. ¿Alguien mandaria a la zorra a guardar Jas gallinas? Yo no trato de decir que en el orden económico las medidas del PSOE sean peores que las de UCD. Pero no es lo que conduce al cambio, ni to que se esperaba del programa que él presentó. Algunos ministros están de acuerdo con nuestra política de solidaridad y no coincidían con UGT Pero el Gobierno y UGT en el terreno de las elecciones sindicales han actuado en plan caciquil. No se puede hacer una política determinada utilizando hombres del pasado.

Un tipo de política necesita un tipo de personas. El tema para mí es que no se puede disociar la persona del grupo del que forma parte y de sus intereses. Y el día que yo haga eso es que he perdido un poco la capacidad de razonar racionalmente, y perdón por la redundancia.

Luisa PALMA

 

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