El presidente Suárez anuncia. 
 Elecciones cuanto antes para unas Cortes Constituyentes     
 
 Informaciones.    11/09/1976.  Página: 2-3. Páginas: 2. Párrafos: 63. 

EL PRESIDENTE SUAREZ ANUNCIA

Elecciones cuanto antes para unas Cortes Constituyentes

NO PUEDE EXISTIR NI EXISTIRÁ UN VACIO CONSTITUCIONAL, NI MUCHO MENOS UN

VACIO DE LEGALIDAD

MADRID, 11 fINFORMACIONESj.

ELECCIONES para, unas Cortes constituyentes, cuanto an- tes, para que «el pueblo pueda desempeñar el

protagonismo que le corresponde» y para «dar paso a la legitimidad real de los grupos y partidos -por

medio del voto-», anunció el presidente Suárez en su mensaje radiotelevisado a la nación.

El primer ministro explicó el sentido y el alcance del proyecto de ley para Ja reforma política. El señor

Suárez adelant yecto de ley para la reforma política. El señor Suárez adelantó que el Congreso y el

Senado serán elegidos por sufragio universal, directo y secreto, y que habrá elecciones cuanto antes,

previo referéndum, y, en todo caso, antes de junio de 1977. Este proyecto de ley que posibilitará unas

nuevas Cortes es muy breve: consta de cinco artículos, tres disposiciones transitorias y una final. El

Congreso de Diputados se encargará de la revisión constitucional.

Según el -presidente, el Gobierno reconoce tres tipos de necesidades básicas en estos momentos: facilitar

la transición solucionar los problemas económicos y sociales y no olvidar nuestros objetivos como

nación.

Para el primer objetivo, «reconocido el principio de que la soberanía nacional reside en el pueblo, hay que

conseguir que el pueblo hable cuanto antes», y para esto se ha preparado este proyecto de ley, que

reforma ert parte las Leyes Fundamentales, por lo que es preciso el referéndum que es un texto «sencillo y

realista, que trata de servir de cauce formal para que el pueblo pueda desempeñar el protaooni*-mo que le

corresponde»

En cuanto al problema socioeconómico, según el primer ministro, «mientras no se despejen las incógnitas

política!, no podra haber reactivación ni estabilidad económica».

Advirtió que «no puede existir "ni existirá un vacío constitucional, ni mucho -nenas un vacío de legalidad

Todo se fiara de acuerdo con «el imperio de la ley».

El señor Suárez insistió en que se abría un nuevo horizonte nacional y que «vamos o comenzar un gran

debate nacional sobre nuestro futuro», porque tno hay más política que la del esfuerzo común»; se

pretende, en definitiva, «garantizar id soberanía del pueblo español».

He aquí el texto integro del mensaje del presidente Suárez:

«Buenas noches.

Me presento ante todos ustedes para darles cuenta del proyecto de ley para la reforma política, para

decirles, sencillamente, cómo propone e; Gobierno que sea nuestro futuro y para convocar a todo el

pueblo español a una tarea de protagonismo y solidaridad. Hablar de política para un presidente del

Gobierno quiere decir Intentar despejar incógnitas y clarificar los objeti vos que perseguimos.

A partir de hoy mismo, fecha en que el Consejo de ministros ha acordado remitir ai Consejo Nacional y,

en su momento, a las Cortes el proyecto de ley para la reforma política, creemos haber llegado a la recta

final de este proceso iniciado hace tiempo, de) modo más racional y congruente con la sinceridad de-

mocrática: dar la palabra al puebla español.

Pienso que la democra cía debe ser obra de todos los ciudadanos y nunca obsequio, concesión o

imposición, cualquiera que sea el origen de ésta. Por eso estamos convencidos que para su logro es pre-

ciso el concurso de cua n t a s fuerzas articulen el cuerpo nacional.

TRAS ESCUCHAR A TODOS

Se trata de acomodar nuestros esquemas legales a la realidad del país. En consecuen cia, hemos procurado

exami nar con toda objetividad las demandas políticas que se producen desde la ciudadanía, y para ello

hemos conectado con muchos de los grupos políticos más signific a t i v o s que existen en España y que

ofrecen alternativas estimables, sean de derecha, de centro o de izquierda, para escu c h a r con respeto

sus puntos de vista.

