A por el consenso     
 
 Arriba.    05/05/1977.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

A POR EL CONSENSO

SI este periódico, estatal, debe mantener una estricta neutralidad en ´a campaña electoral, por

su propia condición de estatal no puede ser ajeno a las cuestiones que considere de interés

nacional. En esa línea, no va a intentar mayores análisis con lupa del discurso del candidato

Suárez. Se ha dicho ya prácticamente todo, desde todos los lados y con todos los tonos. Se

observa que las críticas a la opción electoral del candidato son progresivas en la derecha,

aumentando según los decibelios de la misma, y que la acogida es buena en la izquierda

moderada, con aplausos y pitos mezclados en las huestes socialistas y repudios en ese sector,

que va a presentarse independiente, del radicalismo izquierdista, al que, sin embargo, el

candidato, hablando sin duda como Primer Ministro de ¡a Corona, casi prometió buenas nuevas

para el futuro al afirmarse identificado con aquellos que «sienten la imperiosa necesidad de

continuar la evolución hasta que no haya ni una sola nota discordante entre la realidad social y

´a realidad legal del país».

Pero al margen de esos dos puntos de interés nacional mencionados por el candidato, el de

evitar la cristalización de «frentes» en el país y aumentar las opciones democráticas existentes

en el -panorama, bien mencionados, ha pasado casi inadvertido otro del discurso que este

periódico puede ¡alear neutralmente, nacionalmente, porque por primera vez se ha presentado

en el panorama español con luces de esperanza la necesidad de un consenso político nacional

para poner la guinda al proceso democrático.

Repitamos la frase porque merece ´a pena. El candidato dijo que «entendemos —y con esto

explico la actitud del gobierno como responsable único de la iniciativa política— que esta

culminación de la transición ha de hacerse desde el consenso de todas las fuerzas políticas

aue obtengan representación en las prójimas elecciones, independientemente del número de

votos».

El candidato Suárez ha indicado algo más que la posibilidad de crear, si gana, un gobierno de

coalición. Ese «algo» es la posibilidad de crear las bases para un gran pacto a todos los

niveles. Si es así, sólo cabe felicitarle por la iniciativa, porque al nivel económico que estamos,

el esfuerzo para salir de las arenas movedizas va a exigir la fuerza de todos los brazos

disponibles, en una concentración nacional masiva que puede hacer fácil no sólo la salvación

del país y el reforzamiento democrático, sino también el engrasado de las rectificaciones

socioeconómicas que el país también necesita urgentemente.

En esa línea, nos parece que el candidato Suárez podría haber tomado una iniciativa histórica

al apelar a la solidaridad política nacional para culminar el proceso. Después de esos meses de

parloteo indigesto, de toma de posiciones, de fintas, amagos, nacimientos v defunciones

políticas, es hora de dar un descanso a las máquinas del barco y calafatearlo. Las libertades,

que ro esperan, llamaron a la puerta en el peo-momento económico posible. Ahora hace falta

un gesto colectivo para conseguir que tengamos un país para plantar en él la democracia que

estamos haciendo.,

 

< Volver