Autor: Fuente Lafuente, Ismael. 
 Primera jornada en Presidencia. 
 Contactos de Adolfo Suárez para formar Gobierno  :   
 El presidente Suárez se entrevistó durante la jornada de mañana de ayer con los señores Ortiz Sánchez, Pérez de Bricio, Osorio, Oreja Aguirre, Segrelles Chillida y Calvo-Sotelo. 
 ABC.    07/07/1976.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 19. 

ABC. MIÉRCOLES 7 DE JULIO DE 1976. PAG. 8.

PRIMERA JORNADA EN PRESIDENCIA

CONTACTOS DE ADOLFO SUAREZ PARA FORMAR GOBIERNO

:i presidente se entrevistó durante la jornada de la mañana de ayer con los «ñores Ortiz Sánchez, Pérez de

Brício, Osorio, Oreja Aguirre, Segreiles Chillido y Calvo-Sotelo

Ata* nueve meno« cinco de ta mañana de ayer, Adolfo Suárez «viraba por primera vez desde que es

presidente en «u nuevo despacho oficial de ta primera planta ftof palacete de Castellana, 3. El policía

armada cíe puesto en la puerta de la esquina de Alcalá Gafiano con Castellana te saludó en posición de

firme, llevándose te mano Izquierda sobre ei hombro. Adolfo. Suárez, traje oscuro, gesto serio, corres-

pondió con un ligero satudo.

López Bravo, a los periodistas: «Mi decisión es terminante. No- participaré.» Calvo-Sotelo, a su entrada

en Presidencia: «Fengo a esta casa de visita.»

Quizá al subir las escaleras que conducen al despacho, Adolfo Suárez fuese pensando en aquella tarde

gélida de diciembre pasado, cuando «1 presidente Arlas le llamó a su despacho para ofrecerle una cartera

en el primer Gobierno de la Monarquía. Añora las tornas habían cambiado. Y «jalen se sentaba en tí otro

lado de la sencilla mesa de caoba de la amplia sala presidencial era él. Y a él le correspondía la res-

ponsabilidad, ante la Historia v ante los españoles, de ofrecer las poltronas ministeriales.

Posiblemente pensase en eso al cruzar la antesala, del despacho y ver los grandes y dramáticos retratos de

los cinco presidentes asesinados en la ultima Historia de España: Prim, Cánovas, Canalejas. Dato y

Carrero. Quizá pensase en eso, ya en el despacho, viendo distraídamente el gran tapia que representa la

muerte de Absatón, hijo de David; los dos teléfonos de la mesa, la lámpara de pantalla o la bandera de

España que está justo detrás del sillón de rejilla del presidente, que un día sostuvieron también las anchas

espaldas de Carrero o la cansada figura de Arlas.

PRIMERAS ENTREVISTAS. — Pero en cualquier caso el presidente iba a tener mráy pocos minutos

para familiarizarse con las paredes de su nuevo despacho, porque eri seguida Iba a recibir la primera

visita de la mañana: Manuel Ortiz Sánchez, delegado nacional de Provincias, colaborador íntimo en su

anterior etapa en la Secreta-ría^ y amiga del nuevo presidente. Una entrevista que duraría una hora, antes

de que Adolfo Suárez recibiese al último ministro de Industria, Carlos Pérez de Bricio.

La vida de la gran máquina que es Presidencia seguí» su ritmo de trabajo norma!, aü margen de las

consultas del presidiente. Y así, el cesado vicepresidente del Gobierno para Asuntos de la Defensa —co-

mo todos los demás miembros del Gabinete— entraba poco después de las nueve y media a su despacho

de Presidencia, y s e a ú n referencias, despachaba algunos asuetos de trámite. Osorio, el ex ministro de la

Presidencia, también llegaría a su despacho de Castellana, 5, y no se sabe en qué momento de las dos

primeras horas de estancia del presidente en su despacho oficial se entrevistó con él. porqjue los dos

edificios (el de Presidencia y «1 trae era en tfemoos la Dirección General de Promoción de? Sahara)

tienen un túnel subterráneo asie pasa.por débajo de la calle de Alcalá Galiano.

Los periodistas, como siempre, montábamos guardia en Ta calle, sin ningún canal de información seguro.