Pero la opinión pide hechos y con ellos queremos responder. Ha llegado el momento de clarificar la

situación política, y el pueblo español debe legitimar con su voto a quienes, en virtud del nuevo pluralis-

mo surgido en España, aspiran a ser sus intérpretes y representantes. Reconocido en la declaración

programática del Gobierno el principio de que la soberanía nacional reside en el pueblo, hay que

conseguir que el pueblo hable cuanto antes. Con ello hacemos realidad el deseo expresado por S. M. el

Bey ante el nuevo Gobierno de "pul. sar y conocer en profundidad las aspiraciones del pueblo es pañol y

acertar a canalizar por cauces de autenticidad v normalidad".

EL PROYECTO DE LEY PARA LA REFORMA POLÍTICA

Y esto es lo que el Consejo de ministros acaba de apro bar: el proyecto de ley para la reforma política. Es

un pro yecto sencillo y realista, que trata de servir de cauce for mal para que el pueblo pueda desempeñar

el protagonismo que le corresponde. Trata de allanar los caminos para que sea posible, con el máximo

consenso, acomodar la legalidad a las realidades nacionales.

Evidente mente, podiam o.-sentir la tentación de redactar una constitución completa y definitiva

reguladora de todos los aspectos de la vida política. Hemos preferido, sin embargo, dar paso a la legiti

mídad real de los grupos y partidos por medio del votó Con ello comenzamos a convertir en realidad lo

que ya dije en otra ocasión • elevar a la categoría política de normal lo que a nivel de calle es stai.

plemente normal; quitarle dramatismo y ficción a la política por medio dé unas elecciones.

ELECCIONES, LA CLAVE

He dicho la palabra^ "«leo cJones", y, efectivamente, esta es ia clave del proyecto. Las modificaciones

constitucionales que conti ene permitirán que las Cortes —compuestas por Congreso y Senado— sean

elegidas por sufragio universal, directo y secreto, lo antes posible y, en todo caso, antes de junio de 1977.

De esta forma, el pueblo participa en la. construcción de su propio futuro, puesto que se manifiesta, elige

a sus representantes, y son éstos los que toman decisiones sobre las cuestione-» que afectan a la

comunidad nacional.

El proyecto consta de cinco artículos, tres, disposiciones transitorias y una final que le confiere rango de

ley fundamental. Atribuye la iniciativa de cualquier revisión constitucional al Gobierno y al Congreso de

diputados y establece el procedimiento para su aplicación. Las disposl clones transitorias ensamblan las

modificaciones constitucio nales que se introducen en esta ley —y que hacen referencia a la composición

de las Cortes— con el resto de la legalidad vigente.

Nos parece que cualquiei otio planteamiento implicaría el debilitamiento del papel del pueblo, cuando no

su margi-nación. La libre voluntad de los españoles correría el grave riesgo de ser sustituida por acuerdos

a nivel de presuntas representaciones que sólo pueden ser verificadas a través á? las urnas.

PARTIDOS POLÍTICOS

De esta manera los grupos políticos que hoy se presentan con voluntad de protagonismo y que son

significativos y respetables, pero que carecen de mandato popular, comenzarán a ser representativos del

pue blo.

Con este proyecto de ley, la reforma de las Leyes Funda mentales es importante, aunque sólo afecte a una

parte de las mismas. Y arranca de la legalidad fundamental vigente, lleva n d o s e a cabo a través de los

procedimientos previstos. El Gobierno está convencido de que las instltü eiories comprenderán la nece-

sidad de esta reforma y res paldaíán la apelación directa al pueblo, al que esas mismas instituciones se

deben y sii> ven. No puede existir ni existirá un vacío constitucional ni mucho menos, un´ vacio de

legalidad. No puede producirse ese vacío porque España es un estado de derecho que se basa en la

primacía de la ley.

DESDE LA LEGALIDAD

Es precisamente la legalidad el asidero de que disponemos para garantizar las libertades públicas. La

ausencia de normas lleva al arbitrismo y puede conducir a la anarquía. En el proyecto de ley que les

anuncio -no se pret-ende hacer borrón y cuenta nueva. Se modifican aspectos concre tos para hacer viable

el pro. pósito de la Corona de que el pueblo español sea el dueño-de sus destinos.

Cuando ^este pueblo haga oír su voz,, se podrán resolver otros grandes -problemas poli-ticos con la

autoridad que da la representatívidad electoral.

