Autor: Bribián, Carlos. 
 Suárez-Schmidt. 
 Cita en la Costa del Sol     
 
 Pueblo.    23/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 2. 

SUAREZ-SCHMIDT CITA EN LA COSTA DEL SOL

BONN, 23. De núes-tro ca responsal, Carlos BRIBIAN.)

El canciller Helmut Sch-midt se propone pasar la víspera de San Silvestre nada menos que en la Costa

del Sol, a la que acudirá acompañado de su esposa, Loki, el director de Cancillería, doctor Dieter Leister

(y esposa), su equipo de «guardaespaldas», en idioma oficial denominado «grupo de funcionarios de

seguridad». Confia Schmidt en que la curiosidad en torno suyo no sea excesiva, y tener la tranquilidad

suficiente para poder conocer sobre ei terreno todos los aledaños más o menos lejanos de Marbella (el

«pajarraco» de la Luftwaffe llevará a Málaga, en su vientre, incluso el Mercedes de servicio del canciller

para tales menesteres turísticos). El lugar donde va a residir es una villa propiedad del armador

hamburgués Rolf Stoedter (Deutschafrica-L i n e a). La versión oficial es que la villa del profesor

Stoedter ha sido alquilada para las vacaciones del canciller, pero nadie cree en el país que el

«muchimillonario» armador se dedique al arrendamiento accidental de una de sus propiedades más

estimadas. Además de ser conocida la larga amistad entre ambos personajes, que son hamburgueses los

dos y miembros del famoso y distinguido Club Ultramar, de la ciudad hanseática, Stoedter, se señala, fue

compañero de viaje de Schmidt el año pasado en el que el canciller hizo a Estados Unidos, comensal a la

misma mesa a que invitaba el presidente Ford.

Algún que otro comentarista señala la remota posibilidad de que. aprovechando el viaje a España del can-

ciller federal, éste se entreviste con Adolfo Suárez. por i n i c i ativa de uno u otro. Sobre este tema ya

informó PUEBLO en sus ediciones de Madrid del pasado día 21. Motivo para la especulación, el que se

sepa de modo oficioso que Schmidt dijo en su di´a, respecto al viaje del presidente del Gobierno español a

Bonn, aquello de «que venga cuando quiera, siempre estoy dispuesto a recibirlo». Informadores más

próximos a la Cancillería, sin embargo, no aventuran semejante encuentro en España, y en la primera se-

mana de enero. «Conociendo a Helmut Schmidt —razonan—, hay que descartar toda posibilidad de que

interrumpa sus vacaciones para presentarse en Madrid, y además por propia iniciativa. Los españoles, por

otra parte, son lo suficientemente orgullosos (lo del orgullo, aclara el corresponsal, no se entienda en

sentido peyorativo) como para que Suárez se permita el acudir a Mar-bella a interrumpir las vacaciones

del canciller alemán» Pero no está descartado el encuentro, ni mucho menos La fórmula es la que se

busca.

 

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