Autor: Bayón, Felix. 
 La campaña electoral.. 
 Roca, por sevillanas     
 
 El País.    21/06/1986.  Página: 16. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Roca, por sevillanas

FÉLIX BAYÓN, Sevilla — What are they doing? (¿Qué hacen?).

He ´s the president. (Es el presidente).

A pesar de los sondeos electorales, Miquel Roca logró ser confundido con el presidente del Gobierno

español por dos viejas damas inglesas, que se abalanzaron a fotografiarlo cuando entraba ayer al mediodía

en el hotel Maca-rena-Sol de Sevilla, para cerrar su campaña andaluza. La atención de las turistas había

sido despertada al ver a tres militantes del PRD aplaudiendo con furia a Roca mientras éste, recién

aterrizado de Barcelona, estrechaba la mano a un policía nacional en la puerta del hotel.

Y es que ser estos días turista en Sevilla es algo que da lugar a muchas emociones. El jueves, dos hoteles

fueron desalojados por amenazas de bomba y en uno de ellos —en el Macarena-Sol, precisamente estalló

un artefacto que hirió a un industrial extremeño.

Un salón de hotel, de ecléctico estilo —mitad Versalles, mitad exposición sevillana de 1929—, reunía a

unos 300 militantes del PRD que contemplaban cómo

Roca cerraba su campaña en Andalucía.

A las tres de la tarde, y con la modestia gastronómica que ha caracterizado la campaña de Roca, los

camareros repartían entre los simpatizantes cerveza y fino a chorros y algunas bandejas de canapés y

fritos. Desde el estrado, tres palmeros y un guitarrista desgranaban sevillanas. "El señor Roca es el más

andaluz que hay ahora aquí", saludó uno de ellos antes de comenzar a cantar Promesa andaluza, canción

de sugerente estribillo: "Verás que el tiempo pasa, pero queda una promesa...", "mí pensamiento se pierde

por la senda de tu pelo...".

Mientras buena parte de los simpatizantes reformistas sevillanos se lanzaban a bailar sevillanas, Roca,

modesto, se retiraba a un rincón, preservando su imagen de frivolidades. Una rumba clausuró el folklórico

recital reformista.

La muestra humana del mitin de Roca en Sevilla no servía para desvelar el misterio que representa el

tratar de saber de qué estratos sociales piensa sacar el reformista catalán sus votos andaluces. Si se indaga

por los mentideros sevillanos, la respuesta que se encuentra es que los reformistas de Andalucía se

encuentran entre los yuppies, la gente profesional y guapa con mentalidad de triunfo. "Aquellos que van a

jugar al squash de Amares´, señala un conspicuo dirigente de la izquierda sevillana, refiriéndose a un local

de moda. Pero si el arrugado traje de lino es el uniforme que identifica a los yuppies en esta calurosa

época del año, no había ayer yuppies en el hotel sevillano en el que Roca cerró campaña. Abundaba el

tergal en los hombres y los generosos escotes en las mujeres.

Roca, más mitiquero que de costumbre, intervino con frecuentes "Ole, ole" que le interrumpían, tratando

de contestar, aunque fuera a última hora, la consideración, muy extendida en Andalucía, sobre qué pinta

un nacionalista catalán apoyando una candidatura para las autonómicas andaluzas. Ante una clientela

escasa pero entusiasta, el líder reformista se contagió del lenguaje local al afirmar, señalando el aspecto

circunspecto del candidato del PRD al Gobierno andaluz: "Hasta ahora, el esa borío era yo, y ahora veo a

Luis Marín con una cara que pa qué".

 

< Volver