Entonces se podrán abordar con rigor temas con la Instl-tuqionallzaclón de las regiones, dentro de la

permanente unidad de España, ;a definitiva reforma sindical, la reforma fiscal, la relación del Gobierno

con las Cámaras legislativas y aquellos que nos af e c t a n no sólo en la vida próxima y diaria, sino en

cuanto al porvenir de nuestros hijos.

GOBIERNO DE TRANSICIÓN

El Gobierno que presido no se plantea la vida política como un simple y, posiblemente, demagógico r e 1

e v p de clases dirigentes. No sería ni serio ni responsable reducir a eso la gran operación de transforma,

cienes que es preciso acometer. El Gobierno trata de llegar más lejos: gobernar, con medidas a corto plazo

ía transición de un sistema de legítima deletación de autoridad a otro de plena y responsable participación.

Pero trata también de que España encuentre el clima suficientemente favorable para trazar una gran

política de Estado, en la que será precisa la colaboración de todos en la parcela de trabajo —por pequeña

que parezca— de cada uno.

LOS PROBLEMAS REALES

Hace poco más de dos meses, después de jurar mi cargo ante S. M. el Bey, me dirigía a los españoles en

un breve mensaje. Les Invitaba a iniciar Juntos un camino de futuro, que ha de evitar caer en cualquiera

de estas dos tentaciones: el partir de cero, haciendo tabla rasa de lo que constituye nuestra propia historia

y el entramado de nuestras mismas vidas, o el con. fiado "aquí no pasa nada", que ignora la profunda

transforma clon real que se está operando, en todos los niveles, en la sociedad española. LOS propósitos

que anuncié aquel día siguen en pie. Sigue en pie, por tanto, la acuciante preocupación por los-raás gra,

ves problemas que a todos nos afectan. Una gran parte de la comunidad se siente afectada. Cuando al

regresar de las vacaciones se encuentra con nuevas alzas de precios; observa que hay millares de jóvenes

que se incorporan cada año a la vida activa, sin posibilidad de encontrar siempre el puesto de tra-bajo

adecuado; advierte que, en general, muchas empresas empiezan a estar descapitalizadas, o se enfrenta con

la dificultad de encontrar en al. gimas zonas, un adecuado puesto escolar para sus hijos...

LA CRISIS ECONÓMICA

Las preocupaciones más próximas son, sin duda, las que se refieren a nuestra vida diaria. Soy consciente;

como lo es el conjunto del equipo gubernamental, d» qae nos hemos hecho cargo de dirigir una situación

económica difícil. Que estas dificultades económicas les preocupan a ustedes muy legítimamente. Que las

sufre todo el pueblo español y que son sentidas con más intensidad por quienes tienen menores niveles de

ingresos. Que, con toda razón, los españoles piden remedios eficaces. Y que estamos ante la.

circunstancia de coincidir la necesaria´ transicion politica con la crisis económica, de modo que todas las

soluciones son más costosas, y algunas medidas, políticamente buenas, son económicamente

desfavorables, o a la inversa.

Esta situación se agrava más aún, si tenemos en cuenta que, al verse las economías occidentales p r o f

undamente afectadas por la crisis energética, España no sólo na tenido que pagar también la factura de la

subida del precio del petróleo, sino que, además, la recesión que ha tenido lugar en los otros países ha

incidido muy negativamente en nuestro turismo 5´ en nuestro comercio exterior.

La crisis económica internacional ha p e r j u dicado más profundamente a un país como el nuestro, que es

un país en desarrollo, pero que no es todavía un país desarrollado.

AUSTERIDAD

Esta situación exige una mayor austeridad en todos los niveles públicos y privados y un máximo sentido

de la responsabilidad de los empresarios y de los trabajadores, cuyos intereses deben coincidir

básicamente en un momento en que lo fundamental es di-namizar nuestra economía, a través del impulso

de la iniciativa privada y de la colaboración entre todos aquellos que participan en el proceso productivo.

Reconozcamos todos que los problemas que tiene España, como cualquier país en desarrollo, ni pueden

resolverse de golpe ni el Gobierno dispone de una fórmula mágica capaz de solucionarlos en el acto.

Al Gobierno no le habría gustado conducir la transición política en una situación económica como la que

disfrutábamos hace varios años, en plena expansión nacional e internacional. Pero acepta serenamente los

datos de la realidad y con ellos se propone sentar las bases para la construcción de nuestro futuro.