Piándonos de las Idas y venidas de los «mtntetrables», de las entradas y salidas de los coches, aunque a lo

mejor —porque no hay una sala de Prensa en el edificio presidencial, como en otros países; porque no

hay portavoces— las visitas no eran nrecisamente para el presidente.

SUAREZ SALE DE PRESIDENCIA.—

Adolfo Suárez abandonó Presidencia a las once menos diez. Castellana abajo, para dirigirse en su coche

oficial a las Cortes y luego al palacio del Tribunal Supremo, donde » entrevistó con Torcuato Fernán-dez-

Mlranda por espacio de tres cuartos de hora r con Valentín Suva- Melero y José García y Rodríguez

Acosta durante media hora, lo que ha dado pie a mucha gente a pensar ciue las entrevistas con estos des

últimos —presidente y fiscal del Supremo— estarían relacionadas con la supuesta intención de conceder

una amplia amnistía el próximo día 25. coincidiendo con la celebración del Año Santo Composte-lano,

ARIAS, EN CASTELLANA, 5 —Dos horas tardaría el presidente en volver a Castellana,. 3. donde

regresó a la una menos cuarto. Mientras tanto, los periodistas sólo tuvimos un hecho realmente

significativo «ue resaltar: Carlos Arlas llega imprevistamente a Castellana, 5, en su coche aún oíicial,

Dodge Dart, matricula M-4200-BD, seguido de un «1430» azul de escolta. El ex presidente, traje azui

oscuro, permanecería allí media hora, entrevistándose coa Osori*. No hay ninguna referencia del con-

tenido de la entrevista entre los señores Osorio y Arias.

AREILZA PASA POB DELANTE DE PRESIDENCIA—Justo unos minutos después del regreso dsJ

nuevo presidente se-produce otro hecho significativo: un coche oficial, Dodge Dart, matrícula M-4192-

BD baja por Alcalá Galiano, dobla hacia Castellana y pasa por delante del edificio de Presidencia, sin

detenerse en ningún momento. Dentro viaja el ex ministro de Asuntos Estertores José María de Areilza,

que saluda con la mano a los periodistas. Areilza acababa de entrevistarse con Fraga en su despacito de

Gobernación, en la calle de Amador de los Ríos.

Pocos minutos después entraba en Presidencia Marcelino Oreja Aguirre, que no saldría de¿ edificio hasta

pasadas una hora y veinte minutos.

LÓPEZ BRAVO.—Entonces, por casualidad también, los periodistas allí presentes íbamos a obtener un

dato periodístico. López Bravo llegaba en aquellos momentos, a pie. al Banco Español de Crédito, en

Castellana, 7, del que es consejero.

Al abordarle tuvimos la siguiente conversación:

«Señor López Bravo. ¿Ha tenido contacto con el presidente esta mañana?>

Respuesta tajante: «No. Hoy no.>

«¿Y ayer?», se le preguntó.

«Discúlpenme. No puedo decirles nada. Compréndanio. Me gustaría ayudarles, pero no puedo.»

Nueva pregunta: «¿Le ha ofrecido alguna cartera el señor Suárez?» La respuesta despejó las dudas, si las

había, sobre la posible participación del señor López Bravo: «Es conocida ya mi decisión de no participar

en el nuevo Gabinete, Es urna decisión terminante. Discúlpenme otra vez, pero no puedo decirles nada

más.>

CALVO SOTELO, EN PRESIDENCIA.—

Casi a las dos menos cuarto llegaba a Presidencia el último titular de Comercio, señor Calvo Sotelo. Su

declaración a los periodistas: «Vengo a -esta casa de vlslta.> Cerca de las dos llegó el gobernador civil de

Soria y líder de la asociación política Frente Institucional (Hermandad del Maestrazgo)," Vicente

Segreiles Chillida. Oreja Aguirre saldría de Presidencia a las dos y veinte. Luego lo hizo Segrelles Chi-

llida y, por último, pasadas las tres se marchó Calvo Sotelo, quien se dirigió a pie al cercano Ministerio de

Comercio. E8 presidente, unos minutos después, se trasladó en ¿E coche oficial a su residencia privada de

la calle de San Martín de Forres. Atrás quedaba una larga mañana de trabajo, entrevistas, consultas,

llamadas telefónicas. Una completa jornada de trabajo del nuevo presidente.—I. F L.

 

< Volver