Autor: P. R.. 
   La duquesa     
 
 Arriba.    04/02/1977.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

LA DUQUESA

Si-sí-sí: erguida, cual lady Go~ díva, la Duquesa de Medina Sido-nia cabalga otra vez el

piafante corcel del socialismo. El proleta riado la contempla, absorto, tras las celosías. La

policía, también. La policía en cuanto le dicen •cherchez la temme» se va a por la Duquesa. He

leído que ¡a Guar día Civil cercó el campo de gules de la Duquesa y se la llevó a Ca-rabanchel.

Lo que pasa es que la Duquesa se personó en Caraban-chel con secretaria. Ni Tamames

había llegado a tanto. Las oprobiosas dictaduras y los ominosos represores —ele mi niño, el

edí-torialista— se desmoralizan mucho sí usted se lleva la secretaria a ¡a cárcel. Pruebe. La U.

D. R., o sea: la Unión de Duquesas con Ropero, sector renovado, ya no juega a la canasta,

sino que se pasan las tardes haciendo pintadas gotha a gotha. A ver si viene Dolores de una

vez, tomamos unas copas y da doctrina para estos es sos.

De todas formas, la Duquesa de Medina Sidonia ya no es lo que era. Era la pionera, la Jane

Calamity, la

primera en llegar con su carreta a la tierra de promisión del socialis-

mo. Mientras Felipe terminaba el Bachiller, ya estaba ella, con un

par de blasones, concienciando ai personal. Las cosas como son. Claro, que el personal

estaba, como si dijéramos, mu, pero que mu sensibilizo: una vez la Duquesa tomó un cafe en

Palomares, pagó con mil pesetas y tuvieron que reunirse seis tiendas, que lo leí yo, para darle

la vuelta. O sea, que era ya la Madame Curie que tenía aislado el virus del capitalismo, cuando

pasó lo de la bomba. Desde que y ama-moto se lanzó sobre Pearl Harbour nunca se había

estremecido el Pen tágono tanto como cuando la Duquesa sobrevolaba la Embajada con sus

palomareños contaminados. Así que el próximo congreso del Meliá, Felipe, hijo, a ver si

rendimos homenaje de sumisión y acatamiento, porque lo de la Duquesa no será socialismo,

pero tampoco la pierna del conde de Hochstrate es la verdadera, y, sin embargo, buen servicio

que está prestando a la causa, ¿no?

Además, la señora Duquesa es de la situación, que acaba de decir unas cosas hermosísimas

del Presidente. Aparte de Democracia, yo no sé qué les da. SI éste Presidente en vez de

hacerle caso a Rafael Ansón, que asi le va, me contratara a mi en plan Ted Sorensen, se

compraba una mecedora, se deja ba el tupé, llamaba al Attorney General y le decía: ´Mira,

Landellno, a ver s7 esfá vacante la plaza de Eva Duarte y habla con Doña Isabel.»

Cualquier cosa antes que la señora Duquesa organice una manifestación de duquesas.

?. R.

 

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