Autor: VARELA. 
   El presidente no caerá en la tentación     
 
 El Alcázar.    18/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

la balanza

EL PRESIDENTE NO CAERÁ EN LA TENTACIÓN

En mí tierra dicen: "el que hizo la ley hizo la trampa". Pues bien, si don Adolfo Suárez se presentara a las

elecciones, las gentes de mí tierra tendrían razón. Pero al grano, ¿se presentará el actual presidente,

aunque sea por Avila?. Mi opinión personal es que no. Es demasiado chica Avila para el prestigio de don

Adolfo Suárez. Y es, Avila, además un riesgo inútil, para un presidente que tiene erosionada su imagen a

nivel de élite política y de élite financiera, pero, para que vamos a engañarnos, tiene, una gran

popularidad. El más mínimo contratiempo del presidente podría colocar fuera de juego todo su enorme

estrategia electoral que como decían los liberales ayer, en las sesiones preliminares de su congreso, hará

de las futuras Cortes, unas cortes atomizadas, ingobernables, sin oUo Gobierno que el del presidente.

Avila conoce muy bien a su presidente, en muchos sectores se le quiere y en otros se admira su esfuerzo,

su afa´n de lucha y su capacidad, aunque en mi opinión se equivocó con lo del "Chalé". ¿Es demasiado

chica Avila para el presidente?, pues sí. Pero si va por Avila, su candidatura, con ó sin apoyos, tendría

que obtener, cuando menos, el noventa por ciento de los votos. A mí me hubiera gustado ver competir por

Avila en candidaturas distintas, a don Emilio Romero y a don Adolfo Suárez. A don Emilio Romero con

el apoyo de Alianza Popular y a don Adolfo Suárez sin el apoyo del señor ministro de la Gobernación y

del próximo ministro sin cartera. Ya sé que esto es imposible. Pero hubiera sido muy bello, muy

democrático, casi ideal. Es decir* hubiera sido todo lo contrario de como van a ser las próximas

elecciones. Si es verdaderamente cierto que "el que hizo la Ley hizo la trampa", está claro que el señor

Suárez no dejó está puerta abierta por ó para divertirse. Se presentará a las elecciones y, estoy

convencido, saldrá diputado en el cincuenta por ciento de las provincias en que presente su candidatura. Y

saldría diputado sin trampa ni cartón.

Pero el modo en que ha planteado la normativa electoral el Gobierno, una normativa que deja entreabierta

la puerta a que se presente el presidente del Gobierno y prohibe que se presenten, por poner el escalón

más bajo, los alcaldes, es una normativa que me huele a trampa. A una trampa sutil, sobre todo, cuando

los hombres de más confianza del señor Suárez están dispuestos al sacrificio, para arropar desde el poder

las tendencias que ellos mismos han creado o potenciado. Esto es: Federación Social Independiente y

Centro Democrático ó la democracia Cristiana si se desestabilizara este.

Yo creo que el presidente no caerá en la tentación, pero por si cae ,es bueno adelantar que la élite aún no

ha digerido muy bien, a pesar de la normativa electoral y de las incompatibilidades, las dos grandes

opciones que se patrocinan desde el poder: Federación Social Independiente —basada en hombres y

dinero de los sindicatos— y el Centro Democrático apoyado en cuatro ministros, que, al parecer, tampoco

piensan dimitir. Las posibilidades de engañar, o las fintas, desde el poder pueden ser numerosas y pueden

también distraer la atención del pueblo. Pero que no lo olviden, este país desgraciadamente, todavía es un

país de élites. Y las élites no "tragan" tan fácilmente.

VÁRELA

 

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