Autor: Riquelme Porras, Julio. 
 Las asociaciones de Antonoi Villanueva y Cristina Sobrino. 
 "Pueden llegar a ser disueltas"     
 
 Arriba.    28/11/1976.  Página: 19. Páginas: 1. Párrafos: 21. 

Madrid

Las asociaciones de Antonio Villanueva y Cristina Sobrino

"PUEDEN LLEGAR A SER DISUELTAS

Rosón: «Sólo he aplicado la ley. La decisión final depende de la Audiencia Territorial

«La manifestación de la Plaza de Oriente tuvo 160.000 asistentes con una ocupación de 3,5 personas por

metro cuadrado»

—Si la Audiencia Territorial confirma la sanción impuesta por el Gobierno Civil, las Asociaciones de

Vecinos de Palomeras y San Blas pueden llegar a ser disueltas.

Juan José Rosón sigue jugando fuerte: «Mi trabajo es hacer cumplir las leyes. Los responsables de estas

asociaciones han hecho algo ilegal y deben pagar por ello.»

—Señor Rosón, ¿usted considera a las asociaciones de vecinos como colaboradoras o como una molestia

que hay que quitarse de encima?

—Pienso que cuando se centran en una labor determinada en beneficio de un barrio o de unos vecinos

cuyos problemas conocen bien, su labor es positiva.

—¿Cómo apoya usted esta labor positiva?

—En alguna ocasión he practicado gestiones para la aceleración de los trámites con vistas a la

legalización de algunas de ellas.

—Sin embargo, a la Federación de Asociaciones no sólo les negó su apoyo, sino que prácticamente la ha

declarado la guerra.

—Yo me he encontrado con hechos consumados. Mire, le voy a contar toda la historia: El 9 de abril de

1975, los representantes de las asociaciones de Palomeras y San Blas solicitaron a la Dirección General

de Política Interior, el permiso correspondiente para la constitución de esta Federación. Se les negó por

dos irregularidades que la ley de Asociaciones de 1964 marca muy claramente. Para la constitución legal

de una Federación las Asociaciones que la compongan deben tener los mismos fines. Igualmente, el

acuerdo de constitución debe ser mayoritario, lo cual es un principio claramente democrático. La

Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos, no cumplía estos trámites y no fue aprobada.

En octubre del presente año de nuevo los representantes de San Blas y Palomeras me piden permiso para

una asamblea. El orden del día tenía tres puntos, en el tercero de los cuales se trataba de la elección de los

cargos directivos de la Federación. Yo no podía legalizar por esto un acto ilegal. A los dos días, sin

ninguna solicitud oficial, se reunieron los representantes de las Asociaciones y eligieron su Junta

directiva. La ley de 1964 marca muy claramente que de este tipo de actos ilegales son responsables los

promotores del mismo y los grupos a los que representan. Yo, con la ley en la mano, no tenía mas salida

que suspender las asociaciones de Antonio Villanueva y Cristina Sobrino.

—Muchos piensan que usted estaba deseando quitárselos de enmedio...

—La suspensión no ha sido cuestión de ojerizas o Incomodidades, sólo una aplicación estricta de la ley.

—Pero también se ha suspendido indefinidamente a la asociación del barrio del Pilar.

—Las asociaciones en trámites dependen de la Dirección General de Política Interior. Allí consideraron

que en el barrio del Pilar se habían cometido muchas irregularidades y que el trámite de legalización tenía

que suspenderse.

—¿Pero no está en su mano levantar estas sanciones?

—El tema está en la Audiencia Territorial. De todas formas si el caso se me remite a mí de nuevo y yo

encontrara un cambio en la actitud hostil de estas asociaciones, intentaría resolver positivamente para

todos este problema.

Cifras

—Es un tema totalmente aparte. Pero, como en el caso de las Asociaciones, parece dejar en entredicho la

credibilidad a la gestión del Gobierno Civil. Señor Rosón, según el inventario municipal, la plaza de

Oriente tiene una superficie de veintitrés mil metros cuadrados. Según el cálculo de máxima densidad; es

decir, cuatro personas por metro cuadrado. En la manifestación del pasado día veinte sólo podía haber

noventa y seis mil personas. Sin embargo, usted dijo que había ciento cincuenta mil.

-La superficie total ocupada fue de cuarenta y cinco mil metros cuadrados, porque también hubo gente en

la calle Bailén, en los diversos accesos a la plaza, en Opera. Para dar esta cifra yo me valí de helicópteros,

fotógrafos contratados y apreciaciones de Policía Municipal, Jefatura Superior de Policía y servicios de la

Policía Armada. Ya sé que durante la manifestación hubo vacíos en la plaza, por eso hemos calculado

sobre una densidad de 3,5 personas sobre metro cuadrado.

—¿Se aplicó el mismo criterio para la manifestación contra la carestía de la vida en Moratalaz?

—El mismo. Mire, yo no puedo ni quiero convertir unas manifestaciones en éxito y otras en fracaso. Eso

corre por cuenta de los organizadores.

Julio RIQUELME

Domingo 28 noviembre 1976

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