Autor: Álvarez, Faustino F.. 
 El estado de la nación.. 
 La abstención     
 
 Ya.    24/06/1986.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 1. 

la abstención

FAUSTINO F. ALVAREZ

ESE casi 30 por 100 de abstención registrado en las elecciones del pasado domingo es interpretado de

muy diversas formas según las conveniencias políticas. El hecho de que haya aumentado el número de

ciudadanos que le dan la espalda a las urnas es, para unos, consecuencia del desencanto; para otros es un

certificado de extranjería en la democracia y, en fin, hay quienes se resignan a aceptar una abstención de

casi un tercio del censo electoral con la fatalidad de que ese grupo forma un partido político obviamente

extraparlamentario... La derecha, el centro y la izquierda dicen que, en esa masa de votos no emitidos, se

contenía la intención de dar la confianza a cada uno de sus grupos casi en exclusiva, lo que sería

incompatible con las leyes del tiempo y del espacio. Todos coinciden en que han concurrido varias

circunstancias que colaboraron a la tendencia natural de varios millones de españoles a ignorar su derecho

y su deber electoral. La votación era en domingo, además con el verano recién estrenado, con un

previsible buen tiempo en la mayor parte del territorio español, con cientos de miles de escolares que

disponían de su primer día libre tras una semana de exámenes de fin de curso y, además, con un mundial

de fútbol en primer plano distrayendo nuestra limitada capacidad de atención para los hechos públicos, ya

sean políticos o deportivos. Si a esto se añade, por otro lado, el lamento de que las elecciones generales se

superponían y eclipsaban las autonómicas andaluzas (con lo que se hurtaba a aquel pueblo un tiempo

necesario para su meditación política y para el análisis de sus propios problemas), uno no tiene más

remedio que preguntarse: ¿Quién señaló esta (echa del 22-J para las elecciones generales? Puesto que las

objeciones son tan numerosas y, al parecer, de tan gran calibre, hay que concluir en que !a jornada estuvo

muy mal elegida. Ahora asistimos a que, pese a todo, al partido que gobierna no le fue mal, ésa es la

verdad, en esta fecha. Por tanto, alguna razón tendría en la elección del 22-J como el día de la repetición

de la mayoría absoluta. Veo en unas fotografías de prensa a varias familias en traje de baño acudiendo a

las urnas en una escena que tiene algo de alentador y algo de pintoresco. Se me ocurre pensar que esos

votantes estivales no llevarían, precisamente, la papeleta del Partido Reformista ni la de Santiago Carrillo

entre las toallas y el aceite bronceador.

 

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