Autor: Fernández, Julio. 
   PDP y PL desean cambiar la Coalición por un acuerdo flexible, a la francesa     
 
 Ya.    25/06/1986.  Página: 3,7. Páginas: 2. Párrafos: 30. 

PDP y PL desean cambiar la Coalición por un acuerdo flexible, a la francesa

Madrid/Julio Fernández

La reflexión sobre los insuficientes resultados electorales cosechados por Coalición Popular el pasado

domingo ha empezado a producir en los tres partidos que la integran la certeza de que esta alianza no

debe mantenerse en el futuro en las mismas condiciones. Las opiniones evolucionan hacia un acuerdo a la

francesa, consistente en que los tres partidos se unan en las circunscripciones donde la ley electoral les

puede perjudicar y comparezcan separados en otrns.

A la insatisfacción de la dirección del PDP, acompañada del gesto de poner sus cargos a disposición del

partido, se unió ayer otra expresión de descontento de los líderes del Partido Liberal, que celebraron

comité ejecutivo. En ambos partidos se cuestiona implícitamente el lideraz-go de Manuel Fraga.

El malestar se ha producido también en AP, que, en virtud de los pactos y a la vista de que los resultados

no han mejorado, ha cedido a sus socios cerca de veinte escaños en e! Congreso. Ni en el PDP ni en el PL

se han escuchado pronunciamientos favorables a romper con AP y comparecer por separado, y ayer Óscar

Alzaga, Javier Rupérez y José Antonio Segurado negaron la existencia de crisis.

El presidente de AP, Manuel Fraga, comentó su preocupación por la decisión de Aízaga de poner el cargo

a disposición de su partido, pero ni él ni otros dirigentes aliancistas añadieron más, por considerar que se

trata de un asunto interno del PDP.

Sólo el secretario general adjunto de AP, Juan Ramón Calero, se atrevió a expresar un estado de ánimo

vigente en este partido: liberales y de-mocñstianos han de salir a conquistar el centro por su cuenta y los

pactos deben ser poselectorales.

Oscar Alzaga puntualizaba ayer las especulaciones surgidas por el anuncio de que pondrá su puesto a

disposición del partido, y repetía, como también hizo Javier Rupérez, que los pactos firmados se

cumplirán a rajatabla.

El documento suscrito por los tres partidos hace un año tenía como objetivos ganar las elecciones y

conseguir el Gobierno de la nación, ambos fallidos. Respecto a ia naturaleza y horizonte de la Coalición,

se pactó «para las elecciones legislativas al Congreso y el Senado y para una actuación solidaria durante

toda la legislatura».

Esta imprecisa fórmula permitiría que AP, PDP y PL mantengan su voz propia e independiente durante

los próximos cuatro años, y negocien una nueva forma de mantener la solidaridad sin romper con lo

firmado.

La constitución de grupos parlamentarios separados, contemplada también en los pactos, parece muy

difícil. El reglamento del Congreso impide que formen grupo separado los que no se han enfrentado en

las elecciones. Además, se precisan 15 diputados, o el 5 por 100 de los votos en las circunscripciones

donde se han presentado candidaturas. El PDP cumple estos dos últimos requisitos, pues ha obtenido 21

escaños en el Congreso y 11 senadores. Los liberales no alcanzan ese nivel, y sólo cuentan con 12

diputados y 8 senadores.

La ejecutiva del PDP pedirá el próximo fin de semana, como uno de sus acuerdos, que los órganos de

Coalición Popular planteen al PSOE la necesidad de reformar el reglamento del Congreso. Sin embargo,

Txiqui Benegas anunció ayer que el PSOE no contempla la posibilidad de esa reforma.

En una reunión con la prensa, Segurado respondió ayer que los pactos al estilo de los suscritos por los

partidos de la oposición francesa, por los que el PDP se ha pronunciado favorablemente, «merece la pena

ser estudiados con muchísima atención, y sobre todo serían oportunos de cara a las elecciones

municipales y autonómicas".

El secretario general del PL, José Miguel Bravo, añadió que su intención es ´intensificar nuestras

posiciones en los ayuntamientos y en las comunidades autónomas., y afirmó que las ventajas de este tipo

de elecciones para unos pactos flexibles es que -en ellas influye menos el lide-razgo nacional y la ley

D´Hont..

Esta situación y la irrupción del CDS como centro consolidado obliga a los democristianos a tratar de

luchar por .el centro en las próximas elecciones municipales y autonómicas, donde, según un

vicepresidente del partido, -el PDP se juega su subsistencia».

Los pactos al estilo francés, que permitieron al centro-derecha del país vecino vencer a los socialistas,

supondrían una coalición en aquéllas circunscripciones donde la ley D.Hont para el reparto de los puestos

de elección perjudique la dispersión del voto. Allí donde esos efectos negativos sean menores, los

partidos se presentarían por separado, aun manteniendo una colaboración pose-lectoral.

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