Autor: Arancibia, Salvador. 
 Las consecuencias de las elecciones. Miquel Roca y Antonio Garrigues aseguran que saldarán las deudas. 
 Los bancos desconfían de recuperar los créditos al PRD.     
 
 El País.    26/06/1986.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

Miquel Roca y Antonio Garrigues aseguran que saldarán las deudas

Los bancos desconfían de recuperar los créditos al PRD

SALVADOR ARANCIBIA, Madrid

La recuperación de los créditos a los partidos políticos para las elecciones legislativas y las autonómicas

en Andalucía se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los responsables de las

entidades financieras. El fracaso de la operación Roca, al no haber obtenido el Partido Reformista

Democrático ningún escaño, obliga a que el dinero concedido a esta formación se considere oficialmente

en mora. No obstante, Miquel Roca y Antonio Garrigues manifestaron ayer que las deudas del PRD

"serán cubiertas adecuadamente".

Los responsables de las entidades financieras han empezado a desmarcarse de las implicaciones que han

tenido en todo el proceso electoral aunque, de forma oficial, la patronal bancaria hizo pública ayer una

nota en la que afirma: "Puede decirse que nunca el conjunto de la banca ha estado en mejor situación para

la recuperación de los préstamos electorales, gracias al sistema de sindicación e inscripción adoptado en

esta ocasión".

A pesar de este optimismo, lo cierto es que la misma nota oficial de la Asociación Española de Banca

(AEB) reconoce las dificultades que existen para recuperar el 20% del crédito sindicado (casi 800

millones de pesetas) que se concedió a los partidos que no han obtenido representaación parlamentaria.

Este 20% corresponde al crédito concedido para la campaña a las elecciones legislativas y en la nota

oficial de la AEB no se hace ninguna referencia a los más que seguros problemas que van a surgir con el

dinero prestado para financiar la campaña al Parlamento andaluz y que, en varios casos, ha servido para

conceder préstamos que en realidad iban a ser utilizados en la campaña al Congreso y el Senado.

La nota oficial de la AEB no hace sino recalcar lo ya publicado por este periódico en el sentido de que la

mayor parte del dinero prestado de forma sindicada por los siete grandes bancos y los cinco medianos se

recuperará en el plazo de un año o poco más. Entre las condiciones de la operación se establecían como

garantías no sólo las subvenciones directas que los partidos con representación parlamentaria recibirán

por los votos conseguidos y los escaños que han alcanzado, sino que también quedaban afectadas las

subvenciones que el Ministerio del Interior transfiere, con perioidicidad mensual y trimestral, a los grupos

parlamentarios, para garantizar su normal funcionamiento.

Con estas condiciones todos los partidos políticos que estarán presentes en las Cortes devolverán los

créditos, y sus intereses, en el plazo de un año, o poco más.

El problema surge, como reconoce la propia AEB, cuando se considera el riesgo contraído con los

partidos que no han conseguido representación parlamentaria y sobre los cuales no existen garantías

suplementarias que puedan asegurar el cobro del dinero recibido. La nota de la AEB dice que "el

20% restante (unos 800 millones de pesetas porque el crédito sindicado ascendió a 3.900 millones de

pesetas), correspondiente a los partidos que no han obtenido escaños, requerirá la negociación de mayores

plazos para facilitar la devolución por parte de los afectados, los cuales, aunque no tengan subvenciones

estatales, están, naturalmente, obligados a la devolución de los préstamos".

El reconocimiento de la necesidad de proceder a una negociación con el Partido Reformista Democrático,

el mayor beneficiado de estos 800 millones de pesetas, sobre la devolución del préstamo recibido

significa, en realidad, que no existe ninguna garantía real por la que se le pueda exigir el pago.

Por otro lado, la afirmación de que los partidos que no han obtenido diputados están "naturalmente

obligados a la devolución de los créditos" no representa otra cosa que la convicción de que, moralmente,

todos los que solicitan créditos lo hacen pensando que los van a devolver. La realidad de anteriores

consultas electoras, no obstante, no refleja esta actitud sino más bien la contraria. De hecho, la propia

AEB reconoce en su nota que no todos han pagado en ocasiones anteriores, cuando señala que "nunca el

conjunto de la banca ha estado en mejor situación para la recuperación de los préstamos electorales".

La ejecutoria de Alianza Popular en las primeras elecciones legislativas y de UCD en las de octubre de

1982 auguran que los créditos concedidos a los reformistas se pueden dar como fallidos. Ésta es, al

menos, la opinión de varios de los responsables de algunos grandes bancos nacionales que no dudaron en

afirmar, privadamente: "Los créditos al Partido Reformista Democrático los vamos a colocar en la pared".

Por otra parte, varias decenas de personas se encerraron ayer en la sede madrileña del PRD para reclamar

que se les paguen trabajos realizados en la campaña.

 

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