Suárez, candidato     
 
 Ya.    04/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

4-V-77

SUÁREZ, CANDIDATO

La gran mayoría sensato del país habrá acogida eon alivia, se-gún creemos, la noticia de que

el presidente Suárez se presenta a las elecciones.

ESTA presentarían ha sido muy discutida por alguno». No vamos a entrar en sus argumentos

jurídicos, porque ésta es una cuestión política y tiene que ser ¡uzgada desde la política.

¿Habría •ido preferible otro camino? No decimos que no; pero lo que cuenta e» que el país

necesita un centro, que sin el centro no vemos manera de evitar que volvamos a las andadas, y

que sin Suárez no había posibilidad da que «se centro sociológico, qua sin duda alguna existe,

encuentra una vía lo bastante amplia paro estar representado en las próximas Cortes como

hace falta. ¿Que todo *e podía haber hecho mejor? Lo que aseguramos »s que si Suárez no se

hubiese presentado, todo saldría peor.

TNECIMOS lo mismo de otras medidas que han provocado !a pro-testa de los que habrían

preferido una transición más suave. A la medida más importante, la legalización del Partido

Comunista, se ha referido el presidente con argumentos que no repetimos porque coinciden

con los que tantas veces hemos expuesto aquí, tos que ´se escandalizan de esta y de otras

medidas no han de darse cuenta de que el tiempo perdido ha hecho inevitables los «altos de

continuidad; ya es mucho que no sean salios en el vacío.

JVJO se ha presentado Suárez como hombre de partido, sino en nombre de los comunes

intereses nacionales; pero acaso no es así. Todas tos opciones políticos hacen falta; ¿pero no

está especialmente vinculado el futuro a aquella que específicamente representa la

moderación, la tolerancia, el respeto mutuo, el ánimo de pacto, la posición de equilibrio? ¿No

es ella la única garantía contra ese enfrentamienfo de los españoles en dos frentes antagónicos

que efectivamente los tristes ejemplos de nuestra historia nos enseñan que debemos tomarlo

muy en serio?

C"L suyo es, por lo menos, un camino en favor del cual está el largo trecho, lo recorrido ya y el

que se abra delante de nosotros. ¿Qué perspectivas ofrecen los que quieren salirse de él?

Tuvieron su hora y la dejaron pasar. Y sus exageraciones de ahora no permiten poner grandes

esperanzas en ellos, salvo como contrapeso de las exageraciones opuestas. Por esto hacia

falta alguien que, con la máxima autoridad, representase el fiel de la balanza. E* lo que se

espera que Suárez sea, creemos que con fundamento.

 

< Volver