Autor: Quintero, Rafael. 
 Para la reunificación de los comunistas españoles. 
 Iglesias y Gallego discrepan sobre la postura a tomar con Santiago Carrillo     
 
 Diario 16.    26/06/1986.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Rafael Quintero/D-16

MADRID. Dos de los partidos que integran la coalición Izquierda Unida —el PCE, de Gerardo Iglesias, y

el PCPE, cuyo máximo dirigente es Ignacio Gallego— discrepan en principio en la postura a seguir con el

líder de la Mesa para la Unidad de los Comunistas, Santiago Carrillo, y sus seguidores.

Mientras el Partido Comunista de los Pueblos de España mantiene la tesis, que ya defendía antes de las

pasadas elecciones, de «continuar el proceso para la reunificación de los comunistas españoles.

Iglesias y Gallego discrepan sobre la postura a tomar con Santiago Canillo de unidad de todos los

comunistas, sin exclusión de ningún tipo», y, por tanto, con Carrillo, los dirigentes del PCE, con Iglesias a

la cabeza, no quieren ni oír hablar de cualquier proceso integrador que cuente con la presencia del

anterior secretario general de los comunistas. El actual máximo responsable del PCE, Gerardo Iglesias,

mantuvo durante toda la campaña un silencio casi absoluto sobre Carrillo, sólo roto en contadas ocasiones

y sin entrar al trapo que le tendía con sus acusaciones frecuentes su predecesor en el cargo al frente del

PCE. Por fin, una vez conocido los resultados, con la defenestración de Carrillo y el moderado alza de

Izquierda Unida, Iglesias afirmaba que «Carrillo nos ha hecho mucho daño, mucho. Y todo, ¿para qué?»

y negaba ya cualquier posibilidad de aceptar de nuevo en el seno del PCE a su antecesor.

Esta idea es compartida, casi visceralmente, por todos los miembros de la ejecutiva comunista y

confirmada a Diario 16 por el secretario de organización del PCE francisco Palero. «De Carrillo hay poco

que decir —afirmó—. La campaña electoral y el resultado de las elecciones han demostrado que Santiago

ha restado votos a Izquierda Unida para dárselos al PSOE.»

«No se puede hacer una campaña —agregó Palero— plagada de insultos y calumnias y luego decir que

aquí no ha pasado nada, dentro de una política tendente a la descalificación continua, para facilitar el

camino a ¡os socialistas.»

La postura del PCE se presenta así como inamovible y todo parece indicar que el PCPE, de Gallego, con

menor peso específico dentro de la coalición Izquierda Unida, tendrá que limar sus propuestas de unidad,

que incluyen al grupúsculo de Carrillo, aunque inicialmente la tesis que defenderán será la inclusión de

todos.

Por su parte, el propio interesado, Santiago Carrillo, quien anunció durante la campaña su intención de

enviar sendas cartas a Gallego e Iglesias «al día siguiente de las elecciones, sea cual sea el resultado de

éstas», analizará el próximo fin de semana el resultado adverso de los comicios y enviará la carta de

marras a los dos dirigentes comunistas mencionados.

Las divergencias que por este motivo puedan plantearse entre el PCE y el PCPE se dilucidarán en una

comisión mixta de la coalición, en la que, según Palero, «habrá un debate teórico y político para poner

inmediatamente en marcha los acuerdos de la coalición».

Este debate y otros asuntos, como la decisión adoptada por el portavoz del PCE, Andrea Claret, de

abandonar los cargos de responsabilidad en el partido para dedicarse al periodismo, serán analizados hoy

por el secretariado comunista.

 

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