Autor: Azúa, Victorino R. De. 
 Las consecuencias de las elecciones. A propuesta de la ejecutiva de Vizcaya, se celebrará en julio una asamblea extraordinaria que estudie la crisis. 
 El Partido Nacionalista Vasco atribuye al saboteje de los "críticos" la pérdida de un escaño en Vizcaya     
 
 El País.    26/06/1986.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

A propuesta de la ejecutiva de Vizcaya, se celebrará en julio una asamblea extraordinaria que estudie la

crisis

El Partido Nacionalista Vasco atribuye al sabotaje de los ´críticos´ la pérdida de un escaño en Vizcaya

VICTORINO R. DE AZÚA, Bilbao

E1 Consejo Nacional del Partido Nacionalista Vasco (PNV) atribuyó ayer indirectamente la pérdida de un

diputado en Vizcaya al sabotaje de núcleos pertenecientes al sector crítico. La ejecutiva no hizo ninguna

referencia a la pérdida de otro escaño en El Consejo Nacional (EBB) del PNV se reunió a las cinco de la

tarde en Bilbao, presidido por Xabier Arzalluz, para analizar los resultados de las elecciones y el fuerte

retroceso sufrido por el partido. Horas después, el EBB difundió un escueto comunicado en el que culpa

de la pérdida de un escaño en Vizcaya al "sabotaje a los votos del partido con una activa campaña en

Vizcaya, Álava y Navarra", que presuntamente desembocó en un cierto número de sufragios nulos.

La campaña por la anulación del voto se realizó de forma anónima, pero la comenzaron en Vitoria

afiliados del sector crítico el domingo anterior al 22 de junio. La nota no contiene ninguna referencia a la

hipótesis planteada por Arzalluz el mismo domingo por la noche, en el sentido de que la política

moderada del partido provocó una fuga de votos radicales.

Además de la alusión a los votos nulos, cuya cifra total fue el pasado domingo inferior a la de 1982, la

nota reconoce una pérdida de votos debida al incremento de Ja abstención en más de 12 puntos, y a una

desmotivación del electorado que se explicaría por "los conflictos internos del partido, el desencanto

político o, incluso, el éxodo masivo producido por el clima favorable".

La ejecutiva ha encargado un estudio técnico para "objetivar" las causas. El comunicado fue aprobado sin

el asentimiento de los representantes de Guipúzcoa. El portavoz del EBB, Xabier Aguirre, anunció

también que se había aceptado la propuesta de la ejecutiva de Vizcaya para celebrar una asamblea

nacional extraordinaria que abordará monográficamente la crisis del partido, el próximo 12 de julio.

Guipúzcoa, provincia dominada por el sector partidario del ex lendakari Carlos Garaikoetxea. Manuel

Ibarrondo, presidente de la junta municipal del PNV de Vitoria, recién sancionado con un año de

inhabilitación, no descarta la ruptura con el partido de la organización que dirige.

Antes de que comenzara la reunión, fuentes del PNV declararon que "es necesario acabar rápidamente

con la crisis interna" y reconocieron que existe preocupación en la dirección nacionalista ante la

posibilidad de "una reacción en cadena" del sector crítico, que cuenta con la mitad de los diputados

nacionalistas en el Parlamento de Vitoria y podría llegar a desestabilizar el Gobierno autónomo, las

diputaciones y algunos ayuntamientos importantes.

Hasta el momento, los síntomas más evidentes de la agudización de la crisis se están registrando en

Álava. La sentencia del tribunal interno del partido en la que se inhabilita para ejercer cargos durante un

año al crítico Manuel Ibarrondo, presidente de la junta municipal de Vitoria, ha provocado reacciones

indignadas. El propio interesado ha advertido que la sanción no se dirige sólo contra él sino que afecta a

la organización que preside, por lo que se convocará una asamblea para estudiarla y analizar las posibles

alternativas, incluida la ruptura colectiva con la dirección del partido.

La razón del sancionado

Ibarrondo ha sido sancionado por unas declaraciones que efectuó en septiembre del año pasado, en las

que afirmaba que la crisis interna, en contra de la opinión del entonces presidente de la ejecutiva, Jesús

Insausti, no había terminado. "Los hechos me han dado la razón, por lo que creo que el castigo es una

gran injusticia", indicó ayer. "Dije que la crisis no se había resuelto porque no había democracia interna y

sigo pensando lo mismo. En Álava, una minoría de afiliados impone su criterio a la mayoría".

El dirigente sancionado opina: "el PNV está en un momento óptimo para alcanzar un principio de

acuerdo, porque en caso contrario vamos a la ruina", pero se muestra pesimista sobre la disposición a

aceptar un pacto de la ejecutiva nacional, en la que es mayoritario el sector oficial.

También en Álava, el portavoz del EBB ha afirmado que, "sin prejuzgar lo que vaya a pasar en el futuro",

las elecciones han hecho evidente "que estamos funcionando de hecho como dos formaciones políticas

absolutamente distintas".

 

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