Autor: López Feito, Ernesto. 
 Cristina Sobrino se suelta el pelo. 
 "Le tienen miedo a la periferia"  :   
 "Las asociaciones de vecinos no están manejadas, al menos a mí no me manejan". "Hoy por hoy en las asociaciones está la oposición y gente de la oposición". 
 Arriba.    17/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 29. 

CRISTINA SOBRINO SE SUELTA EL PELO

«LE TIENEN MIEDO A LA PERIFERIA

«Las asociaciones de vecinos no están manejadas, al menos a mí no me manejan

«Hoy por hoy en las asociaciones está la oposición y gente de la oposición»

—Cristina...

—Mira, la cuestión es que no les interesa aprobar la federación.

—Podría ser una experiencia positiva, ¿no?

—Depende de quién la domine. —¿Y quién la domina? —Hoy por hoy, son los partidos de la oposición,

y su gente, los que están en las asociaciones.

Así de sencillo. Cristina Sobrino, segunda de «a bordo» de la polémica" Federación Provincial de

Asociaciones de Vecinos, habla claro. Cuenta, sencilla y llanamente, lo que ve y como ella lo ve.

—Ese es el problema. Si hubiera otra gente no existirían obstáculos de ningún tipo. Pero la cuestión es

que le tienen miedo a la periferia, le tienen miedo de cara a las elecciones municipales...

Quizá por eso la Federación, su presidente y la misma Cristina Sobrino, junto con las asociaciones, están

pasando por tantas vicisitudes. Quizá por eso hoy los vecinos de San Blas-Simancas y de Palomeras

Altas, por suspensión gubernativa, no tienen asociación a la que acudir, donde reunirse.

—¿Es tan necesaria la Federación?

—Yo creo que sí. Hay muchas asociaciones que van a su aire y es necesario coordinarlas. Hay problemas

de tal ámbito que no los puede solucionar una sola asociación.

—Pero eso es servir en bandeja de oro a una serie de gente la oportunidad de manejar a una gran cantidad

de vecinos... ¿O, por lo menos, existe el peligro de que ocurra, no?

—Sí, el peligro existe. ¡Claro que puede ocurrir! Pero yo creo que eso tiene fácil solución, pues la junta

directiva sólo ejecuta los acuerdos de los delegados y éstos van con las propuestas de sus asociaciones.

—¿Por qué se ha llegado a esto, Cristina? —Bueno, el Ayuntamiento quiso solucionar sus problemas

económicos partiendo de los barrios. El Ayuntamiento no respondía a los barrios, sólo iba a sacarles

«pasta» por todos lados para salvar su economía. Entonces ha sido ir un poco en contra del Ayuntamiento,

si tú quieres...

—¿Pero no se están pasando las asociaciones? ¿No piden muchas naderías?

—Yo creo que no. Hay problemas gordos, pero el hecho de que sean importantes no los convierte en

exclusivos. Hay una serie de pequeños problemas que pueden parecer «pegiguerías», pero que también

son importantes para algunos vecinos. Ten en cuenta que las asociaciones están para resolver sus

problemas..., no están tan en contra del Ayuntamiento.

—¿Es consciente la gente de que el Ayuntamiento también tiene problemas, de que también hace las

cosas bien?

—Hay quien sí es consciente y hay quien no.

—¿Las asociaciones...?

—Las asociaciones intentan hacérselo entender. Creemos que la nación tiene que tirar para adelante con

todos y que todos tenemos que participar. El problema es que como durante muchos años no se ha

contado con ellos, pues tienen las uñas fuera.

—¿Entonces, sólo falta un poco de contacto, de acercamiento mutuo?

—Sí, y yo entiendo que ese paso lo tiene que dar la Administración, porque ha sido ella la que ha cortado

ese entendimiento.

—¿Cómo?

—La primera medida que adoptan siempre las asociaciones es el diálogo con el Alcalde, con un escrito a

tal, o con una visita » cuál. Pero como no se nos hace caso..., a mí me da la impresión de que el

Ayuntamiento nos ve como enemigos, no como colaboradores.

—¿Entonces, hoy están enfrentados?

—Sí. No es que vayamos en contra de la Administración, sino que hay intereses distintos. La

Administración se niega a dialogar. Si no, ¿por qué no legalizar la Federación si está dentro de la Ley?

¿Por qué no han intentado el acercamiento en lugar de ponerse en contra?

—Hablábamos antes de que las asociaciones estaban dominadas por...

—Mira, las asociaciones son para defender los intereses de los barrios solo y exclusivamente. Sí, hay

gente en las asociaciones que están en partidos políticos, pero es que aquí no le pedimos la filiación a

nadie. Lo único que exigimos es ganas de «currar». Están abiertas a todo el mundo, no hacemos nada

malo, pero nos quieren meter en la clandestinidad. La actividad de las asociaciones es correcta. ¿Que

dicen que se maneja a la gente? Bueno, a mí no me maneja nadie. Que se metan en una asociación y lo

comprueben..., que no hablen por hablar.

Ernesto L. FEITO (Foto Magali.)

 

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