Cuatro mensajes al país     
 
 Diario 16.    03/05/1977.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Cuatro mensajes al país

MADRID, 3 ÍD16).—Son cuatro las ocasiones en que el presidente Suárez ha utilizado el conducto de la

televisión para dirigirse a los españolea, desde que juró su cargo ante el Bey, el 5 de julio de 1976.

Su primera Intervención, el 6 de julio de ese año, se produjo en un tono familiar y amistoso, muy distante

de las enfáticas y con frecuencia apocalíptica» alocuciones de su predecesor Carlos Arias.

Sin embargo, falto de un contenido capaz de disipar la incertidumbre en que había sumido a la opinión

pública la Inesperada designación del nuevo presidente, este primer mensaje no tuvo otra virtud que la de

poner en marcha la cueva imagen del primer mandatario de la cosa pública.

El 10 de septiembre, Suárez volvió a aparecer en televisión para exponer al país la filosofía de la reforma

política «probada por el Gobierno. Nervioso y grave, leyó ante las cámaras un texto de 17 folios que

había trabajado y corregido durante horas, y cjue fue calificado de confuso e inconcreto, sobre todo

porque no ofrecía ningún tipo de calendario para el desarrollo del programa.

La víspera del referéndum que sancionó el proceso de reforma política, el 14 de diciembre de 1876, el

presidente hizo su tercera aparición televisiva en el tenso clima que vivía el país como consecuencia. tíei

secuestro del presidente cel Consejo de Estado, Antonio María de Oriol.

Durante quince minutos,

giiárez analizó la situación y reafirmó la voluntad reformadora del Gobierno frente a las presiones te-

rroristas "que no han comenzado con la nueva etapa política" y a las maniobras de quienes "interpretan la

serenidad como falta de decisión". Su intervención serena y firme obtuvo una aceptación unánime entre

los sectores políticos del país.

La misma firmeza y convicción caracterizó su mensaje del 29 de enero, al término de la llamada "semana

trágica", que registró los asesinatos de cinco abogados laboralistas y tres agentes del Orden. Esta nueva

llamada de Suárez a la serenidad y a la resistencia frente a la intimidación, en momentos en que Oriol y

Villaescusa seguían aún bajo secuestro, contribuyó indudablemente a consolidar su prestigio como

presidente del Gobierno.

 

< Volver