El fardo burocrático     
 
 Diario 16.    31/07/1979.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

El fardo burocrático

Una pecientísima encuesta, de toda solvencia, nos dice que el 13 por 100 de la población activa española

está compuesta por funcionarios. Y que estos reciben un volumen anual de 817.987 millones de pesetas,

desde bedeles a ministros. El dato, así de simple, nos pone en magnitudes astronómicas. Pero las cifras

bajan y los porcentajes menguan cuando del dinero pasamos a su réplica natural: los rendimientos.

Resulta, en efecto, que el 1.300.000 funcionarios que hoy tenemos en España, siempre de acuerdo con los

datos de esa encuesta, dan una permanencia media en los lugares de trabajo de veinticinco horas

semanales, y que el promedio de horas de trabajo efectivas que cubre tal muchedumbre de asalariados del

dinero público es de unas once horas semanales. Es decir, que España está hiperburocratizada y que los

rendimientos efectivos de este funcionariado son de llorar. Tal conclusión, en un país abrumado por una

profunda crisis económica, es alarmante. Por ello creemos que hay que tomar pública conciencia de lo

que esto supone para la vida y la economía española. Y una vez adquirida esta conciencia, exigir a todos

los niveles, desde el Gobierno a los sindicatos, desde los altos funcionarios a los humildes ujieres, una

drástica modificación de esta estructura semi inerte, para que deje de ser un fardo para nuestra economía.

La reconversión de los índices de productividad del sector público no es, por supuesto, asunto fácil. Pero

hay que acometerla, y no amilanarse ante ninguna dificultad. Esas once horas de trabajo neto por semana,

son un insulto al 87 por 100 de los trabajadores restantes del país, a quienes desde un esfuerzo real mucho

mayor se les exige cada día aumento de rendimientos que nadie discute.

 

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