TRES TIPOS DE ACCIONES

El Gobierno se encontró con tres tipos de necesidades que requieren tres tipos de acciones.

La primera es facilitar ia trans i o i ó n. La acometemos con la ley anunciada. Significa reconocer la voz

del pueblo. Al hacerlo, estamos en condiciones de decir que no se permitirá un asalto a ese pueblo basado

en el recurso a la violencia en la calle —sin tener en cuenta que la calle e» patrimonio de todos—, ni

mucho menos en el intento de atribuirse representac iones que no vengan directamente conferidas por los

votos.

La segunda es solucionar los problemas económicos y sociales heredados y anular sus causas. En la

medida en que estas causas sean políticas, se trata de buscar la necesaria clarificación. En la medida en

que sean puramente económicas, hay soluciones. Por ello el Gobierno ha adoptado un conjunto

escalonado de medidas a corto plazo para corregir de inmediato los más acuciantes desequilibrios eco-

nómicos y sociales. Con las adoptadas y con otras más que en breve el Gobierno explicará, habremos

sentado las oases imprescind i b i e s para acometer una programación económica de largo alcance.

Tratamos de encauzar con justicia la vida económica y social, y en ello comprometemos nuestra

autoridad. No queremos tapar huecos, sino dejar un país viable y ordenado para quienes nos sucedan.

LA SOLUCIÓN POLÍTICA, CUESTIÓN PREVIA

Pero no nos engañemos. Las resoluciones e c o n ómicas ya acordadas por el gabinete, que por si mismas

y en otros tiempos ya habrían generado un enérgico cambio de rumbo, no han tenido toda la virtualidad

que de ellas cabria esperar. Y ello se debe, hay que reconocerlo con claridad para salir del círculo vicioso

en que podemos caer, a la incidencia de la vida política en la económica. Mientras no se despejen las

incógnitas políticas que gravitan sobre el país, no podrá existir reactivación ni estabilidad económica. He

ahí un punto más que nos demuestra la Interrelación de los procesos económicos y políticos y una

trascendental razón añadida, por la cual, al mismo tiempo que reordena-mos la economía, tenemos que

acometer con toda claridad, rapidez y firmeza la importante operación de nuestra reforma política.

Nuestro compromiso es que la estabilidad alcanzada no se deteriore; que los niveles de renta y de

seguridad y bienestar social no sufran merma. Que se mantenga el poder adquisitivo de las rentas

salariales; que se respeten la iniciativa y la empresa privada, y se reconozca su aflcacia y su contribución

a la expansión económica y social. Pero si son precisos sacrificios, tengan la seguridad de que serán los

indispensables. Y algo más: Que debe ser el conjunto de la comunidad nacional la que los supere con

sentido de justicia y solidaridad, para que sean compartidos por todos los sectores sociales.

OBJETIVOS COMO NACIÓN

La tercera es que, cuando la España de la Monarquía comienza a rendir sus frutos, las tareas de la reforma

no harán que se olviden nuestros objetivos como nación. Vamos a comenzar un gran debate nacional

sobre nuestro futuro. De él se derivará la claridad que necesitamos para poder elegir con rigor y garantías.

Ante España se abre un nuevo horizonte. Como señaló Su Majestad el Rey, España es hoy una nación

joven, en cuya población los dos tercios tienen menos de cuarenta años.

"Ningún obstáculo se opondrá a que nuestra comunidad española siga adelante, trabajando por la creación

de una sociedad cada vez más próspera, más justa y más auténticamente libre." Esta convocatoria de la

Corona es la gran misión para el futuro del pueblo español; se trata de la definición de una gran política

de objetivos nacionales comunes, que no pueda ser rechazada con fundamento por ningún grupo, por

ningún partido, por ninguna institución que participe de la esencia de esa comunidad de ideas e intereses

que llamamos España. Soy consciente de la dificultad de esa gran política de Estado, ai margen de los

cambios de Gobierno, al margen de la diversidad de opiniones, al margen del ejercicio de opciones y al-

ternativas pluralistas y distintas. No es lógico que cada Gabinete que llegue al Poder cambie de objetivos,

cuya consecución sólo se obtiene tras largos años de esfuerzos continuados. Las grandes líneas de la

política exterior: el proyecto de hacer una España más humana y personalizada, que responda a esquemas

básicos de política educativa y cultural; la elevación del nivel de bienestar de los que todavía no han

alcanzado un mínimo justo. y tantas otras cosas no pueden quedar sometidas a al ternativas

circunstanciales.

