Autor: Carandell, Luis. 
   La sonrisa     
 
 Diario 16.    04/02/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

CARANDELARIO

Luis Carandell

La sonrisa

Aunque éstos no son días de sonrisas y todos los políticos están muy serios, cuando termine esta crisis, si

sale como está previsto, se verá que la sonrisa es el problema. El problema, quiero decir, de Leopoldo

Calvo-Sotelo. Hace poco, salió muy contento don Leopoldo de una intervención suya en televisión

porque pensaba que había sonreído, en un momento dado, a los espectadores, dando así satisfacción a sus

expertos en relaciones públicas, que siempre le están pidiendo que sonría. Le desengañaron. Aquello que

él suponía una sonrisa no lo era. Era otra cosa. Don Leopoldo no sabe sonreír. No le sale, aunque se

esfuerce mucho. Su rostro, enmarcado por una frente ancha y recias mandíbulas, recuerda vagamente al

del actor José Luis López Vázquez cuando se pone serio. Ahora hay muchos políticos que tienen

problemas con sus sonrisas. Y no sólo los que no saben sonreír, sino los que sonríen a destiempo, como el

otro día don Garlos Garaikoetxea, cuando le preguntaban qué le había parecido la dimisión de Adolfo

Suárez. El lendakari decía que la situación creada era grave y mostraba su preocupación por las

transferencias autonómicas. Pero mientras tanto ponía una sonrisa de oreja a oreja. Al señor Suárez,

cuando era presidente, le recomendaban que aprendiera el inglés. A Felipe González le hacen estudiar

economía. A don Leopoldo, que sabe inglés y economía, tendrán que ponerle un profesor que le enseñe a

sonreír.

 

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