Autor: VARELA. 
   Los hombres del presidente     
 
 El Alcázar.    31/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

la balanza

LOS HOMBRES DEL PRESIDENTE

El nacimiento de un hijo, y además el primero, me tuvo alejado por unos días de la vida política. Pero son

tantos los temas que no es difícil cobrar ritmo. Para empezar, en altos medios financieros se especuló con

[a posibilidad de que la visita de don Juan a Madrid tuviera una importante noticia dentro: el asunto iba

encaminado por la senda de la abdicación, como tema principal. Aunque en estos medios se señala

también como probable que don Juan quena tomar el pulso en directo a la situación política española. Su

viaje fue, bien se sabe, un viaje relámpago. Pero no por ello decrecieron los rumores en estos medios

generalmente bien informados: la abdicación de don Juan podría producirse antes de las elecciones sí se

resuelven dos o tres problemas, entre ellos el de la residencia habitual del Conde de Barcelona en España.

Pero a mi juicio no es en este momento el Conde de Barcelona quién polariza la atención. La atención

política está polarizada en los hombres del presidente del Gobierno. Me refiero, claro está a don

Landelino Lavilla, ministro de Justicia, v uno de los estrategas de la operación Centro-Democrático. Y,

también, a don Jesús Sancho Rof, el jefe de los dineros ole Sindicatos y promotor de la Federación Social

Independiente (los "rodolfistas"). Son pues los dos cabeza de punta de la ´operación electoral" quienes

centran la atención de los comentarios políticos. £1 señor Lavilla ha sufrido el más estrepitoso de los

fracasos en el asunto de la Sala IV del Tribunal Supremo. En cualquier país democrático un error de este

calibre hubiera producido la dimisión del señor ministro. España es diferente. Y lo que puede producir es

la aceleración de una nueva crisis de identidad en el Gabinete. Por otra pane, Sancho Rof flamantemente

peinado, perdió* ante unas Cortes desmoralizadas, preocupadas más bien en el futuro que en lo que se

discutía en la Cámara la votación de una enmienda por méritos propios. La derrota no era solamente de

Sancho Rof. Era una derrota del Gobierno en general Porque él representaba esta actitud. Sancho Rof se

ha jugado posiblemente su escaño del futuro, porque la democracia es así. Pero el Gobierno se ha ganado

una bofetada en el transcurso de una sesión en la qne algunos procuradores estaban más ocupados en

urgar en el mecanismo electrónico de las votaciones que en la misma votación.

Total, las dos puntas de lanza de la "operación electoral", los hombres del presidente, han sufrido una

estrepitosa derrota. Esto debiera de meditarlo Adolfo Suárez y la clase política. Porque esto no es más que

el preludio de lo que va a ser, en buen lío, la confrontación democrática. Que aquí, como se ve, esta

todavía en pañales, pero tiene las unas afiladas.

VÁRELA

 

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