Más dura será la caída     
 
 Diario 16.    30/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

Más dura será la caída

El prestigio de Suárez puede estar empezando a declinar. El presidente no parece haberse dad» cuenta de

que su imagen —la más favorable que ha tenido un politice español en los últimos tiempos— la ganó a

base de demostrar que estaba dispuesto a Devamos a ¡a democracia jugando limpio y sin ambi-eimitís

personales. Cuando nadie daba a su Gobierno más de seis meses de vida mía serie de hechos evidentes

convencieron a muchos de que Suárez podía ser el hombre del tránsito. Eran tiempos de humildad: el Go-

bierno se consideraba de gestión y sin más objetivos que preparar unas elecciones generales.

Poro a !a humildad ha sucedido la prepotencia y lodo hace suponer que Suárez le ha cogido gusto a los

sutiles placeres del Poder. Los efluvios del mando le están nublando el entendimiento, y como aquel có-

mico de la televisión, su muletilla actual es un reiterativo "yo, sigo´. Y esíá dispuesto a hacer todo lo que

pueda —>|u>? es mucho— paca no descabalgar el brioso potro del Poder. Ya fue insólita la norma que,

declarando inelegibles a los ministros, le excluía a él de !a prohibición. Nadie ha podido explicar por qué

si la situación de poder de los ministros aconsejaba su neutralidad electoral, la situación de "más poder"

del presidente no debía suscitar ninguna reserva. El ciudadano medio no puede por menos de recordar

aquello de "quien hizo la ley hizo la trampa´´. Vino después —para hablar sólo de los hitos básicos de un

proceso evidente de perdida de popularidad— el expresado deseo de Suárez de devorar al Centro De-

mocrático conviniéndole en su guardia de corps electoral. Y no ha hecho falta más para que muchos vean

en todo esto la perpetuación de los hábitos franquistas de apegarse a las poltronas a toda costa.

Es una lástima que se empañe así una imagen. El presidente llegó muy alto en la estima nacional y por

eso su caída puede ser más estruendosa.

 

< Volver