No es presentable para un país necesitado de seguridad que la política educativa cambie cada pocos años;

que la falta de claridad en política agraria lleve al desaliento a los hombres de nuestro campo; que la

Administración se vea sometida a seísmos cada vez que hay un relevo en los puestos claves.

EL PAÍS ESTA VIVO Y ES JOVEN

No hay más política, señoras y señores, que la del esfuerzo común.

El país está vivo y es joven. Esa vitalidad y esa juventud son, qué duda cabe, conflictivas; pero son una

fuente de riqueza que hay que aprovechar y canalizar. España es, ante todo, un gran país, de peso

específico en el mundo, que no debe perder su camino y debe reforzar su sentido de la dignidad nacional.

COMPROMISO COLECTIVO

Por eso, hoy, que es un día más en la política española, quiero dirigirme a todas las mujeres y hombres de

España. Quiero, en nombre del Gobierno, invitarles a todos a un acuerdo básico:

Anteponer, en el tiempo que dure la construcción de nuestro nuevo horizonte, ios intereses generales a los

particulares. Quiero invitarles a una coincidencia en nuestro futuro nacional, montado sobre la base de

variedad da alternativas que ustedes mis-mos elegirán. Tenemos la con-vicción de que es posible un gran

acuerdo para la democracia, para la paz, para encontrar definiti v a m e n t e unas bases sólidas,

cimentadas en la aceptación de ios verdaderos intereses nacionales, para nuestra convivencia y nuestra

grandeza como nación.

Desde este compromiso, podemos aspirar a los grandes, objetivos nacionales. El Gobierno desea que el

nuevo horizonte de España no tenga sólo nietas irrenunciables y entrañables como Gibraltar. Nuestro

tiempo habla de nuevas aspiraciones. Habla de centrar nuestro papel en el equilibrio geopolítico del mun-

do; habla de crear nuevas ilusiones colectivas; habla, en definitiva, de una gran solidaridad nacional por

un futuro de prosperidad.

Tenemos la confianza de que nada de lo que espere al pueblo español en el futuro puede ser más difícil de

superar que lo que ya ha sido resuelto en el pasado. Bajo la Corona se pueden afrontar todos los

problemas, con la conciencia clara de que todos se pueden resolver. No hay por qué tener miedo a nada.

El único miedo racional que nos debe asaltar es el miedo al miedo mismo

UN NUEVO HORIZONTE

El Gobierno está dispuesto a que un nuevo horizonte se consolide y para ello pide el apoyo y

colaboración de toda la sociedad. El proceso de reforma se hará desde el Imperio de la ley y con la

firmeza necesaria, para impedir el desorden. Pero nada es posible sin el respaldo de la comunidad

nacional, de las instituciones, de los grupos, de los partidos v de las fuer, zas sociales.

Ante ese pueblo, cuya politización es la simple, pero soberana politización de querer decidir su futuro, y

decidirlo en paz, en orden y seguridad, hemos querido comparecer hoy. Y repetir, una vez más, que el

futuro no está escrito, porque sólo el pueblo puede escribirlo. Para ello tiene la palabra. El Gobierno que

presido ha preparado los instrumentos para que esa palabra pueda expresarse con autenticidad. Para

garantizar, en definitiva, su soberanía. La soberanía >M1 pueblo español.» pueblo español.

EL MENSAJE DEL PRESIDENTE SUAREZ

EL PUEBLO DESEMPEÑARA EL PROTAGONISMO QUE LE CORRESPONDE DAR PASO A

LA LEGITIMIDAD REAL DE LOS GRUPOS Y PARTIDOS POR MEDIO DEL VOTO

EL CONGRESO Y EL SENADO SERÁN ELEGIDOS POR SUFRAGIO UNIVERSAL

RECONOCIDA LA SOBERANÍA NACIONAL, HAY QUE CONSEGUIR QUE EL PUEBLO HABLE

CUANTO ANTES MIENTRAS NO SE DESPEJEN LAS INCÓGNITAS POLÍTICAS NO PODRA

HABER REACTIVACIÓN NI ESTABILIDAD ECONÓMICA VAMOS A COMENZAR UN GRAN

DEBATE NACIONAL SOBRE NUESTRO FUTURO.

 

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