Autor: Gil, Ignacio. 
 Crisis en los partidos catalanes perdedores del 22-J. 
 Pujol reitera su compromiso con el PRD, pero aclara que no se hará cargos de las deudas de ese partido     
 
 Diario 16.    26/06/1986.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Crisis en los partidos catalanes perdedores el 22-J

Pujol reitera su compromiso con el PRD, pero aclara que no se hará cargo de las deudas de ese partido

Jordi Pujol, líder del partido catalán Convergencia, ha negado que haya desinteres ni alejamiento alguno

en cuanto al reformismo. Sin embargo, la coalición catalana no esperaba una derrota tan aplastante de la

operación reformista en el resto del Estado. De hecho, el presidente de la Generalitat catalana ha

asegurado que las deudas del PRD son del PRD y eso es otro partido.

Ignacio Gil/D-16 Corresponsal.

BARCELONA. En Convergencia las aguas no bajan tranquilas. Su secretario general, Jordi Pujol, acudió

ayer ante los informadores para decir que no hay ninguna crisis y que no hay «desinterés ni alejamiento»

del reformismo. El partido, a la espera de reuniones de su cúpula dirigente, queda, en palabras del su

número uno, «a la expectativa».

El análisis poselectoral de Pujol es optimista: todos los partidos han perdido votos en Cataluña, excepto

CiU y el CDS; socialistas y convergentes empatan a senadores; el PSC-PSOE no tiene la mayoría

absoluta en Cataluña; CiU sube muchos votos en el cinturón obrero y en Barcelona capital, lo que abre las

puertas de la Alcaldía, un objetivo perenne en la estrategia de CiU.

Todo esto es cierto. Pero también lo es que los objetivos de CiU —ganar por primera vez a los socialistas

en unas generales— no se han cumplido y que ni los más recalcitrantes ni los más pesimistas esperaban

tal derrota de los reformistas. Por si había dudas, Pujol reiteró que las deudas del PRD son del PRD y que

eso es otro partido. Así que, si alguien pensaba que la afinidad de CiU con el reformismo llegaba hasta la

cartera estaba muy equivocado. CiU no paga derrotas.

Digerir la derrota.

Todos los partidos catalanes que perdieron votos, como el PSUC, o electores y escaños —Esquerra

Republicana o Coalición Popular— o, simplemente, no avanzaron lo que esperaban —CiU—, empezaron

ayer, una vez pasado el puente de San Juan, a digerir sus derrotas, algunos en un ambiente de crisis

abierta. La crisis estatal de Coalición Popular ha tenido también su repercusión en Cataluña, donde el

socio democristiano de Fraga ha vuelto a recordar su afinidad con sus correligionarios de la Unió

Democrática, los coaligados con Pujol.

De momento, todo queda en suspenso hasta este fin de semana cuando se reúna en Madrid la dirección

del PDP ante la que su máximo dirigente, Osear A Izaga, ha puesto a disposición su cargo. Le han

seguido en su gesto los responsables regionales del partido, entre ellos el presidente catalán, Juan José

Folchi.

Hasta la noche del domingo pasado la estrategia que CiU parecía barruntar era la extensión del pacto

democristiano-liberal al resto del Estado. El PRD haría el papel de Convergencia y el PDP, el de Unió.

El secretario general de CC OO de Cataluña pide la dimisión de Antoni Gutiérrez y de toda la dirección

del PSUC hubiera habido problemas en integrar en la veterana Unió a la estructura catalana del PDP.

Fallida la operación reformista todo parece más complicado. Unió, ayer mismo lo reiteraba su diputado

leridano en Madrid y Estrasburgo, José Antón. El PDP y Unió Democrática vuelven a plantearse ahora la

unidad de todos los democristianos dentro de Cataluña nio Duran i Lleida, sigue considerando válida la

reconstrucción del centro sobre estas líneas. El problema es que el PDP no tendría la contrapartida

reformista para «tragar» la disolución de su organización catalana.

Estos, como los liberales de UL, no están especialmente cómodos en Coalición Popular. Si la sangre no

ha llegado al río es porque las pérdidas de CP en Cataluña —dos diputados— han sido menores de lo que

se esperaban. Los socios de AP sostienen que su mensaje es demasiado derechista y españolis-ta para

Cataluña lo que les hace ceder el espacio del centro político a los pujolistas.

Reconstruir el centro.

En Unió se sigue poniendo como condiciones esta disolución en sus siglas históricas de los demás

democristianos y el fin del compromiso con Fraga, algo que pudiera no estar tan lejano.

Donde la crisis ya ha estallado es en la Esquerra Republicana. Su candidato Francesc Vicens criticó

agriamente la noche del domingo a sus compañeros partidarios de mantener la cohabitación en el

Gobierno de la Generalitat con Pujol.

Según él, esto les amordaza en Cataluña y les ha hecho perder votos. Barrera parece seguir a Alzaga en lo

de poner su cargo a disposición del partido que no dimitir. El verano republicano será tormentoso.

Igual de revueltas bajan las aguas comunistas. El secretario general de CC OO ha tirado la primera piedra.

José Luis López Bulla, militante de base del PSUC pero con el peso que le da su cargo sindical, ha sido

claro: el partido ha perdido votos en Cataluña, al contrario que en el resto del Estado.

VISITAS DEL HEREDERO MARROQUÍ. El príncipe heredero de Marruecos, Sidi Mohamed, planta un

olivo durante la visita que hizo ayer al Instituto de Reforma Agraria, en compañía del Príncipe Felipe, con

quien aparece en la fotografía. Posteriormente, los Reyes de España le ofrecieron un almuerzo oficial en

el Palacio Real. Por la tarde, el príncipe Sidi Mohamed realizó una visita turística a la ciudad de Toledo

acompañado por el Príncipe Felipe, según informa nuestra corresponsal Elena Valor. La estancia del

heredero de Marruecos se prolongará hasta finales de esta semana. Sidi Mohamed viajará con el Príncipe

de Asturias a la Academia Genera] Militar de Zaragoza, y visitará también Granada, Sevilla y Jerez de la

Frontera.

 

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