Autor: Río López, Ángel del. 
   Resaca urbana     
 
 Ya.    24/06/1986.  Página: 23. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Resaca urbana

ÁNGEL DEL RIO

MADRID se despertó ayer, tarde y con resaca, a pesar de que era día de «cúrrelo». Había soportado el

domingo más intenso que se recuerda en la historia reciente. Domingo de elecciones generales y de

partido de fútbol de esos que se denominan «trascendentales», y tanto lo fue que España se jugó, y perdió,

la ocasión de pasar a las semifinales del Mundial de México.

Después del partido y con la decepción en las mejillas, muchos madrileños se fueron a la cama, pero otros

continuaron su particular fiesta hasta que el sol y el cansancio les devolvió a sus casas. La plaza Mayor, y

prácticamente todo el centro de Madrid, eran una fiesta para aquellos seguidores cuyos partidos no habían

defraudado en la jornada electoral. Pancartas, claveles, banderas y «litronas", muchas «Mironas-.

Bocinazos a mansalva y i´bocatas- que perdían su funda de papel como vela que arreaba un torbellino.

Muchos madrileños más se quedaron en la puerta de sus casas, compuestos y sin disfrute. Habían

desempolvado bufandas de la selección española, afinado sus bocinas, untado con ajo la piel de sus

tambores y sacado lustre a las chapas con el escudo nacional. La ruleta de los penaltis les impidió salir a

la calle para unirse a la fiesta política, aunque hubo quienes hicieron de tripas corazón y salieron para

unirse a la movida roja y verde —socialismo y centrismo— que raspaba con frenesí la imposible calma

madrileña.

Ayer, Madrid ofrecía a los ciudadanos la estampa de la resaca. Miles de papelillos, confetis, serpentinas,

cascos de botellas estrellados, carteles arrancados, restos de bocadillos, botes de cerveza, pancartas

rasgadas y flores mustias, «adornaban» calles, callejas, plazas y plazuelas del viejo y nuevo Madrid.

Al Ayuntamiento le queda ahora poner orden en esa basura añadida a la que habitualmente destila la

Villa. Se va a gastar veinte millones de pesetas en la operación limpieza. Es la resaca de tantos días de

frenesí, compartidos por ¡as elecciones y el fútbol.

 

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